De Cataluña. Guilaberto Loscós o Lloscós y Soldevilla fue gran prior de la Orden de San Juan, en Cataluña, desde l449 a 1460. Los Lloscós radicaron en Mallorca, y en ellos fue vinculado el empleo de procurador real de la isla. Lázaro Lloscós lo fue en 1332; Mateo Lloscós, hijo del anterior, en 1392; el hijo de éste, otro Mateo Lloscós, sucedió a su padre en el mismo cargo. En 1435, el mismo caballero auxilió al erario para atender a los gastos de la empresa de Nápoles, y en 1447, fue jurado de la ciudad y reino de Mallorca. Por sus servicios, el rey don Alonso V de Aragón, en virtud de privilegio de 20 de diciembre de 1444, le hizo donación de 1a villa de Bañalbufar, a título de baronía. Hijo del anterior fue Gelabert de Lloscós, caballero profeso de la Orden de San Juan y baile de Mallorca, que en 1444 asistió en Nápoles al desafío de Salvador Sureda con Francisco Vallseca. Gabriel de Lloscós fue conseller de Mallorca en 1463, y Pedro Juan de Lloscós sirvió al Rey Católico en 1485 en la guerra de Granada. Jaime y Felipe de Lloscós fueron también conselleres, en 1570. Jaime Juan de Lloscós era barón de Bañalbufar en 1599. A esta familia sucedió en Mallorca la de Net y la de Zaforteza.
Escudos de Armas del apellido:
De plata, con un toro de gules, saltante. Bordura componada de plata y sable.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
