Procede de la villa de Lledó (cuyo nombre tomó), del partido judicial de Figueres (Gerona). Tuvo casa en Barcelona. Otra hubo en Baleares, en la villa de Campos. Cuando en 1285, el rey don Alonso III de Aragón conquistó la isla de Mallorca, Arnaldo y Pedro Lledó le prestaron sacramento y homenaje como diputados, el primero por la villa de Campos, y el segundo por la de Muro. Pedro Lladó, canónigo de Mallorca en 1411, fue uno de los mejores teólogos de su tiempo, y Luis Lladó era en 1435 procurador real. Jurado por la clase noble en 1469, y baile general en 1475. Antonio Lladó fue conseller por el estamento de caballeros, en 1466; Ponce Lladó, jurado de la ciudad y reino de Mallorca, en los años 1427, 1431 y 1440; Luis Lladó, también jurado en 1409, 1435 y 1439, y Pedro Lladó, igualmente, jurado de la misma ciudad, en 1505. Rafael Lladó, capitán mallorquín, se distinguió en 1647 en las guerras de 1talia. Murió en la acción de la batería del Carmen, de Nápoles. Miguel Lladó y Oliver, fue coronel de infantería en 1837.
Escudos de Armas del apellido:
Los de Cataluña traen: en campo de gules, un árbol de oro, acompañado a la diestra de una fuente de plata y de un león, también de plata, con una espada desnuda en la mano, a la siniestra. Los de Mallorca traen: en campo de oro, un almez arrancado, de sinople. Los de Cataluña: De gules, con un aliso de oro árbol llamado en catalán «lladoner», acompañado, a la diestra, de una fuente de plata, y de un león, también de plata, con una espada desnuda en la mano, a la siniestra. Los de Mallorca : De oro, con un almez arrancado, de sinople. Otros de este linaje obtuvieron certificado de las siguientes: De plata, un árbol arrancado de sable ; bordura componada de ocho piezas de sable.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
