D. ALONSO DE LOSADA, casó con Dª Josefa Enríquez; fueron vecinos de San Esteban de Chousa (ayuntamiento de Chantada) ; tuvo por hijo a D. ESTEBAN DE LOSADA, que casó con Dª Rosa Gómez Varela das Seixas; fueron vecinos de San Juan de Lajas (ayuntamiento de Boborás, partido judicial de Carballiño); tuvo por hijo a D. JOAQUÍN FRANCISCO LOSADA, regidor partido judicial y alcalde de Santiago, señor del coto de Sergude, dueño de las casas solares de Herbedeiro, Villanueva, Lajas y otras; empaqdronado como noble. Dª María Antonia de Vivero (hija de D. Juan Pardo de Vivero y de Dª Francisca Carrasco y Salcedo, dueños de la jurisdicción de Codesido, casas solares de Pumariño, San Cibrán y agregadas a sus mayorazgos; patronos del convento de la Concepción, de la villa de Vivero, etc.: VER CARRASCO, enlace con los PARDO DE VIVERO y los QUIROGA). Doña María Antonia era nieta de otro D. Juan Pardo de Vivero y de Dª Antonia de Guzmán, vecinos de la villa de Vivero; tuvo por hijo a D. JOAQUÍN LOSADA Y VIVERO, vecino de la ciudad de Santiago. Para ingresar en la Real Armada solicitó se le admitiese información genealógica y nobiliaria (1787), deponiendo como testigos los señores Condes de San Juan y de Gimonde, Marqués de Bendaña, así como los canónigos y dignidades de Deán y Chantre, D. Policarpo de Mendoza y el doctor D. Andrés de Aguiar y Caamaño. Los de Trives pasan a Colombia D. MARTÍN NÚÑEZ DE COBA LOSADA era un capitán gallego, salido de la casa solariega de los Losada, en Sta. María da Coba, en el valle de Trives; casó con Dª María Rodríguez de Queiza, y tuvo por hijo a D. PEDRO NÚÑEZ DE LOSADA, que pasó de España al Nuevo Reino de Granada, por 1629, o antes, ya que en el testamento que otorgó el cacique indio de Tinjaca, en 27-11-1629, figura D. Pedro Núñez de Losada como su albacea. Fue teniente de corregidor de Mariquita y de Tunja; descubridor de minas de oro; vecino de Leiva, y abrió a su costa el camino de Vélez al puerto de Carare; casó con Dª María de Esquivel Ponce de León, y tuvo por hijo a 1. Dª Teresa de Losada y Ponce de León, que casó con el capitán gallego D. Álvaro de Neira, con dilatada sucesión que alcanza hasta nuestros días (VER NEIRA). 2. Dª María de Losada y Ponce de León, que casó con D. Pedro de Castro Bolaño y Ribadeneira, con cuyo enlace volvían a unirse de nuevo las dos ilustres familias gallegas de Losada y de Ribadeneira. Don Pedro se había establecido hacía 1622 en la villa de Leiva, pero regresó a España. a hacerse cargo de su mayorazgo (VER BOLAÑO). 3. D. Pedro Núñez de Losada y Ponce de León, que falleció sin descendencia. El apellido Losada se afincó principalmente en las tierras del antiguo departamento del Cauca, dando origen a ilustres figuras colombianas. D. BELISARIO LOSADA RODRÍGUEZ, médico, luchador por la causa conservadora, general de división por rigurosa escala, en 1885, había nacido en el Pital, en 1830; diputado a la legislatura caucana, representante al Congreso, jefe militar de Panamá, etc.; fallecido en Buga, 15-II-1865, donde había casado con Dª Francisca Antonia Martínez de Lobatón, su prima hermana (hija de D. Juan José Martínez de Lobatón y de Dª Francisca Antonia Rodríguez y Velasco); tuvo por hijos a 1. D. Juan Clímaco Losada-Lobatón (suprimieron el Martínez), nació en Buga, 14-I-1866; Colegial en el Espíritu Santo, de Bogotá; luch6 en favor del gobierno, ascendio a subsecretario y ministro interino de Guerra; Gobernador del Cauca en 1906; casó con Dª María Zerda García en 1888, con descendencia. 2. El doctor D. Miguel Angel Losada Lobatón, nació en Buga, 1867; estudio en Bogotá, en el Espíritu Santo, en el Rosario y en la escuela de Derecho; doctor en 1892; aclamado por el cuerpo de profesores; ocupó varios puestos políticos y dentro de la magistratura, y falleció en 1919; fue parlamentario incisivo, escritor ático, magistrado recto y honrado; casó con Dª Leonor Sinisterra, en Cali, 1902, con descendencia 3. Dª Soledad Losada Lobatón, que casó en Buga, 1899, con el doctor, Roberto Becerra Delgado, gobernador del efímero departamento de Buga; abogado y escritor; con descendencia. También encontramos representados, en el Nuevo Reino de Granada, a los LOSADA SOTOMAYOR. El licenciado D. Luis Antonio Losada de Sotomayor (al cual Mendiburu, en su conocido Diccionario, cree nacido en Lima), fue del Consejo de Su Majestad, oidor y alcalde de corte en la Real Audiencia de Santafé (1701-1719). En 1716 figuraba en la Audiencia como oidor decano; casó con Dª Teresa Margarita de Cabrera, viuda de D. Francisco José Merlo de la Fuente (e hija legítima del presidente D. Gil Cabrera Dávalos y de Dª Gertrudis de Quirós), y tuvo por hijos a D. Miguel, Dª Juaita María, D. Diego y D. Luis Antonio Losada de Sotomayor.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
