D. JOSÉ DE SAAVEDRA casó con Dª. María Fernández; tuvo por hijo a D. MANUEL LÓPEZ SAAVEDRA, casó con Dª. Isabel Álvarez Díaz Pillado (hija de D. Luis Pillado) en Sta. María de Valonga (Ayuntamiento de Pol, partido judicial de Lugo); falleció en Sta. María de Piñeira, 17-VIII-1725; empadronado como noble en padrones de Piñeira desde 1702 a 1719; tuvo por hijo a D. LUIS LÓPEZ SAAVEDRA, bautizado en Santa María de Piñeira (suponemos sería en la del Ayuntamiento de Fonsagrada, pues hay varias en Lugo), 7-IV-1700; casó primero con Dª. Isabel Álvarez de Neira (hija de D. Fernando Díaz y de Dª. María Alvarez) en Sta. María de Piñeira, 16-IX-1725; tuvo por hijo a 1. D. Francisco López Saavedra, bautizado en Sta. María de Piñeira, 4-III-1740; casó con Dª. Francisca Fernandez (hija de D. José López y de Dª. Mariana Fernández), en La Puebla de Burón (Ayuntamiento de Fonsagrada), 20-III-1777; falleció en 11-IX-1785; empadronado como noble en padrones de Piñeira de 1772; tuvo por hijo a D. José Luis y D. José Antonio López Saavedra. Su madre, como curadora de ambos, Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 13-III-1792; Real Provisión del 28-V- 1793. Don Luis López Saavedra casó de segundas nupcias con Dª. Rosa Fernández (hija D. Luis Fernández y de Dª. María Fernández), en Santiago de Cubilledo, 12-IV- 1749, falleció en Piñeira, 1766, empadronado como noble en padrones de esta última localidad de 1737 1754; tuvo por hijo a D. Juan, D. Manuel Lorenzo y D. JOSÉ LÓPEZ SAAVEDRA, bautizado en Santa María de Piñeira, 12-III-1753 vecino de Escourido, feligresía de Sta. María de Piñeira, concejo de Burón, por donde vemos que e la Sta. María de Piñeira de Fonsagrada, como habíamos sospechado); Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 12-VIII-1783; Real Provisión del 12-V-1784.Los de Sta. María de Cutián D. JUAN LÓPEZ SAAVEDRA, capitán de Infantería en Flandes; tuvo por hijo a D. JUAN LÓPEZ SAAVEDRA; casó con Dª. Andrea de Brea; tuvo por hijo a D. Pedro empadronado como noble en padrones de las Mariñas, 1737. D. PEDRO LÓPEZ SAAVEDRA, vecino de Santa María de Cutián; casó con Dª. Dominga Rodríguez (hija de D. Juan Mosquera y de Dª. María Rodríguez), en Sta. María de Cullergondo (Ayuntamiento de Abegondo, partido judicial de Betanzos), 2-XI-1712; tuvo por hijo a D. GREGORIO LÓPEZ SAAVEDRA, bautizado en Sta. María de Cutián, 15-VI 1756. Hermano suyo fue D. José Cayetano López Saavedra, bautizado en Sta. María di Cutián (Ayuntamiento de Cesuras, partido judicial de Betanzos), 7-VIII-1751; éste, vecino de Santa María de Figueredo; y D. Gregorio vecino en San Esteban de Cose (Ayuntamiento de Abegondo, partido judicial de Betanzos). Este Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, en 1798, sin que conste la Real Provisión.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
