Llamábanlos Infanzones; y aunque brevísimás noticias, no queremos dejar de consignarlas. La casa está efectivamente en la feligresía de Santa María de Soutolongo, y un escudo de ella habla de estos Infanzones, cuyos descendientes fueron buenos escribanos. D. PEDRO LÓPEZ, que tuvo por hijo a D. FERNANDO LÓPEZ, padre de Pedro y de Alonso López. D. PEDRO LÓPEZ, que casó con Dª Inés Vázquez Varela (hija de D. Vasco Gondín) ; tuvo por hijos a 1. D. Alonso López Gondín, que sigue la línea. 2. D. Álvaro López. 3. D. Pedro López. 4. Dª Teresa, que fue la 1ª mujer de D. Manuel de Toubes. 5. Dª Margarita López, que casó con D. Alonso Núñez de Taboada. D. ALONSO LÓPEZ GONDIN casó con Dª Isabel Bermúdez de Sotomayor (hija de D. Esteban Bermúdez de Sotomayor), y tuvo por hijo a 1. D. Pedro López de Sotomayor, que sigue la línea. 2. D. Esteban Bermúdez. 3. D. Juan López. 4. D. Alonso López. D. PEDRO LÓPEZ, tuvo por hijo, de N. Ventosa (hija de D. Alvaro Ventosa y de Dª Leonor Salgado) a D. ALONSO GONDIN, el Mozo, señor de la casa de Soutolongo.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
