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El origen hay que buscarlo en tierras de Galicia, en el lugar llamado Lemos, en Lugo. Parece que el primitivo solar radicó en Montezuelo y que uno de sus primeros caballeros fue López de Lemos. No deben ser los de este linaje confundidos con los CASTRO, que se vieron agraciados con el condado de Lemos (V. CASTRO). Fueron señores de Ferreira de Pantón y de Sober, en las cercanías de Monforte. El antiquísimo castillo de Másid, en Ferreira de Pantón, parece que fue levantado por ellos, recayendo luego en los condes de Amarante y posteriormente en los Arias, que lo poseen por ley de herencia, habiendo sido últimamente reedificado por el coronel de Ingenieros D. Jacobo Arias Sanjurjo, que lo ha restaurado maravillosamente. Una parte de los de este apellido se trasladaron a Portugal dando origen a la creación de los ya mencionados Condes de Amarante. Otros se establecieron en América, sobre todo en la Argentina dando lugar a otras familias que pasaron sucesivamente a Uruguay. El apellido Lemos no es muy corriente en España, encontrándose con preferencia en las regiones del Norte siendo muy escaso en Andalucía y, en general, todo el Sur de la Península. Emparentaron con las familias más antiguas y notables de Galicia, como los TRABA, SAAVEDRA, FERNÁNDEZ DE TEMES, BALBOA, MOSCOSCO, ULLOA, VALCARCEL, NOGUEROL, RIBADENEIRA, NOBOA, OZORES, SOTOMAYOR, etcétera. Don Diego de Lemos, tercer abuelo del I Conde de Amarante, fundó el mayorazgo de la Casa, en el tiempo en que era señor de las fortalezas de Ferreira, Sober y Amarante.. Como era natural, se extendieron también por las inmediatas tierras orensanas; y en el testamento de D. Pedro de Lemos, Pereira, arcediano de Limia y canónigo de la catedral auriense, aparece aquél realizando una fundación de capellanía en la capilla del Cristo; funda vínculo y mayorazgo de todos sus bienes muebles y raíces a favor de D. Benito de Lemos Bolaño, sobrino suyo y de la señora Dª. Luisa Sotomayor Osorio y Ribadeneira (hija de D. Baltasar de Sequeiros Sotomayor y Silva, caballero de Santiago, gentilhombre de boca de S. M. y señor de las tasas de Santhomé de Freijeiro y solar de los Silva, conde de Priegue; y de su tercera esposa Dª. Petronila de Castro Osorio, que a su vez era hermana de D. Francisco Bolaño Ribadeneira, caballero de Santiago, señor de la Casa de Torés). D. Baltasar de Lemos Sotomayor Ribadeneira, hermano del citado D. Juan Antonio, a uno de los llamados a la sucesión. Ambos eran hermanos de D. José de Lemos Sotomayor y Ribadeneira, así como de D. Luis de Lemos Sotomayor y Ribaneira, como lo eran las señoras Dª. Francisca Luisa, Dª. Bernardina Teresa y Dª. María Jacinta Rosa de Lemos Sotomayor y Ribadeneira. El fundador del mayorazgo, que cita todos estos nombres como posibles herederos en el vínculo y mayorazgo, excluye a los hijos que tuviere el capitán D. Pedro Jacinto de Lemos (hijo segundo de D. Benito de Lemos y de Dª. Luisa Sotomayor) del matrimonio que se decía había contraído en Flandes, adonde había pasado a servir a S. M.; pero lo incluye después de D. Juan Antonio, su hermano mayor, si, extinguido el tal matrimonio, pasara a casarse a España con persona noble. La escritura pasó ante Pedro Portillo, escribano de S. M. y público del número y Ayuntamiento de Orense. De todo lo cual se deduce que se encuentren en Orense tantos escudos blasonados con el emblema de los Lemos, lo mismo que en sus cercanías, como veremos. Los LEMOS Y LÓPEZ DE LEMOS probaron muchas veces su nobleza, y en la Orden de Alcántara en 1623. Numerosos fueron los Títulos recaídos en este linaje: condado de Amarante (V. AMARANTE y condes de AMARANTE), que pasó por los apellidos de LEMOS OZORES, DE SOTOMAYOR, ARIAS, GAYOSO DE LOS COBOS y, últimamente, FERNÁNDEZ DE HENESTROSA, con lo que vino a recaer en los marqueses de Camarasa, grandes de España; por lo que los de este linaje de los LEMOS vinieron a participar de todos los numerosos Títulos anejos a los apellidos indicados por sucesivas uniones, como es de ver, por ejemplo, en los Apuntes para el historial de la Casa de Camarasa. Además de las figuras principales del linaje, reseñadas en las Genealogías, se debe recordar al célebre Fr. Tomás de Lemos, dominico, nacido en Ribadavia en 1559, y emparentado con los LEMOS, ULLOA Y NOBOA; licenciado en ambos Derechos por la Universidad salmantina, entró de novicio en el convento de Santo Domingo, yendo a completar sus estudios en el mayor de San Gregorio, de Valladolid, donde se graduó de maestro en Teología; ya ordenado, explicó esta disciplina en su Universidad; defensor de las doctrinas tomistas, en las controversias sobre la predestinación y la gracia sobre las que escribió su famosa Panoplia Gratiae, en dos tomos en folio, que vieron la luz en 1676; rehuyó los obispados con que querían recompensar sus conocimientos y trabajos, siendo grande el aprecio en que le tenían el Papa, los cardenales, embajadores y toda Roma; se le nombró maestro del sacro palacio; cuando ya anciano, D. Felipe IV le concedio una modesta pensión, con que vivía en el colegio Minerva, de Roma, hasta su fallecimiento, que ocurrió el 23-VIII-1629. Otra de sus obras fue el Diario de las Actas de las Congregaciones. Más que por su ciencia, brilló aun por su santidad, atribuyéndosele distintos favores sobrenaturales. En el convento de monjas bernardas de Ferreira de Pantón, levantado por señores de esta Casa que vamos historiando, tienen su sepulcro varios individuos del linaje. Doña Constanza de Lemos, señora del Castillo de los Infantes, en las inmediaciones de la villa de Sarria, se dio sepultura, el 20-VI-1752, en la capilla de la Vera Cruz (hoy llamada del Santo Cristo) de la iglesia conventual de la Magdalena de Sarria, en medio del altar, adonde se pone el sacerdote para decir Misa, como se expresa el agustino P. Mosquera en el Libro de Sepulturas de aquel convento. Otro arcosolio, delicadamente fabricado en estilo manuelino, existe en la misma capilla, perteneciente también a la familia de los señores del Castillo de los Infantes; y en los escudos que allí se ostentan, campean los trece roeles (a veces bezantes) de los LEMOS, además de las estacas de los VALCARCEL, con quienes estuvieron emparentados; la cruz floreteada de los RIBADENEIRA, y el león, que segurísimamente es de los vecinos BALBOA, por más que no aparece ahogándose, como en otras ocasiones y en escudos del mismo templo. Quizá la explicación de este escudo la encontramos en los siguientes datos genealógicos: Don Diego de Lemos y Valcárcel, casó con Dª. María Ponce de León; fue señor del Castillo de los Infantes, y tuvo por hija a Dª. Inés de Lemos y Ribadeneira, que casó con D. Juan Vázquez Taboada, y dejó por heredero de sus bienes paternos a D. Antonio Alonso de Lemos (hijo de otro D. Diego de Lemos y de Dª. María de Ulloa, su esposa). Unica figura de su escudo primitivo; parece que los BALBOA, sea de los PONCE DE LEÓN. Genealogía VASCO LÓPEZ DE LEMOS vivió en tiempo del rey D. Alonso I; por el 740, casó con Ildara de Anaya, de la Casa de Anaya (V. ANAYA); sucediole su hijo Lope López de Lemos. "Se halló en la restauración de Lugo", afirma un árbol del archivo de Camarasa; tuvo por hijo a LOPE LÓPEZ DE LEMOS, señor de esta Casa y del valle del mismo nombre, cuyo señorío constaba de unos veinte castillos; edificó la casa de Sober; casó con Sáncha de Saavedra; tuvo por hijo a FERNÁN LÓPEZ DE LEMOS, a quien se atribuye haber rescatado doce de las doncellas del famoso tributo que tanta huella dejó en Galicia, así en la toponimia como en la heráldica y en las tradiciones familiares; por lo que habría agregado doce roeles al que componía la única figura de su escudo primitivo; parece que feligresía por los años de 793; casó con Dª. Eugenia García, de la ilustre y antigua Casa de los Ozores; tuvo por hijo a DIEGO LÓPEZ DE LEMOS, que sirvió a D. Alfonso II, el Casto, peleando a su lado en la batalla de Santa Cristina; casó con Dª. Gontroda, hija de los señores de Vizcaya, y tuvo por hijo a ALONSO LÓPEZ DE LEMOS, del cual se asegura haber sido uno de los caballeros fundadores de la Orden de Santiago y Trece en la misma; sirvió al rey D. Ramiro I, que le confirmó en la posesión de las tierras de sus mayores en el año de 847; casó con Dª. Estefanía González, de la que aseguran los genealogistas que era de la Casa de Lara, y tuvo por hijo a ALONSO LÓPEZ DE LEMOS, II de este nombre, que casó con Dª. María Froyaz, de la Casa de los condes de Traba, descendientes del rey D. Fruela I; tuvo por hijo a LOPE LÓPEZ DE LEMOS Y SOBER, señor de Lemos, Sober, etc., por 1070; alcanzó los tiempos de D. García, rey de Galicia, que le confirmó en la posesión de todos sus dominios; casó con Dª. María Fernández de Traba (hija de Fernán Pérez, padre del conde de Traba D. Pedro, del que venía a ser hermana Dª. María); tuvo por hijo a (aquí debe existir alguna laguna, pues es difícil salvar la distancia de tiempo entre los años del rey García y los del emperador D. Alfonso VIII). ALONSO DE SOBER Y LEMOS, III de este nombre, también llamado Alonso López de Sober y Lemos; casó con Dª. Mayor de Noboa y Meneses, de la Casa de Maceda; tuvo por hijo a DIEGO LÓPEZ DE LEMOS; a su hermano Sancho Fernández de Lemos, III maestre de Santiago, electo en 1184, que falleció en la batalla de Alarcos, en 1199; y a la hermana de entrambos Dª. Froila, que se nombró condesa y fundó el convento de monjas bernardas de Ferreira de Pantón, donde están sepultados varios individuos de este linaje, como D. Diego López de Lemos, D. Lope López de Lemos, etc., datando la fundación del año de 1175. Hallóse D. Diego en la batalla de las Navas; casó con Dª. Urraca Fernández de Monterroso como consta de una escritura de 1188, en que D. Diego da a su hermana, Dª. Ildara López, unas tierras situadas junto a la villa de Chaves: entrando por este matrimonio en la Casa de Sober las presentaciones de los beneficios de San Vicente de Graíces y de San Cristóbal de Souto. Dª. Urraca era hija de los antiguos Condes de Monterroso; tuvo por hijo a D. LOPE ALONSO DE LEMOS, que sirvió a D. Alonso IX y a San Fernando; casó con Dª. María Fernández de Temes (hija de D. Bermudo Fernández de Temes y de Dª. Teresa de Castro, padres también de Nuño Fernández de Temes, de quien descienden los FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA: V. FERNÁNDEZ DE TEMES) ; tuvo por hijo a RODRIGO DE LEMOS, que falleció sin descendencia., por lo que heredó sus estados su hermano LOPE LÓPEZ DE LEMOS, llamado O Cabaleiro, por sus grandes hazañas; casó con Dª. Urraca de Sanabria (hija de Men Rodríguez de Sanabria, aquel caballero que tan fielmente sirvió al rey D. Pedro). De este matrimonio nacieron:     1. Alonso López de Lemos, que sigue la línea 2. Lope, que pasó a Portugal, dejando allí ilustre descendencia, como consta por documentos del año 1350. 3. Sancho de Lemos, administrador perpetuo del monasterio de San Vicente de Pombeiro (municipio de Pantón, en la provincia de Lugo), casó con Dª. Beatriz de Sanabria. ALONSO LÓPEZ DE LEMOS, IV del nombre, fue señor de la Casa de los LÓPEZ DE LEMOS; casó con Dª. Teresa Rodríguez de Balboa, hermana del maestre de Santiago D. Vasco Rodríguez Coronado (o Cornado), como consta por escrituras de la Casa de Camarasa de 1363; reedificó el convento de monjas bernardas de Ferreira de Pantón, dándoles muchas posesiones y siendo los señores de esta Casa sus patronos; tuvo por hijo a RODRIGO LÓPEZ DE LEMOS y a Vasco López de Lemos, que fue maestre de Santiago, como lo había sido su tío recién nombrado. Don Rodrigo casó con Dª. Guiomar Moscoso, hija de la condesa de Altamira; tuvo por hijo a DIEGO DE LEMOS y a su hermano Francisco de Lemos, comendador de Herrera en la Orden de Santiago. Don Diego sirvió primero a D. Enrique II, que en 1379 le confirmó los privilegios otorgados, por D. Ramiro I, D. García, D. Alfonso VII, etc.; alcanzó los tiempos de D. Juan II y le sirvió lealmente; casó con Dª. Teresa de Ulloa (hija de Lope Sánchez de Ulloa y de Dª. Mayor de Sotomayor, señores de la Casa de Ulloa). A partir de aquí, todos los datos que suministra el P. Gándara son perfectamente comprobados por documentos existentes en el archivo de la Casa de Camarasa; y lo mismo muchos de los consignados anteriormente. Con todo, hallé algunas inexactitudes genealógicas, como el relatar la filiación de Dª. Berenguela de Ribadeneira, segunda esposa de D. Alonso López de Lemos y Balboa. Hijo de D. Diego y Dª. Mayor de Sotomayor fue LOPE ALONSO DE LEMOS, que casó con Dª. Leonor Rodríguez de Valcárcel y Balboa, de la Casa de Cabrera (hija de García Rodríguez de Valcárcel. Adelantado mayor de Galicia: V. PARGA), la cual debió casar dos veces, o ser hija de otra señora de igual nombre, ya que sabemos documentalmente que Dª. Leonor (hija de García Rodríguez) casó con D. Pedro Fernández de Bolaño y testó en Lugo, 1341, tuvo por hijo D. ALONSO LÓPEZ DE LEMOS Y BALBOA, V de este nombre, que sirvió a D. Enrique III y a D. Juan II. Los Hermandinos de Monforte se alzaron contra él (como en otras partes de Galicia contra otros señores feudales, siendo señores feudales cabecillas de los insurrectos) y le derribaron la fortaleza de Sober; pero D. Alonso salió con los suyos de Ferreira contra aquellos, los desbarató en el campo de la Gedrosa, los arrojó a Monforte y se apoderó de la villa hasta entregarla a D. Pedro Fernández de Castro. En primeras nupcias casó con Dª. Elvira López de Marzoa o Marzo (hija de Alonso de Marzoa, señor de la Casa de este nombre); tuvo por hijo a     1. D. Diego Alonso de Lemos, que sigue la línea 2. D. García Rodríguez de Valcárcel, que llevó estos apellidos por su abuela Dª. Leonor García Osorio Rodríguez de Valcárcel, y con ellos el estado de Doncos y el castillo de Agustín, que había traído en dote a la Casa de Ferreira; de éste descienden el Conde de Ayala y la Condesa de Monterrey. De segundas nupcias casó D. Alonso con Dª. Berenguela de Ribadeneira (hija del mariscal Álvaro González de Ribadeneira, señor de la Casa de este nombre: V. BOLAÑO, Los señores de Torés, luego marqueses de Parga, etc. en cuyo nombre celebra un compromiso con los hermanos de ésta, en 1433). No constan nombres de la descendencia. D. DIEGO ALONSO DE LEMOS sirvió con quince lanzas a D. Enrique IV y luego a los Reyes Católicos; peleó contra el conde de Benavente por el castillo de Allariz; casó con Dª. Mayor de Ulloa (hija de D. Lope Sánchez de Ulloa y de Dª. Inés de Castro, señora del castillo de Pambre y de los estados de Ulloa; hermana de D. Sancho Sánchez de Ulloa, I conde de Monterrey: V. ULLOA); falleció en 1492, dejando estos hijos:   1. D. Lope Sancho Sánchez de Ulloa y Lemos, que sigue la línea 2. D. Alonso López de Lemos, que casó con Dª. Elvira de Noboa, señora de la Casa de Maceda. 3. Dª. Teresa, que casó con D. Álvaro Suárez de Tangil, señor de Bentraces. 4. Dª. María López de Lemos y Ulloa, que casó con. D. Lope Taboada, el Viejo, señor de la Casa de Taboada. Pero esta señora debió de casar dos veces, pues también aparece como esposa de don Pedro Díaz de Cadórniga, señor de las Frieiras. D. LOPE SANCHO SÁNCHEZ DE ULLOA Y LEMOS sirvió a D. Carlos V en Flandes y fue nombrado proveedor general de sus Armas; casó con Dª. Isabel González Noguerol (hija única de los señores de la Casa de este nombre, Rodrigo Fernández de Noguerol y Dª. Leonor Díez que es la Casa de Amarante); tuvo por hijo a    1. D. Diego de Lemos, que sigue la línea 2. D. Rodrigo de Lemos. 3. D. Alonso de Lemos, que casó con Dª. Inés de Camha y Castro, señora del Villar D. DIEGO DE LEMOS sirvió también al Emperador como su padre, siendo capitán de Caballos Corazas, y más tarde teniente general de Caballería; casó con Dª. Mayor de Ulloa (hija de Pedro Díaz y de Dª. Berenguela de Ribadeneira); tuvo por hijo a D. ANTONIO LÓPEZ DE LEMOS, que casó con Dª. Constanza de Saavedra (o Ribadeneira), señora del Saviñao, en primeras nupcias, heredera de la Casa de Saavedra, la cual vino a pasar a la de Sober por este casamiento. Doña Constanza era hija de D. Álvaro González de Saavedra y de Dª. Elvíra de Sotomayor, señores de la Casa de Guitiriz; tuvo por hijo a 1. D. Diego López de Lemos, que sigue la línea. De segundas D. Antonio casó con Dª. Francisca de Taboada, hija de los señores de la Casa de Taboada, y tuvo por hijo a 2. D. Lope de Ulloa, que pasó a India con el Conde de Monterrey; tuvo por hijo a a. D. Antonio Lemos, que falleció siendo maestro de campo en las Horcas de Lérida. D. DIEGO LÓPEZ DE LEMOS peleó con gente a su costa cuando Francisco Drake llegó a La Coruña; casó con Dª. Jerónima de Noboa y Lemos (hija de D. Juan Noboa, señor de Maceda); tuvo por hijo a D. ALONSO DE LEMOS, caballero de Alcántara, corregidor de Trujillo, que pasó a Nápoles con el Conde de Monterrey y regresó con él; pasó luego al ejército de Badajoz, y desde allí a Cataluña, donde se cubrió de gloria, pues murió peleando, juntamente con su hijo, D. Diego de Lemos. Otros tres hijos suyos murieron igualmente en el campo de batalla. Se le hizo merced, como ya queda dicho, del Título de conde de Amarante, con el vizcondado previo del mismo nombre. Había casado Dª. Juana de Acuña (hija de los condes de Gondomar); tuvo por hijo, entre otros, a 1. D. Juan López de Lemos, II conde de Amarante, que sigue la línea 2. D. Diego de Lemos, que falleció con su padre, en Lérida. 3. D. Lope de Ulloa y Lemos, que falleció con su padre, en Lérida. 4. D. Pedro López de Lemos, que sigue la línea 5. Dª. Constanza de Lemos, que casó con D. Fernando Ozores y fueron padres de D. García, IV conde de Amarante, que sigue la línea D. JUAN LÓPEZ DE LEMOS, II conde de Amarante (una vez muertos su padre y hermanos en 1631), sirvió a S. M. en Flandes, desde 1631 hasta 1636, en una Compañía que formó a su costa en Galicia; en Milán fue, capitán de Caballos Corazas, distinguiéndose mucho a las Ordenes del general, que lo era el Marqués de Leganés; falleció siendo teniente general, peleando con su escuadrón contra el rebelde Ronches; casó con Dª. Clara María Ocón Cailla, y no dejó hijos, heredando sus estados su hermano. D. PEDRO LÓPEZ DE LEMOS, III conde de Amarante, que cambió las letras por las armas, y en 1657 se halló con D. Vicente Gonzaga, general y capitán general de Galicia; en 1658 entró en Portugal con el Marqués de Viana; falleció en 1661 sin hijos, heredando sus estados su sobrino D. GARCÍA OZORES DE LEMOS, IV conde de Amarante (hijo de Dª. Constanza de Lemos y de su esposo D. Fernando Ozores de Sotomayor); caballero de Alcántara, merino de la Reina, vizconde de Ferreira y señor de Teanes; casó con Dª. Catalina Sarmiento, marquesa de Valladares, y en 1708 elevó al rey D. Felipe V un Memorial, que hemos citado y seguiremos citando más veces, pretendiendo la Grandeza de España, y haciendo constar la nobleza de las Casas que representaba, declarando haber sido gobernador de la plaza de La Coruña y de su castillo de San Antón, así como de otros, San Gaspar, Valparaíso, Santa Cruz, Santiago de Mera, San Diego, y los tres de la Ría del Ferrol, así como de las Milicias de su partido, por real merced, pasando al grado de general de Artillería del reino de León. Fue gobernador mayor de la plaza de Pontevedra; puertos y fronteras del reino de Galicia, por muerte del Marqués de San Vicente, y ejerció otros muchos cargos de importancia. Murió D. García sin sucesión, quedando como única heredera de sus Títulos y estados, su hermana. Dª. JUANA OZORES DE LEMOS, V condesa de Amarante, señora de Teanes, etc. (V. OZORES); señora de San Miguel das Penas por su casamiento con D. Sancho Arias de Ulloa, señor de aquella Casa (V. ARIAS, Casa de San Miguel das Penas) (V. GAYOSO. Descendientes, etc:.). Línea de D. Alonso López de Lemos Al tratar de D. Diego Alonso de Lemos (hijo de de D. Alonso López de Lemos y Balboa, V de este nombre) en la genealogía anterior, hemos dicho que había contraído matrimonio con Dª. Mayor de Ulloa; y que uno de sus hijos había sido (habido en Dª. Isabel González Noguerol, según el Legajo 1.424 del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid): D. ALONSO LÓPEZ DE LEMOS casó con Dª. Elvira de Nóboa, señora de la casa de Maceda. Ambos esposos figuran también en un pleito de la Real Chancillería de Valladolid, aunque en éste se la llama Dª. Antonia, quizá por haber poseído ambos nombres; pero los papeles del archivo de la Casa de Torés la llaman siempre Dª. Elvira... Por el testamento de D. Alonso sabemos que por foro del monasterio de Celenova, tenía los casares de la Mezquita. Ambos esposos instituyeron un mayorazgo de sus bienes, que figura en dos escrituras del archivo de la Casa de Torés; tuvo por hijo a 1. D. Diego de Lemos, que sigue la línea 2. D. Juan de Nóboa, que casó con Dª. María (hija de Fernán Díaz de Ribadeneira, señor de Torés, y de Dª. María Pimentel (V. BOLAÑO). Heredó los bienes paternos y maternos, sitos en el obispado de Orense, que iban desde el río Sil hasta Portugal. 3. Dª. Mayor de Ulloa, citada en el testamento de D. Alonso, que casó con D. Álvaro Taboada, y a la cual su padre y madre dejan bienes para su dote y alimentos. 4. Dª. Jerónima, monja de San Payo, de Santiago, a la que su padre nombra en su testamento, dejándole 1803 mrs. en el juro que tenía en aquella ciudad y había sido de su abuela Dª. Inés de Castro, debiendo quedar después de fallecer Doña Jerónima, al deán y cabildo de la catedral de Santiago. D. DIEGO DE LEMOS casó con Dª. Mayor de Ulloa (hija también de Fernán Díaz de Ribadeneira, señor de Torés, y de Dª. María Pimentel: V. BOLAÑO). Don Diego heredó los bienes de sus padres desde el río Sil hasta Asturias y León, además del coto de Layosa; tuvo por hijo a   1. D. Alonso López de Lemos, que sigue la línea 2. D. Bartolomé de Lemos, vecino de Quintela, en la Casa de San Juan de Torés; casó con Dª. Ana Prego de Montaos; Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 1626, con probanza ad perpetuam rei memoriam. D. ALONSO LOPEZ DE LEMOS otorgó testamento ante Gonzalo Gómez das Seixas, en el coto de Layosa, a 16-V-1554. Dice haber fundado dos mayorazgos a favor de sus dos hijos, pero que si llegasen a fallecer sin sucesión, viniesen a la persona que heredase la Casa de Sober. Se manda enterrar en la capilla de Santiago, de la catedral de Lugo, en la que funda tres misas semanales, que deberá satisfacer su hijo mayor. D. Juan de Nóboa y de Lemos, o quien heredan: el coto de San Vicenzo, en la provincia de Orense; y que su hijo D. Diego, o el que heredase el coto de Layosa, haga decir una misa en dicha capilla, el martes, de difuntos; otra el jueves y otra el sábado. En los papeles de Torés hemos hallado algunas noticias un tanto confusas, por la repetición de dos ALONSOS, con dos hijos, Juan y Diego, llamados de igual modo. Hubiéramos deseado tener aquellas escrituras a mano para deshacer todo equívoco, pero no nos ha sido dado. En tierras de Colombia Los LEMOS establecidos en el Nuevo Reino de Granada proceden de los que se radicaron en la provincia de Pontevedra, en la siguiente forma: D. ALBERTO GARCÍA DE LEMOS casó con Dª. Catalina Vidal y Lema y tuvo por hijo a D. ALONSO GARCÍA DE LEMOS, que casó con Dª. María Rodríguez (hija de D. Manuel Rodríguez y de Dª. Clara Martínez) y tuvo por hijo a D. ANTONIO GARCÍA DE LEMOS, que casó con Dª. Ángela Acuña (hija de D. Domingo Acuña y de Dª. Dominga Alemparte, nieta paterna de Benito Acuña y de Inés de Lusquiños Solla); oriundo de Pontevedra; casó con Dª. María Ante de Mendoza, natural de Popayán, la cual falleció el 14-VI-1772, mientras que su marido había fallecido el 17-VI-1740; tuvo por hija, entre otros, a Dª. JOSEFA PAULA LEMOS Y ANTE, casó con el navarro Joaquín Sánchez Ramírez y Arellano; fueron padres del doctor Manuel Sánchez Lemos, clérigo, así como de Dª. Fermina Sánchez Lemos, que casó con D. Francisco Balcázar. A esta familia pertenecieron D. José Maríano Lemos y su hijo, el famoso escritor. D. Zenón Fabio Lemos, correspondiente de la Academia Española, escritor ilustrado y correcto, que escribía bajo el seudónimo de Leo. En el Diario de la Secretaría del Virreinato de Santafé de Bogotá, de D. Francisco Xavier Caro, figura un D. Miguel Lemus o Lemos, el 1.º de agosto de 1783. Lemos (Condes de) (V. CASTRO, Señores de Monforte de Lemos, luego Condes de Lemos) hemos tenido ocasión de observar que los condes de Lemos son bastante más antiguos que los que comienzan el Orden de los que allí tenemos apellidado Los Castros de la Nueva Raza, Condes de Lemos. Lo que allí no hemos dicho es que los tales no comenzaron en tiempo del rey D. Enrique II, sino de D. Alfonso XI. Así se deduce de lo que trae Berní, en su famosa obra Creación, Antigüedad y Privilegios de los Títulos de Castilla (Valencia, 1769). Al hablar del Conde de Trastámara, Lemos y Sarria, dice "Don Álvaro Núñez se titulaba Conde de Trastámara, Lemos y Sarria, por gracia del Señor Don Alfonso XII (es D. Alfonso XI, al que este autor llama siempre XII). Fue Señor de Cabrera y de Rivera; Camarero mayor del Rey, y su Mayordomo mayor; Adelantado mayor de la Frontera, y Pertiguero mayor en tierra de Santiago" (cita la Crónica del rey Don Alfonso XI, capítulo 64; y a Ulloa y Golfín, Ceremonial de levantar los Pendones en Castilla, capítulo 130 y 168). "Este Título -agrega- se incorporó en la Corona; y al tiempo de su creación, se dudó sobre la fórmula, por haberse perdido la memoria de la práctica, y se acordó en esta forma: sentóse el Rey en un Estrado, y presentósele una Copa de vino y tres Sopas, el Rey dixo: Tomad, Conde; y éste: Tomad, Rey. Lo cual se repitió por tres veces, y comieron ambos las Sopas. Que las gentes dixeron: Evad el Conde, Evad el Conde... Y después el Conde usaba de Pendón y Caldera, Casa y hazienda de tal Conde. Evad el Conde equivale a Mirad el Conde" (id., capitulo 64).  

Escudos de Armas del apellido:
De plata, con trece roeles de azur, puestos en tres palos y uno en punta. Variantes: De azur, con trece bezantes de plata, puestos en tres palos, y uno en punta. De gules, con trece bezantes de plata. De azur, con trece bezantes de oro, etc. Las leyendas forjadas alrededor de los antiguo, blasones refieren el de los LEMOS a la tan arraigada en Galicia, del tributo de las cien doncellas; y así dice que Fernán López de Lemos, al único roel de su escudo, agregó otros doce, por haber rescatado a doce de aquellas doncellas del poder de los moros. Además de los lugares aducidos en nuestra H. de G., diremos que el blasón de los LEMOS Y LÓPEZ DE LEMOS campea en muchos lugares de la ciudad de Orense y sus alrededores: en un hermoso enterramiento renacentista de la iglesia conventual de los Padres Franciscanos, con finas labores de cantería, que un día estuvieron policromadas, aludiendo a los señores allí sepultados que llevaron tal apellido. En la parte posterior de la casa n.º 7, de la calle de Hernán Cortés, existe otro escudo, cuyo cuartel 3.º aparece con los trece roeles (o bezantes, según los casos) de los LÓPEZ DE LEMOS. Lo mismo en la plaza orensana del Hierro, en una casa sin número, y en un escudo cuyo primer cuartel es de los mismos. En la catedral auriense, en la capilla de San Antonio, se destaca el escudo de su fundador, D. Pedro Lemos de Pereira, en el primero de sus cuarteles. En el pazo del pueblo de San Lorenzo de Piñor (Ayuntamiento de Barbadás) campean dos escudos, otro en su casa de la calle de Sto. Domingo y, por último, otro en la calle de Hernán Cortés, cuartelado con la cruz y veneras de los RIBADENEIRA, ocupando el primer cuartel las Armas de los LÓPEZ DE LEMOS; el 2.º, las veneras de los SEQUEIROS; el tercero, el año y el bolo de los BOLAÑO; el cuarto, las fajas escacadas de los SOTOMAYOR; y sobre la celada, como tiembre, el Santísimo Sacramento, aludiendo a la Casa de Torés, cuyos dueños defendieron a Lugo contra los sarracenos, según la conocida leyenda del bollo y el cordero. En el pueblecito de Cebolliño, inmediato a la ciudad de Orense, aparecen en el cuartel primero de un hermoso escudo de la portada de la casa llamada Da Capela. En el lugar de Santa Mariña de Granza (Orense) figuran en el primer cuartel de la piedra armera de la llamada Casa Grande. En la iglesia parroquial de Mugares (Toén), sobre la tapa de un sepulcro perteneciente a un clérigo (como lo da a entender el bonete que le sirve como de tiembre), hay un escudo que en el segundo cuartel ofrece los roeles de los LÓPEZ DE LEMOS, dando a entender otros emblemas heráldicos su entronque con los poderosos PUGA: piedra blasonada que nos hace traer a la memoria la figura del abad de aquella parroquia, D. Gonzalo de Puga, que la regía por los años de 1598. En el lugar de Vilariño (feligresía de Sta. María de Olas, Ayuntamiento de Merca, partido judicial de Celanova), en la casa que un día fue de los condes de Maceda, entre los varios escudos que aun existen, figura uno con los símbolos heráldicos de los LÓPEZ DE LEMOS. En el pueblo de Barbadás vivían, a fines del siglo XVI, los hidalgos D. Juan de Deza y Dª. Inés Pérez de Lemos, posiblemente en una casa con escudo, que ostenta estos cuarteles: 1.º, de los DEZA; el castillo sobre ondas que completa las Armas de los DEZA del cuartel 1.º; cuartel 3.º, de los LEMOS, y 4.º de los PUGA. En el pazo de Bentraces (feligresía de Sobrado del Obispo), que un día perteneció a los SUÁREZ DE TANXIL, existe una piedra armera con corona de marqués cuartelado por una cruz de Santiago: cuartel 1.º, de los SÚAREZ DE DEZA; 2.º, de los LEMOS; 3.º, de los SUÁREZ DE TANXIL, y 4.º, cinco veneras que seguramente son de los SEQUEIROS, aunque pudieran haber aludido a los PIMENTEL; en el escusón, Armas de los MOSQUERA. En la feligresía de Sta. María de la Lamela (Ayuntamiento de Pereiro de Aguiar), cerca de Orense, en la casa llamada de los Arias, nos sale al paso un bello escudo, en cuyo tercer cuartel aparecen los LEMOS, ocupando sus lugares los CADORNIGA y los VÁZQUEZ.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza. El casco o celada simboliza la nobleza del caballero.