Apellido navarro, originario del lugar de Izco (cuyo nombre tomó), del valle de Aibar y partido de Aoiz. Tuvo casa-palacio en el lugar de Zunzarren, del Ayuntamiento de Arriasgoiti, en el mismo partido judicial de Aoiz. Otro solar hubo en el lugar de Solchaga, del Ayuntamiento de Olóriz y partido judicial de Tafalla. Pasó también el linaje a Valencia, radicando en las ciudades de Gandía y Valencia una de sus ramas, de la que procedio Pedro de Izco, Capitán de Caballería del Regimiento de Granada, natural de Valencia y Caballero de Montesa, en 1759. Una de las ramas del linaje pasó a Valencia, radicando en las ciudades de Gandía y Valencia, de la que procedio I. Ambrosio de Izco Quincoces, natural de Gandía, esposo de doña Angela Pérez Laguna y Bahamonde, natural de Madrid, y ambos padres de II, Cristóbal de Izco Quincoces y Pérez de Laguna, natural de Valencia, que casó con doña Manuela Monflorit, de igual naturaleza, y tuvieron este hijo III. Pedro de Izco Quincoces y Monflorit, natural de Valencia, capitán de caballería del regimiento de Granada y caballero del hábito de Montesa, que vistió el 26 de mayo de 1759.
Escudos de Armas del apellido:
La casa del lugar de Zunzarren: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de plata, con un león rampante de su color, y 2º y 3º, de oro, con dos bandas de gules. La casa de Solchaga: Escudo cuartelado: 1º, una estrella; 2º y 3º, un lobo andante, y 4º, una pirámide cuadrangular, alta y rematada por una esferilla. Desconocemos los esmaltes. En el expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Montesa, Pedro de Izco Quincoces y Monflorit, citado antes, figura este otro escudo cuartelado, correspondiente a dicho caballero: 1º, de azur, con un losanje de gules acompañado en lo alto de una Y y de una Z de oro, y en lo bajo, de un creciente del mismo metal, siniestrado, puesto en el cantón diestro de la punta, y de un anillo también de oro; partido, de plata, con una bandera de gules con el asta de oro y el hierro de plata y cargada de cinco crecientes de plata siniestrados y puestos en sotuer, y medio cortado, de oro, con cinco haces de trigo, de sinople, atados con cintas de gules y puestos en sotuer; 2º, de gules, con un escudete de azur sumado de una corona de oro, cargado de una M del mismo metal y acompañado de seis peces de plata; 3º, de azur, con cuatro fajas de gules. Entre la primera y segunda faja, dos flores de lis de oro; otra entre la segunda y tercera faja y otras dos entre la tercera y la cuarta. En punta, ondas de agua de azur y plata, y a la diestra un montículo de sinople sumado de una mata del mismo colar con flores moradas; y 4º, de oro, con un castillo al natural, puesto en ondas de agua de azur y plata y acompañado de dos flores de lis una a cada lado. De las tres torres del castillo salen como seis, cintas de plata. Esas armas son de alianza, y ya se consigna en el repetido expediente que el último cuartel de ellas corresponde al apellido de Paniagua. En el expediente de pruebas de nobleza del caballero de Montesa, Pedro de Izco Quincoces y Monflorit, citado antes, figura el escudo correspondiente a su apellido : De azur, un losanje de gules acompañado en lo alto de una Y y de una Z de oro, y en lo bajo, de un creciente del mismo metal, siniestrado, puesto en el cantón diestro de la punta y de un anillo también de oro; partido, de plata, una bandera de gules con el asta de oro y el hierro de plata y cargada de cinco crecientes de plata siniestrados y puestos en sotuer; y medio cortado, de oro, cinco haces de trigo, de sinople, atados con cintas de gules y puestos en sotuer. El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El anillo en la antigüedad era símbolo de distinción. Como toda figura redonda y cerrada simboliza continuidad y totalidad. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servía a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedio después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
