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Una de las veinticuatro casas solares con voto en Cortes. Estuvo sita en la anteiglesia de Izarra, de la jurisdicción de la villa de Cestona (Guipúzcoa). Acaso tomó su nombre del lugar de Iraeta, del mismo Ayuntamiento de Cestona. Poseyó herrerías y capilla con sepultura en la iglesia de Nuestra Señora de Aizarna. Otra casa de este linaje radicó en la anteiglesia de San Juan de Uzurraga, en la jurisdicción de la villa de Anzuola (Guipúzcoa). Pasaron a Vizcaya. Luis de Salazar dice que este linaje era gamboíno, de buenos escuderos y regular renta, y que su fundador fue Juan Beltrán de Iraeta, marino de profesión, que tuvo dos hijos, llamados Juan Beltrán de Iraeta y Martín Sánchez de Iraeta. El mayor casó con una señora de la familia de Achega, cuyo solar compró, y el menor contrajo matrimonio en Zarauz. De la casa de la villa de Anzuola procedio Francisco Ignacio de Iraeta y Azcárate, natural de Anzuola y Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó el 30 de Julio de 1791.

Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas, o sea las de la casa de Izarra: De plata, con un roble de sinople frutado de oro, un jabalí de sable al pie del tronco y una caldera, también de sable, a la diestra del árbol. El "Nobiliario Vascongado", dice que al pie del roble hay dos lobos de sable, uno a cada lado. Otros ponían al pie del árbol una cierva de su color, paciendo en un prado de sinople, y el jabalí atravesado al tronco. Otros: Escudo mantelado: 1º y 2º, de plata, con el roble de sinople, frutado de oro, y 3º, ó manteladura, de sinople, con un jabalí de plata andante. Otros: De oro, con un juncal de sinople con varias plantas; una, algo mayor que las demás, en el centro, todo sobre un prado pantanoso, y un águila de sable posándose en la planta mayor. Así las describe Iñiguez de Ibargüen.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.