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Familia muy antigua y noble, radicada en Villarreal de Urrechu, del partido judicial de Vergara, en Guipúzcoa, y no en Villarreal de Álava, como equivocadamente han supuesto algunos autores. El palacio de Ipenarrieta se halla edificado en la falda del monte Irimo, y se divisa perfectamente desde la estación ferroviaria de Zumárraga. Fue construido en 1605 y ofrece en su fachada dos escudos de mármol blanco, que luego describiremos. Ochoa de Ipenarrieta vivía en Villarreal de Urrechu en 1463, y fue Fiel Regidor de la misma en 1472. En 1581 era Señor del mencionado palacio Juan de Ipenarrieta, natural de Villarreal de Urechu, que casó y tuvo varios hijos, siendo el primogénito Cristóbal de Ipenarrieta y Martínez de Leturia, natural de Villarreal de Urrechu, residente en Madrid, Caballero de Calatrava y del Consejo de Hacienda. Casó con doña Antonia Galdós y Díaz de Santa Cruz, naciendo de este enlace Bernardo de Ipenarrieta Galdós, natural de Villarreal de Urrechu, Caballero de la Orden de Santiago y esposo de doña Gregoria de Ibarra y Busto, natural de Ocaña (Toledo), en la que procreó a José de Ipenarrieta e Ibarra, natural de Madrid y también Caballero de Santiago, cruzado en 1659. Estos Caballeros aparecen apellidados Ipeñarrieta en algunos documentos.

Escudos de Armas del apellido:
De plata, con una banda de gules, cargada de cuatro chevrones de oro y acompañada, en lo alto y bajo, de un lobo de sable, surmontado de una estrella de azur. Bordura de gules con diez sotueres de oro. Este es uno de los escudos que se ven en la fachada del Palacio de Ipenarrieta, en la falda del monte Irimo. El otro pertenece a la familia Galdós, y es: De plata, con un árbol de palma, de sinople, y a su pie, un ánade sobre ondas de agua de azur y plata, cebado de un pez pardo. Miguel de Salazar y Villanueva equivocaron estos blasones, achacando a los Ipenarrieta las armas de Galdós y viceversa. Baños de Velasco dice que la banda es de oro con perfiles de sable, sobre campos de oro, y suprime los chevrones. Jerónimo de Villa pone también el campo de oro y la banda jaquelada de plata y gules. Las armas verdaderas son las que primeramente hemos descrito, y así se ven también en una capilla del Convento de Santa Ana, de Oñate, fundado en 1649 por doña Ana de Ipenarrieta y su esposo, Juan Bautista de Hernani.           

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El cabrio o chevrón representa las botas y espuelas del caballero, concediendose ésta pieza en Armería a los que salen heridos en las piernas, aunque muchos la tienen por símbolo de protección.