En la villa vizcaína de Güeñes, del partido judicial de Valmaseda, tuvo casa esta familia, a la que perteneció I. Cristóbal Hurtado de Saracho y Ruiz de Somocurcio, que casó con doña Ursula Martínez de Lejarza y la Puente, y fueron padres de II Francisco Hurtado de Saracho y Martínez de Lejarza, que contrajo matrimonio con doña Margarita Galíndez de San Pedro, a la que hizo madre de III. Francisco Lorenzo de Saracho y Galíndez de San Pedro, bautizado en Güeñes el 9 de Agosto de 1699, que celebró su enlace con doña Manuela de Terreros, naciendo de esta unión IV. Francisco Lorenzo Hurtado de Saracho y Terreros, bautizado en Zalla el 2 de Junio de 1728, que casó con doña María de San Cristóbal, y procrearon a 1º Manuel Hurtado de Saracho y San Cristóbal, bautizado en Zalla el 9 de Mayo de 1761. 2º Francisco Hurtado de Saracho y San Cristóbal, bautizado en el mismo Concejo el 19 de Febrero de 1767, y 3º Domingo Hurtado de Saracho y San Cristóbal, bautizado en Zalla el 25 de Febrero de 1776. Estos hermanos, residentes el primero y tercero en Fernán Caballero (Ciudad Real), y el segundo en Madrid, obtuvieron declaración de su vizcainía en la Real Chancillería de Valladolid, el 20 de Marzo de 1819. Ya en 1724, hizo información Agustín Hurtado de Saracho y Galíndez de San Pedro, hermano del abuelo de los anteriores, bautizado en Güeñes el 8 de Abril de 1697, y en dicha información se dice que eran hijosdalgo de solar conocido en Vizcaya.
Escudos de Armas del apellido:
De sinople, con una banda de oro, engolada en cabezas de dragones del mismo metal y bordura de gules, con ocho veneras de plata.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento.
