Noble familia vasca, con diversas casas en las tres provincias, como quedó consignado en la información del apellido Amézaga. Ampliamos aquí lo que allí escribimos con los siguientes datos genealógicos relativos a la casa de Güeñes, que fue uno de los más ilustres solares de este linaje:MARQUESES DE RISCAL De dicha casa de Güeñes, villa del partido judicial de Valmaseda, fue I. Baltasar Hurtado de Amézaga, natural de Güeñes, que contrajo matrimonio con doña María Pérez de Villabaso, natural de Bilbao y fueron padres de II. Baltasar Hurtado de Amézaga y Pérez de Villabaso, natural de Bilbao, que casó con doña Ana María de Unzaga, de igual naturaleza (hija de Francisco de Unzaga, natural de Oquendo, y de doña Agueda de Gardoqui, natural de Bilbao), naciendo de ese enlace: 1º Alonso Hurtado de Amézaga y Unzaga, que sigue. 2º Baltasar Hurtado de Amézaga y Unzuaga, natural de Bilbao, Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 20 de Julio de 1689, Comendador de Almendralejo en la misma Orden, Teniente General de los Reales Ejércitos y primer Marqués de Riscal de Alegre, por Real Despacho de 1708. Casó dos veces; pero sólo tuvo sucesión femenina, heredando el título doña María Hurtado de Amézaga, que fue Marquesa de Riscal de Alegre y contrajo matrimonio con un caballero de la casa y linaje de Scoti, Marqueses de Aníbal, en cuya casa continuó el Marquesado de Riscal hasta el 5 de Abril de 1853, en que don Fabio Danglans Luis Scoti y Chiapponi hizo cesión del repetido título a Guillermo Hurtado de Amézaga y Zubía, que volveremos a citar más adelante. 3º Juan Antonio Hurtado de Amézaga y Unzaga, natural de Bilbao y Caballero de la Orden de Santiago, con igual fecha que su hermano Baltasar. Fue también Teniente General de los Reales Ejércitos, Gobernador y Capitán General de Porto Alegre, Casnedal y Málaga, y Comandante General de Extremadura. 4º Juan Francisco Hurtado de Amézaga y Unzaga, natural de Bilbao y también Caballero de Santiago, ingresado en la misma fecha que sus hermanos. Murió de Capitán en 1694, en el asalto a la plaza de Hostalrich. 5º Andrés Hurtado de Amézaga y Unzaga, natural de Bilbao y Caballero de la Orden de Calatrava, en la que ingresó el 11 de Enero de 1701. Murió heroicamente en la batalla de Casán. 6º Gabriel Hurtado de Amézaga y Unzaga, natural de Bilbao y Caballero de la misma Orden, muerto en la batalla de Santa Quiteria. 7º Joaquín Hurtado de Amézaga y Unzaga, natural de Bilbao y Caballero de la Orden de Calatrava. Murió en el sitio de Seba, y 8º José Hurtado de Amézaga y Unzaga, natural de Bilbao y Paje del Conde de Lorena. También vistió el hábito de la Orden de Calatrava en la misma fecha que sus anteriores hermanos. III. Alonso Hurtado de Amézaga y Unzaga, natural de Bilbao, se unió en matrimonio con doña Ursula de Santa Coloma, natural de Bilbao (hija de Martín de Santa Coloma y Saragarribay, natural de Santa Coloma, y de doña María Simona de Sagarribay, natural de Amurrio, en Álava), y tuvieron estos hijos: 1º José Antonio Hurtado de Amézaga y Santa Coloma, que sigue, y 2º Joaquín Baltasar Hurtado de Amézaga y Santa Coloma, natural de Bilbao y Caballero de la Orden de Alcántara, desde el 8 de Julio de 1709. IV. José Antonio Hurtado de Amézaga y Santa Coloma nació ,en Bilbao en 1693 y fue también Caballero de la Orden de Alcántara, en la que ingresó el mismo año que su hermano. Casó en 1730 con doña Josefa Vildósola Gortázary Villela, naciendo de esta unión V. Pedro José Leandro Hurtado de Amézaga y Vildósola, nacido en la villa de Bilbao de 1739 y casado en 1775 con doña María Ramona Allende Salazar Gortázar, a la que hizo madre de VI. Juan Gualberto Hurtado de Amézaga y Allende Salazar, natural de Villaro, villa del partido judicial de Durango, en la provincia de Vizcaya, que contrajo matrimonio con doña Jacoba Ana de Zubia, natural de Vitoria, y fueron padres de VII. Guillermo Hurtado de Amézaga y Zubia, natural de Vitoria, en quien recayó, en 5 de Abril de 1853, el título de Marqués de Riscal de Alegre, que había venido conservándose en la descendencia, por línea de hembra, de don Baltasar Hurtado de Amézaga y Unzaga, primer Marqués de Riscal y hermano del tercer abuelo de este don Guillermo Hurtado de Amézaga y Zubia, según quedó referido en anteriores líneas. El repetido don Guillermo contrajo matrimonio con doña Gertrudis de Balmaseda y Mateo, bautizada en Santo Domingo de la Calzada (Logroño), el 18 de Noviembre de 1793, naciendo de esta unión VIII. Camilo Hurtado de Amézaga y Balmaseda, natural de Madrid y bautizado en la parroquia de San Sebastián el 27 de Diciembre de 1827. Fue Marqués de Riscal de Alegre desde 1879 y Caballero Maestrante de Zaragoza. Casó con doña Juana de Zabala y Guzmán, natural de Barcelona, Condesa de Villaseñor y Dama de la Orden de María Luisa, y procrearon a IX. José Hurtado de Amézaga y Zabala, actual Marqués de Riscal de Alegre, título en el que sucedio a su padre por Real carta de 14 de Noviembre de 1888. También es Marqués de Quintana del Marco, Conde de Villaseñor, Grande de España desde 1928 y Caballero de Alcántara y de la Maestranza de Zaragoza. Casó con la Marquesa de la Laguna y es su inmediata sucesora su hija doña María del Milagro Hurtado de Amézaga y Collado, Marquesa de Sofraga, nacida en Madrid. La Marquesa de la Laguna es hermana de la Condesa de Requena, de la Marquesa de Tenorio y de la Marquesa de Viana.
Escudos de Armas del apellido:
De sinople, con un brazo armado de plata, moviente del flanco siniestro, que empuña una lanza de oro, con una banderola de plata, cargada con tres sotueres de sable. Los de Gorliz traen: en campo de oro, dos lobos andantes, de sable; bordura jaquelada en dos Ordenes, de gules y oro. Otros traen: en campo de sinople, un brazo armado de plata, moviente del flanco siniestro, que empuña una lanza de oro con una bandera de plata cargada de tres sotueres de sable.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza.
