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D. LUIS DÍAZ GUERRERO, casó con Dª Magdalena Arias; vecinos de San Esteban de Ribas de Sil; tuvo a D. JUAN DÍAZ GUERRERO, bautizado en San Esteban de Ribas de Sil, 21-XI- 1691; casó con Dª Juana Teresa Guerra, en San Martín de Melias (ayuntamiento del partido judicial de Orense), 31-III-1713; empadronado como noble en padrones de Melias desde 1737 basta 1753; tuvo por hijo a Martín y a D. JUAN GUERRERO ARAUJO, bautizado en Figueiredo (ayuntamiento de Melias, partido judicial de Orense), 27-XII-1716; casó con Dª Liberata Araújo (hija de D. Miguel Alonso de Araújo y de Dª María Antonia Veiro), en la feligresía de Sta. Cristina de Freijo, 17-IV- 1752; empadronado como noble en padrones de Figueiredo, 1773 y 1775, sin que tuviese repartos ni gabelas; tuvo por hijo a D. JOSE GUERRERO ARAUJO, bautizado en Figueiredo, 26-IX-1753; que casó con Dª María Brigida de Nóvoa (hija de D. Lucas de Nóvoa y de Dª Rosa Ribadeneira), en Soutelo, 20-II-1776; empadronado como noble en padrones de Figueiredo de 1801 a 1827; Intruyó Juicio en la Real Chancillería de Valladolid, 3-VIII-1825, con Rl. Prov. del 17-1-1827. 

Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.