D. PEDRO GONZÁLEZ DE ALMUDA, que levantó bandera en la plaza de Ceuta por D. Felipe V, tuvo a D. DOMINGO GONZÁLEZ DÍAZ, que falleció peleando en servicio de Su Majestad; tuvo por hijo a D. PEDRO GONZÁLEZ AGAMA, que sirvió a Su Majestad como soldado voluntario, a su costa y sin sueldo, y que falleció saliendo de la ciudad de Ceuta a una reyerta con los moros, tuvo por hijo a D. PEDRO GONZÁLEZ MUÑOZ, natural de Ceuta, contralor de Artillería en dicha plaza, etc., casó con Dª Marina Andrea García Roldán y Pacheco, natural de la villa de Rota; tuvo por hijo a D. MANUEL GONZÁLEZ ROLDAN, sargento mayor del Regimiento Pral. de Santiago; casó con Dª María Vicenta Sánchez Cidrás (hija de D. Domingo Antonio Sánchez de Lamás, escribano del cabildo de Santiago, y de Dª Josefa Cidrás y Moreda). Doña María Vicenta era hermana de don Juan Sánchez Cidrás, canónigo de la catedral de Tuy por 1793, y contador del Santo Oficio; también lo era de D. Bernardo Sánchez Cidrás, cura de San Vicente de Cubelas en la diocesis de Mondoñedo, comisario y visitador del Santo Oficio en Ribadeo. Del matrimonio de D. Manuel con Dª María Vicenta nació D. JOSÉ MARIA GONZÁLEZ ROLDAN SÁNCHEZ CIDRAS, natural de la ciudad de Santiago y de la feligresía de San Fructuoso, que hizo información de filiación y nobleza en 1793.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
