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D. JUAN GONZÁLEZ, casó con Dª. Teresa Ares; dueños de la casa solar de los González, en San Juan de Zalveces (?), de Villafranca; tuvo por hijo a   D. MATÍAS GONZÁLEZ, que casó con Dª. María Coruja; tuvo por hijo a D. JUSTO GONZÁLEZ, que casó con Dª. Leonor García; fueron padres de D. JUAN GONZÁLEZ, casó con Dª. Inés de Baltuille; tuvo por hijo a D. ANTONIO GONZÁLEZ, bautizado en Sta. María del Campo (existen muchas feligresías de este nombre), 23-I-1714; casó con Dª. Emerenciana de Yebra Pimentel; empadronado como noble en padrones de 1656-1658; tuvo por hijo a D. DIEGO GONZÁLEZ DE YEBRA PIMENTEL, vecino de Sta. María del Campo, en la jurisdicción de Ponferrada; bautizado allí el 28-III-1664; empadronado como noble en padrones del lugar de su nacimiento de 1686 y 1698. Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 5-IV-1714; Real Provincia del 23-X-1714. Don Diego hace constar que su cuarto abuelo había sido dueño y señor de la casa solar de los González, en San Juan de Zalveces (?), de Villafranca.

Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.