La casa solar primitiva, donde los Godoy vivían ya por 1157, esta como a un tiro de ballesta del templo de S. Pedro de Tenorio (Ayuntamiento de Cotovad, partido judicial de Puentecaldelas, en la provincia de Pontevedra); de allí salieron cuantos prestaron su ayuda para las conquistas de Extremadura y Andalucia. Como personaje famoso de este apellido puede citarse a don Manuel Godoy, valido del rey Carlos IV, que le otorgó el título de Príncipe de la Paz y jugó un destacado papel en los prolegómenos de la guerra de la Independencia contra los franceses del emperador Napoleón I. Argote de Molina, dice Godoy, procede de Goido, señalando que un caballero llamado Pedro Ruiz rindió en una batalla a dos jefes moros, ante cuya hazaña el rey dijo: "Bueno ha estado el godo hoy", de donde le quedo al citado caballero el sobrenombre de Godoy. El P. Felipe de la Gándara recoge la doctrina común de todos los genealogistas sobre este punto cuando afirma: «cuyo solar esta en Galicia, cerca de Pontevedra y de este descienden los Fariña de Galicia y Castilla». Casas solares secundarias de este linaje son varias en la provincia pontevedresa; la de Puentesampayo, de la que ya habla el manuscrito de Ocea-Cadaval. en el Valle Miñor, la de Matamá, cerca de Vigo; y la del Porriño, donde entroncaron con otras familias hidalgas de aquella zona gallega. En 1422 se unieron las dos casas, de Tenorio y de Godoy, por enlace matrimonial, y desde entonces hallamos unidos ambos nobles apellidos. La expansión por diversas tierras españolas de los Godoy es realmente impresionante, así como los altos puestos por ellos escalados y las familias de abolengo con las cuales se aliaron. Lo veremos en las notas genealógicas de los radicados en Andalucía, que nos suministra con abundancia el Abad de Rute, D. Francisco Fernández de Córdoba, al realizar su magistral estudio: sobre la Casa de Cabrera de Córdoba. También nuestro Gándara lo registra al hablar de los caballeros heredados en Sevilla: «Hay Caballeros Godoyes en Sevilla y proceden del Maestre de Calatrava. Pedro Muñoz. o Núñez de Godoy, de quien dice Rades, cap. 30, fol. 61, que fue heredado en Carmona y que era hijo de Nuño, o Muño Fernándlez, y de Dª. Elvira Tafur, Señores del castillo de Montoro». Juan Flórez de Ocáriz, siguiendo las huellas del benemérito Francisco Rades de Andrade, traza un relato muy particularizado de los Godoy que se cruzaron caballeros de distintas Ordenes Militares: Pedro de Godoy, Clavero de Calatrava por 1329; Diego Pérez de Godoy, caballero de esta Orden; el comendador Juan de Godoy, que dejó descendientes en Córdoba y otras partes; Juan de Godoy, caballero de Santiago; o mismo que su hijo Pedro de Godoy esposo de Dª. Leonor de Ribera; Juan Pérez de Godoy, caudillo mayor, capitán general del reino y fronteras de Jaén por 1385, y teniente del castillo de Almodóvar; Beltrán de Godoy, que se halló con D. Carlos V en la guerra de Alemania contra los herejes. El mismo genealogista cita numerosos personajes de este apellido, salidos del mismo solar primitivo o de otros posteriores que alcanzaron merecida fama; así, Juan Pérez de Godoy, canónigo de Jaén, que fundó allí el convento de Carmelitas Descalzos; el licenciado Diego Muñiz de Godoy, provisor del obispado de Segovia por 1592; don Francisco de Godoy, catedrático de Prima de Teología en la Universidad de Lima y obispo de Guamanga; D. Francisco de Godoy (distinto del anterior), electo obispo de Cartagena de Indias, en 1650. En su Sevilla Restaurada, el conde de la Roca señala a los Godoy entre los caballeros que rescataron la ciudad de Sevilla del poder mahometano: Iguales merecimientos Por su esfubrzo han conquistado Guiral, Solórzano, Prado. Roelas, Godoy y Barrientos. Muchas veces probaron su nobleza en las ordenes Militares de Santiago (1609, 1617, 1704 y 1787), Calatrava (1622, 1625, 1630 y 1670), Alcántara (1651 y 1667), Carlos III (1794 y 1803) y San Juan de Jerusalén (1529, 1571 y 1594). Para el mejor conocimiento do la antigua nobleza de los Godoy, así como de la causa de su decadencia en el lugar de Tenorio, nos parece indicado reproducir algo de lo que dice la mencionada carta, escrita por D. Benito Godoy y Figueroa, desde Briallos, en 30-IX-1771, a Fr. Gregorio Escudero, Abad que era por entonces del Monasterio de S. Pedro de Tenorio, al cual hemos aludido en la nota precedente, a propósito de las Armas de aquellos, de las cuales afirma que aparecían en el banco y estrado que dicha familia siempre había tenido en aquel monasterio, y que usurparon los monjes, puesto que eran sucesores de los Tenorios de Godoy, fundadores del monasterio y señores jurisdiccionales de aquel partido, como después del despojo lo fueron los de Sotomayor: « De la casa-fortaleza de Tenorio fue dueño Gregorio Tenorio de Godoy. Pedro Madruga, partidario de la Beltraneja, quería apoderarse de la fortaleza cercana de Pazos de Probén, defendida por el partidario de los Reyes Católicos Gómez Ares de Probén. Simuló atacar la de Tenorio, adonde acudio con parte de su gente el de Probén, en auxilio de su tío, el de Tenorio, como su suegro Antonio Pazos de Berducido, cuñado de Gregorio Tenorio de Godoy. Ya había sufrido Tenorio seis asaltos en diez días, cuando acudio el de Probén, con sus hermanos Jácome y García, dejando en su castillo a su mujer (hija del mencionado Antonio Pazos d. Berducido) y a sus hijos Diego, Gómez, Fernando y Basco, con 40 hombres, vasallos suyos. Entonces el de Sotomayor envió seis compañías a tomar el castillo de Pazos de Probén, donde se defendieron heroicamente la señora y sus hijos y vasallos, hasta que yendo el de Sotomayor lo entró al segundo día. Aun se defendio la Señora con 40 hombres en una de las torres, durante seis días, y sólo se rindió cuando toda su gente quedó muerta. El de Sotomayor mandó demoler y quemar el castillo y se volvió a Tenorio desbaratando el socorro que le traían Álvaro Alfonso de Figueroa y otros deudos y amigos de Gregorio Tenorio de Godoy, que murió en una de las salidas que hizo para editar la ruina de las murallas, habiendo perdido también la vida Jácome y García Pazos de Probén. Aceptó el mando y la defensa el señor de Pazos do Probén, que no rindió la fortaleza ni a los ruegos, ni a las promesas, ni a las amenazas. Sólo la traición pudo echar por tierra aquella fortaleza, cuando Madruga publicó un bando, ofreciendo mil florines a quien le entregara vivo al señor de Probén, y 500 al que le entregase muerto. Un esclavo fue el traidor que abrió la puerta a Madruga en la misma noche en que llegaban a Pontevedra numerosos peones y caballeros a prestar ayuda al de Tenorio, aunque no sin gran mortandad de parte a parte, cayendo también herido de muerte el señor de Pazos de Probén. Felipe de Godoy se retiró a unas peñas, o Lages, donde le visitó Madruga, quien le prometió restituirle su casa y bienes por foro de diez maravedises, a de lo que no quiso asentir aquél de ningún modo, y allí vivió y dejó ordenado a sus descendientes que no usasen de los apellidos de Tenorio de Godoy en tanto no se rehiciesen y lograse reparar la ofensa infligida a su casa por el de Sotomayor; y su apellido fuese de las peñas, o Lages que les habían servido de albergue. El apellido de Godoy comenzó a revivir para los de esta casa con el doctor D. Pedro Solla de Godoy, tercer abuelo de D. Diego de Godoy, padre de D. Benito y D. Ramón Godoy y Figueroa, nacidos en el lugar de Lage». La unión de los apellidos parece haber tenido lugar cuando D. Rodrigo de Godoy, ricohombre, señor del castillo y solar de Godoy, tuvo por hijo a Dª Juana de Godoy, la cual casó en 1422 con D. Pedro Tenorio, siendo padres de D. Pedro Tenorio de Godoy, que casó con Dª Teresa de Guzmán. Descendientes gallegos de los Godoy D. VASCO TENORIO DE GODOY, descendiente del mencionado D. Pedro Tenorio de Godoy, fue padre de D. Martín Aroz (?) de Godoy, el cual en 1597 edificó una casa grande a la entrada del castillo, llamado de la Puerta del Sol en la villa de Bayona, con dos escudos de Armas con tres flores de lis, y sobre cada una de ellas se veía una corona real; fue denunciado al corregidor, pero una vez acreditada su nobleza, fue absuelto. Hermano de D. Martín fue D. GREGORIO TENORIO DE GODOY, que tuvo por hijo a D. PEDRO DE GODOY, el cual se unió en matrimonio con Dª María González y tuvo por hijo a D. GONZALO DE GODOY Y GONZÁLEZ, nació en Tuy, 1692, que casó con Dª Rosa de Montes y Goyanes, nació en Pontevedra en 1702, y tuvo por hijo a D. CLEMENTE DE GODOY Y MONTES, comisario ordenador y tesorero de Marina del departamento de El Ferrol, casó con Dª Mariana Alberta de Castro y Barreiro, natural de San Miguel de Valga, en 1748; tuvo por hijo a 1. D. Juan de Godoy y de Castro, nació en Caramiñal en 1786, y guardia marina en 1800. 2. D. Antonio de Godoy y de Castro, nació en Muros en 1789, y guardia marina en el mismo año que su hermano. Desde Tenorio pasan a Andalucía RODRIGO ALFONSO DE GODOY, fue señor de la casa de los Godoy, en San Pedro de Tenorio (en la cual se sabe que ya vivían por 1157 sus antepasados); tuvo por hijo a PEDRO MUÑIZ DE GODOY, señor de la casa de Godoy; casó con Dª Teresa Muñiz (hija de Juan Muñiz, caballero principal de Galicia), y tuvo por hijos a 1. Diego Muñiz, que sigue la línea. 2. Juan Muñiz de Godoy. 3. Fernando Muñiz de Godoy. DIEGO MUÑIZ DE GODOY, señor de la casa de Godoy, casó con Dª Juana Ruiz de Sarmiento, y tuvo por hijos a 1. D. Pedro Muñiz de Godoy, que sigue la línea. 2. Juan Muñiz de Godoy, conquistador de Baeza, con descendencia en esta ciudad andaluza. PEDRO MUÑIZ DE GODOY, fue conquistador de Baeza y de Córdoba, «en cuya catedral tiene honoríficas memorias», sirvió al Rey San Fernando en las conquistas de Andalucía, juntamente con sus hijos; casó en Galicia con Dª María Arias Mesía (hermana de D. Juan Arias Mesía, Arzobispo de Santiago, el que falleció en el castillo de los Rochafuerte en 1266, y había sido conquistador de Sevilla en 1248); tuvo por hijos a 1. D. Diego Muñiz, que quedó en Galicia en la casa de sus antepasados, de Tenorio. 2. D. Juan Muñiz de Godoy, que sigue la línea de Córdoba, etc. D. JUAN MUNIZ DE GODOY, se radicó en Córdoba, con casas principales en la colación de la Magdalena, cerca de la Puerta de Andújar donde dieron el nombre a la Calle de los Muñices. Don Juan Muñiz de Godoy era comendador de Estremera en 1236, cuando se conquistó Córdoba (siendo maestre de Santiago D. Rodrigo Iñiguez de Cárcamo); se distinguió en las conquistas de Andalucía, en tiempos del santo rey don Fernando III y de su hijo D. Alonso. Más tarde le vemos de comendador mayor de su Orden en León (según Rades de Andrade); casó con Dª Inés Alfonso Carrillo, hermana de D. Diego Alfonso Carrillo, conquistador de Córdoba, ricohombre de Castilla; tuvo por hijos a 1. D. Pedro Muñiz de Godoy, maestre de Santiago en 1281, habiendo gobernado la Orden poco más de tres años y siguiendo a D. Sancho. 2. D. Vasco Martínez, I señor de Moura, en Portugal, según Salazar y Castro. 3. D. Juan Muñiz de Godoy, que sirvió a los reyes D. Alfonso X y a D. Sancho el Bravo, su hijo, casó con Dª María García de Gahete, con varios hijos que se apellidaron Muñiz de Godoy. El mayor de ellos fue D. DIEGO MUNIZ DE GODOY, al cual llama Rades de Andrade sobrino de los caballeros más famosos de su tiempo. Su tío le dio el Hábito de Santiago, habiendo sido comendador mayor de Castilla, maestre de Santiago a fines de 1307, etc., peleó contra D. Juan Núñez de Lara en favor del rey D. Fernando, acompañándole al asalto del castillo de Tordehumos, donde el de Lara se rindió. En 1309 fue a la conquista de Algeciras, que por entonces no cayó, pero sí fue tomada la plaza de Gibraltar. Falleció cuando la retirada con el Infante D. Juan a la villa y castillo de Alcaudete (25-VI-1291), siguiendo a D. Juan Manuel, príncipe de Villena; casó con Dª Leonor González de Aguilar, y tuvo por hijos a 1. Dª Leonor Yáñez de Godoy, que casó con don Alfonso Ximénez de Góngora, Veinticuatro de Córdoba, de cuya unión procedieron los marqueses de la Puebla, los condes de Bobadilla, los marqueses de Villaseca, los señores de Valdemoro, los marqueses de Cabriñana, los Góngoras de Córdoba y Lucena, y los de Alcalá y Baeza. 2. D. Gonzalo Yáñez de Godoy, que sigue la línea. D. GONZALO YANEZ DE GODOY, vivió en tiempos de los reyes D. Fernando IV y D. Alfonso XI, casó con Dª Catalina de Mesía (hija de Muño Fernández Mesia; nieta de Fernando Arias Mesía, alcaide mayor de Córdoba, alcalde de sus alcáceres, capitán general de sus gentes; y de Dª Leonor Sánches de Cadenas), etc., etc. La continuación de la genealogía podrá verse en la obra citada.
Escudos de Armas del apellido:
Jaquelado de quince piezas de oro y azur, ocho de oro y siete de azur. Los de Galicia añadían a estas Armas el cordón de San Francisco, puesto en situación de Orla. Las que damos en GODOY-2 son una levísima variante de las anteriores, recogidas, ignoramos con que fundamento, en el manuscrito de Ocea-Cadaval. Variante: En campo de azur, tres coronas reales, de oro, de el Jefe, en situación de faja; tres lises, de oro, también en situación de faja, en el centro; y en la punta, un caballo ensillado y enfrenado, en figura de marchar siguiendo una batalla. Los de Andalucía solían organizar su blasón en esta forma: Quince jaqueles, de gules y sable; alternativamente, colocados en forma de ajedreces. Otros: Escudo de quince jaqueles, siete de plata y ocho de azur.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El caballo es símbolo de la guerra, representando la osadía y la rapidez en la acción.
