APARICIO GARCÍA, casó con Antonia Valiño, y tuvo por hijo a JUAN GARCÍA, casó con Benita Tirado, padres de TOME GARCÍA, que casó con Bárbara Ruzo y tuvo por hijo a CIPRIÁN GARCÍA, nacido y bautizado en San Cristóbal de Couso, 6-XII-1718; casó con Catalina Tosas; empadronado como noble en 1718, en que era síndico general; tuvo por hijo a NICOLÁS GARCÍA TOSAS, vecino de Vivero; casó con María Fernández de Castro (hija de Juan López de Castro y de María Fernández: Santa María del Campo, de Vivero 12-I-1748); tuvo por hijo a GASPAR JOSÉ VICENTE GARCÍA FERNÁNDEZ TOSAS, escribano de S. M., Mayor de Rentas de Intendencia General de Galicia, agente fiscal de la Real Sala del Crimen, vecino de La Coruña, casó con Manuela de Parga (hija de Francisco de Parga y de Lucía de Otero: Sta. María del Campo, de La Coruña, 3-XI-1791); Instruyó Juramento el 12-VI- 1794 obteniendo Real Provincia de «no ha lugar...» el 2 l-I-1797, pero cuyos datos genealógicos publicamos por el interés histórico que puedan ofrecer para sus sucesores.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
