Léese que la noble y antigua familia de Gil de Palacio es originaria de la casa solar de Gil, del lugar de Pomar, en el valle de Guriezo y partido judicial de Castro-Urdiales (Santander). En un proceso de pruebas de nobleza del año 1618, que se conserva en la sección de Ordenes Militares, se ve que el apellido Gil de Palacio pasó al Principado de Cataluña, pues ese apellido es el segundo de la bisabuela materna del pretendiente, que rindió dichas pruebas y que era catalana. Desde entonces arraigó en Cataluña una rama muy principal de esa familia, de la que fue digno representante en dicho principado don Manuel Gil de Palacio, que en los comienzos del siglo XVIII fue, primero, credenciero de las rentas reales de Barcelona, y después director de las reales fábricas de pólvora y plomo del Principado de Cataluña. Dicho Manuel Gil de Palacio casó con doña Raimunda Massó, naciendo de este enlace M.ªAntonia Gil de Palacio y Massó, que casó con el magnífico señor José de Roig y de Briz, administrador de rentas y salinas de Barcelona.
Escudo de Armas:
Se componen de cuatro cuarteles, pero en escudo partido, y organizados así : 1º, de oro, con un escudete de gules, cargado de tres bandas de oro y surmontado de tres cruces como la de San Juan, de gules, puestas en faja, y en el jefe cuatro flores de lis de azur, puestas también en faja; medio cortado de plata, con cinco bandas ondeadas de azur, y bordura para ambas particiones de plata, con ocho armiños de sable, y 2º, de gules, con un peñasco de su color sumado de un castillo de oro, a cuya ventana del segundo cuerpo está asomada una mujer, y dos leones del mismo metal empinados a sus muros ; medio cortado de azur, con ocho veneras de plata. Escudo partido: l.º, cortado: 1.º, en campo de oro, un escudete de gules, con tres bandas de oro, y surmontado de tres cruces de San Juan, de gules, puestas en faja, y en el jefe, cuatro flores de lis de azur, puestas también en faja, y 2.º, en campo de plata, cinco bandas ondeadas de azur. Bordura para ambos cuarteles de plata, con ocho armiños de sable. El 2.º, también cortado: l.º, en campo de gules, un peñasco al natural, sumado de un castillo de oro y asomada a una ventana, una mujer, y dos leones del mismo metal, empinados a sus muros, y 2.°, en campo de azur, ocho veneras de plata.
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar; propensión que se atribuye a los Bretones. También representa la Pureza. El uso de traer los armiños por forros en sus vestidos, los Gobernadores y personas de representación, dió motivo a algunos heraldos para tener los armiños por símbolo de Dignidad. Fernando V, rey de Aragon, cuando echó de Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana, instituyó una Orden de caballería llamada del Armiño, dando a sus caballeros un collar de oro con un armiño pendiente, y por divisa el epígrafe "Malo mori quam faedari", para mostrar a los caballeros de dicha Orden que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.
