Apellido castellano, que tuvo su origen en el lugar de Ibio, en las montañas de Burgos. Linaje muy extendido por España, siendo numerosas las casas de Guerra con solar propio. Los autores que hemos consultado no esclarecen si todos los de este apellido proceden de un mismo solar y tronco, o si se trata de diversas familias sin parentesco ni nexo alguno, a excepción de las casas cuya procedencia de otras es notoria. Don Juan Francisco de Hita afirma que algunos Guerra proceden del Rey don Sancho IV el Bravo, de Castilla, el cual tuvo en doña María Alonso de Vivero una hija llamada doña Violante Sánchez, que casó con Esteban Fernández de Castro, Ricohombre de pendón y caldera, Señor de Lemos y de Trastámara y Adelantado Mayor de Galicia, que la hizo madre de Fernán Rodríguez de Castro, Señor de Lemos, etc., y padre de Pedro Fernández de Castro, guerrero valeroso, por lo que fue llamado Pedro de la Guerra, originándose así el apellido en algunas familias Guerra. Lope García de Salazar dice que en el Concejo de Ibio (del valle de Cabezón y partido judicial de Cabuérniga, en la provincia de Santander), tuvo su cuna el linaje que nos ocupa, pues fundó allí su solar un escudero de la casa de Vega, del que descendió Garci Sánchez Guerra, que casó con una hija de Ruy Martínez de Solórzano, y fue su hijo primogénito Juan Guerra, casado con una hija de Albar González de Salazar y padre de Fernán y Gonzalo Guerra, que vivían en tiempos del citado Lope García de Salazar. Aparece, indudablemente, ese solar de Ibio, como el más antiguo del apellido Guerra, y de él procedió una larga sucesión de caballeros con rama en las Islas Canarias. Entre las casas de Guerra vizcaínas citaremos las establecidas en Uribe y Galdácano, del partido judicial de Durango, y en Larrabezúa, que pertenece al partido judicial de Bilbao. Otra hubo en el Izgar de Baluga, Concejo de Sopuerta y partido judicial de Valmaseda. De la casa del lugar vizcaíno de Baluga, llamado también en varios documentos. La Baluga, procedió I. Pedro de Guerra, natural de La Baluga, que casó con doña Agueda de las Rivas, y fueron padres de II. Pedro de Guerra y de las Rivas, bautizado en La Baluga el 11 de Febrero de 1679, que contrajo matrimonio con doña Catalina de Casa, naciendo de este enlace, III. Pedro de Guerra y de Casa, bautizado en La Baluga el 14 de Diciembre de 1702, que tuvo por esposa a doña Antonia de Llano y Llano Soberrón (hija de Nicolás de Llano y de doña María de Llano, vecinos de Galdámes). Procrearon a IV. Manuel de Guerra y de Llano, bautizado en La Baluga el 14 de Febrero de 1740, Capitán en el Perú y vecino de Cádiz, que en 6 de Julio de 1785 obtuvo en la Chancillería de Valladolid declaración de vizcainía. En Guipúzcoa hubo también varias casas de Guerra: Una en Villarreal de Urrechu, otra en Legazpia, otra en Oñate y otra en Mondragón, villas todas del partido judicial de Vergara. A la casa de Villarreal de Urrechu, perteneció I. Juan de Guerra, Señor de la casa solar de su apellido en la mencionada villa, que concurrió en 1490 al repartimiento de terrenos del Municipio de Mizpilsasi y Beain-Erreka, llevado a cabo para poblarlos de manzanos, a fin de suplir la falta de sidra que a la sazón se padecía en Villarreal. Fue padre de 1º María de Guerra, que sigue, 2º Domenja de Guerra, que poseyó el molino de Lizarazu y casó con Juan de Echeverría, y 3º María Joan de Guerra, mujer de Pedro de Oñaz y ambos padres de a) Juan de Oñaz y Guerra, esposo de doña María Juan de Irigoyen. II. María de Guerra, Señora de la casa de su apellido en la citada villa, denominada de Guerra Andia, tuvo por esposo a Nicolás de Oráa, de la casa de Oráa de Yuso de Zumárraga, que la hizo madre de 1º Juan de Guerra y Oráa, que como sus sucesores, antepuso el apellido materno al paterno, que continúa esta filiación. 2º, 3º, 4º y 5º Miguel, Chomin, Catalina y Mariacho de Guerra Oráa, y 6º Nicolás de Guerra Oráa, nacido en 1524 y casado con doña María de Pamames. Con sucesión. III. Juan de Guerra Oráa, llamado el Viejo, nació en 1509, y en 1532 casó con doña María Martínez de Goenaga, del solar de Goenaga en Azpéitia. Fueron padres de 1º Juan de Guerra Goenaga, que sigue, 2º Nicolás de Guerra Goenaga, Contador de Felipe II y esposo de doña María Martínez de Errazu. 3º Martín de Guerra Goenaga, marido de doña María Pérez de Lete. 4º Pascual de Guerra Goenaga, casado con doña María Martínez de Manchola. 5º Andrés de Guerra Goenaga, que continuará, y 6º Miguel de Guerra Goenaga, esposo de doña Catalina de Ocáriz. IV. Juan de Guerra Goenaga, sucedió en la casa y celebró su enlace con doña María de Cortabarría, de la que tuvo a V. Andrés de Guerra Cortabarría, que heredó la casa y se unió en matrimonio con doña María Joaneiz de Zabaleta (hermana del Capitán Santos de Zabaleta). No dejó hijos y vino a sucederle su tío, hermano de su padre VI. Andrés de Guerra Goenaga, nacido en Villarreal de Urrechu, en 1545, y casado en 1579 con doña María Miguel de Araoz y Urrutia, natural de Legazpia. Fue su hijo VII. Juan de Guerra Araoz, nacido en la misma villa en 1585, que casó en Legazpia en 1612 con doña Catalina de Elorza, de la casa solar de Elorza, en Legazpia. Falleció a los noventa y cinco años, dejando este hijo VIII. Domingo de Guerra Elorza, nacido en Legazpia en 1626 y casado en 1650 con doña Luisa de Guridi, de la casa solar de Igueralde. Procrearon a IX. Ignacio de Guerra Guridi, nacido en Legazpia en 1669 y casado en 1700, con doña Agueda de Iturbe, naciendo de esta unión X. Diego de Guerra Iturbe, nacido en Legazpia en 1710, que casó en 1737 con doña Ana María Teresa de Anduaga y Yarza. Tuvieron a 1º Ignacio de Guerra y Anduaga, que sigue, 2º José de Guerra y Anduaga, sacerdote y del Claustro de la Universidad de Oñate, y 3º Francisco de Guerra y Anduaga, esposo de doña Brígida de Ormaechea, de la que tuvo este hijo a) José de Guerra y Ormaechea, Catedrático de Derecho de la Universidad de Oñate, Consultor de Guipúzcoa, Diputado a Guerra contra los franceses en 1812, Magistrado honorario y primer Decano del Ilustre Colegio de Abogados de San Sebastián. XI. Ignacio de Guerra y Anduaga nació en Legazpia en 1743 y casó en 1771 con doña María Fernanda de Azpileta, nacida en Legazpia en 1748 (hija de Ignacio de Azpileta y de doña María Antonia de Iranzuaga, descendientes de los solares de Azpileta, en Berástegui, e Iranzuaga, en Olaverria, y del palacio de Legazpi- Jáuregui, en Zumárraga). Procrearon a XII José Blas de Guerra y Azpileta, nacido en Legazpia el 3 de Febrero de 1774, que contrajo matrimonio en Oñate, el 18 de Enero de 1800, con doña Francisca Xaviera de Barrena y Umerez, a la que hizo madre de 1º Félix de Guerra y Barrena, Licenciado en Derecho Civil y Canónico. 2º Juan Carlos de Guerra y Barrena, Doctor en Medicina. 3º José Julián de Guerra y Barrena, sacerdote. 4º, 5º, 6º, 7º y 8º José Javier, Vicente, Fernando, María y Justa de Guerra y Barrena. A otra rama de los Guerra guipuzcoanos perteneció I. Martín de Guerra, casado con doña María de Altuna, a la que hizo madre de II. Domingo de Guerra y Altuna, que casó en Garagarza, en 1662, con doña María de Resusta y Eguidazu, y fueron padres de 1º Cristóbal de Guerra y Resusta, que sigue, 2º, 3º y 4º Domingo, Esteban y María de Guerra Resusta. III. Cristóbal de Guerra y Resusta casó en 1682 con doña María de Ereñu, natural de Guesalibar. Trasladó su residencia a Mondragón, donde nacieron sus hijos: 1º Juan Antonio de Guerra y Ereñu, sacerdote, cura párroco de Santa Agueda de Guesalibar, desde 1710 a 1727, que construyó a sus expensas en 1716 un depósito para recoger las aguas sulfurosas que un siglo después determinaron la fundación del balneario de Santa Agueda. 2º Cristóbal de Guerra y Ereñu, nacido en 1687 y Cofrade del Rosario en 1704, y 3º Diego de Guerra y Ereñu, nacido en 1693. En Navarra hubo también otra familia apellidada Guerra Laveaga y Zufia, que radicó en la villa de Mués, del partido judicial de Estella, y a ella perteneció Lorenzo Guerra de Laveaga y Zufia, vecino de Cascante, también en Navarra, que en nombre propio y en el de sus hijos Manuel, Antonio, Luis e Ignacia, obtuvo reconocimiento de su nobleza por la Real Audiencia de Pamplona, en 1774. Ya en 1651, Pedro Guerra de la Vega, Rodrigo Guerra de la Vega, Familiar del Santo Oficio, Esteban y Martín Guerra de la Vega, habían solicitado, en unión de otros parientes, que se asentase en los Libros Reales de la Cámara una ejecutoria de hidalguía que habían obtenido como descendientes por línea recta de varón, del palacio y casa solar de Ibio, lo que se mandó así. Varias son las familias gallegas de este apellido habidas como hidalgas, que litigaron por el reconocimiento de su nobleza en la Real Chancillería die Valladolid, que lograron ver reconocido por aquel alto tribunal: la de Cádavos (feligresía de Sta. María Magdalena de Cádavos, anejo de Sta. María de Villavieja, en el ayuntamiento de la Mezquita, partido judicial de Viana do Bolo); la de Castro Caldelas, extendida por tierras del partido judicial de Viana do Bolo, la de La Gudiña; la del lugar de Marzán (feligresía de Santiago de Foz, ayuntamiento del partido judicial de Mondoñedo); la de Figueiredo (lugar de la feligresía de San Miguel de Melias, ayuntamiento de Melias, partido judicial de Orense). Los de La Gudiña no pudieron ver satisfechos sus deseos, pero los incluimos, como otras veces, porque ayudamos al conocimiento de las familias gallegas. Los de Sta. María Magdalena de Cádavos D. AMBROSIO GUERRA ÁLVAREZ, natural y vecino del lugar de Cádavos, fue bautizado en la feligresía de Santa María de Villavieja (ayuntamiento de la Mezquita, partido judicial de Viana do Bolo); casó con Dª María Francisca Andrea Alvarez (hija de D. Salvador Álvarez y de Dª Lucia Álvarez), en Castromil de Castilla (feligresía de Hermesende, ayuntamiento del partido judicial de Puebla de Sanabria), el 4-XII-1682; tuvo por hijo a D. FELIX GUERRA ÁLVAREZ, bautizado en Sta María Magdalena de Cádavos (anejo de Sta. María de Villavieja), 17-II-1688; casó con Dª Ignacia Rodríguez (hija de D. Santiago Rodríguez y de Dª María Estévez) en Cádavos, 4-VII-1714; fueron padres de D. VICENTE FRANCISCO GUERRA ÁLVAREZ, en Cádavos, 5-II-1724, que Instruyó Juicio el 6-III-1759, obteniendo Rl. Prov. el 31-V-1759. Los de Castro Caldelas PEDRO GUERRA, fue padre de ESTEBAN GUERRA, juez y alcalde en el Valle de, Valdecons, cuyo señor era D. Juan de Losada; casó con Agueda N.; tuvo por hijos a Alonso, Asenjo (?) y a JUAN GUERRA, vecino del coto de Vegas de Camba (ayuntamiento de Villarino, partido judicial de Viana do Bolo) y del Valle de Valdecons; casó con María de Villarino, y tuvo por hijo a ALONSO GUERRA, vecino de Castro Caldelas, que Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 23-IV-1550. Los de La Gudiña DOMINGO GUERRA, casó con Catalina Alonso; tuvo por hijo a SANTIAGO GUERRA, que casó con María Martínez y tuvo por hijo a SANTIAGO GUERRA, vecino de La Gudiña; Instruyó Juicio en la Real Chancillería de Valladolid, 18-III-1726; pero el fallo le obligó a pagar como pechero, 18-11-1727. Los del lugar de Marzán JUAN GUERRA, casó con María Fernández; de su matrimonio nació PEDRO GUERRA, vecino del lugar de Marzán (feligresía de Santiago de Foz, partido judicial de Mondoñedo), el cual ganó Ejecutoria en favor de su hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid, 21-VIII-1488. Sin duda, el mismo que logró otra en la misma Real Chancillería el 28-II-1495. Hacia comienzos del siglo XIV, vivió don Gutierre Guerra, que fue caballero de la Orden Militar de la Banda, reinando don Alfonso XI de Castilla, y fue este Monarca quien instituyó esta Orden para los infanzones, prelados y ricoshombres de su reino el día de su coronación en las Huelgas de Burgos, en el año de 1.332. Y ya en el año 1.333, con ocasión de que los benimerines tomaran Gibraltar, con lo que se aseguraban una cabeza de puente para el asalto a la península, Alfonso XI, solicitó la ayuda del rey Pedro, "el Ceremonioso", de Aragón, que envió galeras para guardar el estrecho, pero la flota cristiana fue derrotada frente a Algeciras y los musulmanes sitiaron Tarifa. Naves genovesas y catalanas acudieron en auxilio de dicha plaza, con lo que dieron tiempo a que el rey Alfonso XI, organizara un gran ejército castellano-leonés, mandado por el mismo rey. Y en este ejército iba como Capitán de Caballos el anteriormente citado don Gutierre Guerra que, en la batalla del Salado, donde los mahometanos fueron derrotados, hizo honor a su apellido. Y, para finalizar, otro Guerra, de nombre Juan, fue compañero de Hernán Cortés en la conquista de Méjico. De él, lo único que se sabe, es que murió combatiendo con los aztecas en la célebre jornada conocida como, "La Noche Triste".
Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, una torre de piedra, saliendo llamas por sus ventanas y troneras, y acostada de las palabras «Ave María» una a cada lado. Otros: Escudo organizado de tres cuarteles, divididos en chevrón: 1º; en campo de azur, una encina de sinople y en su tronco un león de oro pasante. 2º; en campo de gules un castillo de plata. 3º; en campo de sinople, cuatro banderas de plata, el asta de oro y la banderola de gules. Las casas de Guerra de Uribe y de Galdácano, en Vizcaya, llamada la última Torre de Lekue: De sinople, con una torre de plata ardiendo. Bordura de oro con el "Ave Maria Gratia Plena", en letras de azur. Algunos suprimen el incendio y añaden al pie de la torre un moro muerto vestido de gules y tendido, teniendo en la mano una bandera de azur, cargada de una imagen de la Purísima, vestida de blanco, con rayos de oro en torno. La casa de Larrabezúa, también en Vizcaya: De plata, con seis roeles de azur, puestos en tres palos. Bordura de plata, con perfil de sable, y esta leyenda en letras también de sable: "Traiga la paz quien quiera, que con guerra yo defenderé mi tierra". Esta casa es notable por las antiguas pinturas que encierra. La casa de Villarreal de Urrechu, en Guipúzcoa: Escudo partido: 1º, de oro, con un árbol de sinople, y 2º, de sinople, con una torre de plata. Los Guerra-Andoaga traen escudo cuartelado, figurando en el primer cuartel las armas de la casa de Villarreal de Urrechu y en los siguientes las de Anduaga, Iturbe y Yarza. En Mondragón hay una casa en la plazuela de San Francisco con el mismo escudo de la casa de Guerra de Villarreal de Urrechu. La Nobleza Executoriada de Navarra, hablando de los Guerra Laveaga y Zufia, describe así sus armas: "El escudo en el primer cuartel, en campo rojo, una espada desnuda con puño de oro, una banda, o lista, que coge y rodea por el puño y hoja, su campo blanco y una descripción que dice en ella: Ave Maria Gratia Plena Dominus Tecum." El segundo cuartel en campo de oro, una torre color de piedra con tres puertas, una en cada uno de los cuerpos, y ocho viseras; en el tercero, que dividen tres cuarteles; el primero, campo azul con trece estrellas blancas; en el segundo, en campo rojo, tres fajas de oro; en el tercero, en campo de oro, un pino verde con su pie color de tierra; en el cuarto, en campo rojo, dos águilas pardas con las alas para arriba y las garras extendidas y con una corona de oro. En medio de dichos cuarteles se halla un escudo pequeño con el campo azul orlado de oro, y la hoja de la espada del primer cuartel llega a finar en el tercer cuartel por detrás de dicho escudito y pasa por detrás de la corona de la primera águila y llega su punta hasta el ala de la segunda águila, y una descripción que dice: "Pugnabi cum agore no et in campo auro pleno hec arma abilo espoliábi ut fidem es altarem." Vamos a explicar lo que la confusa descripción que antecede quiere decir: Este apellido Guerra Laveaga, es como una euskarización del castellano Guerra de la Vega, fenómeno notable porque en el confín meridional de la ribera de Navarra impera desde hace tiempo la corriente contraria, o sea la tendencia a castellanizar los apellidos vascos. El escudo es cuartelado: 1º, de gules, con una bordura de plata y el lema "Ave Maria Gratia Plena", en letras de azur; 2º, de oro, con una torre de su color; 3º, partido en tres cuarteles: primero, de azur, con trece estrellas de plata; segundo, de gules, con tres fajas de oro, y tercero, de oro, con un pino de sinople, y el 4º, de gules con dos águilas de su color, coronadas de oro. Brochante sobre estos cuarteles, una espada desnuda, la hoja de plata y la guarnición de oro, puesta en situación de banda desde el 1º al 4º cuartel, pasando la punta por detrás de la corona de la primer águila, hasta el ala de la segunda, y sobre la espada, un escudete de azur con bordura de oro. Al pie del escudo, una inscripción que dice: "Pugnari cum agareno et in campo auro pleno hec arma obillo expoliavi ut Fidem exaltarem." Otros Guerra, también vascongados, ostentaron: Cuartelado: 1º y 4º, de gules, con una espada de oro, puesta en banda, acompañada de dos palomas de plata, andantes; la de arriba sobre la espada, y la de abajo, sobre una terraza en forma de tres montículos redondos, el de en medio más alto, y 2º y 3º, de azur, con tres estrellas de oro, puestas en triángulo. Los de Canarias traen: en campo de gules, una espada de plata con la guarnición de oro, y brochante sobre el todo, una banda de sinople, perfilada de oro y engolada en cabezas de dragones del mismo metal, acompañada a cada lado de tres roeles de sable; el jefe, de oro, con el lema «Ave María gratia plena.» Bordura de plata, con el lema: «Esta españa quebrará, y la fe no faltará.» Otros: De oro, con un guerrero puesto en pie, vestido de sinople, con banda roja, una espada baja, desnuda y de plata en la mano derecha, o una bandera de gules en la izquierda, con este lema: A LA GUERRA.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. La salutación "Ave María Gratia Plena" es el símbolo de la Virgen María. Otras veces se la representa con un jarro con azucenas. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. El cabrio o chevrón representa las botas y espuelas del caballero, concediendose ésta pieza en Armería a los que salen heridos en las piernas, aunque muchos la tienen por símbolo de protección. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
