En el valle de Goñi, del partido judicial de Pamplona, hay un pueblo que lleva este mismo nombre, en cuyo término hubo antiguamente un palacio de Cabo de Armería, llamado palacio de San Miguel de Goñi. Aun subsiste allí la ermita de San Miguel, célebre por la penitencia que en ella hizo, abrumado de remordimientos por el parricidio que había perpetrado, el rígido asceta Teodósio de Goñi. En ese palacio tuvo su origen la antigua familia del apellido Goñi, que tomó éste del nombre del mencionado pueblo de Navarra y se extendió por esta provincia, fundando nuevas casas solares en la villa de Salinas de Oro, del partido judicial de Estella; en el lugar de Murillo, del Ayuntamiento de Yerri, perteneciente también al partido de Estella; en la ciudad de Viana; en la villa de Peralta, del partido judicial de Tafalla; en la villa de Cintruénigo, del partido de Tudela, y en las de Arellano y Arguiñano, del partido de Estella. Probaron su nobleza e hidalguía ante las Ordenes de Santiago, Calatrava y Alcántara, y también ante la Real Orden de Oviedo.
Escudos de Armas del apellido:
El palacio de San Miguel de Goñi, del lugar de Goñi, ostentaba: De oro, con una cruz de gules que llena todo el escudo, cargada de cinco panelas de oro, una en el centro y las cuatro restantes en los brazos. La Nobleza Executoriada de Navarra añade a ese escudo dos bandas de sable, una arriba y otra abajo. En el expediente de pruebas del Caballero de Alcántara, Miguel Francisco Goñi y Avendaño, se dice que en la casa que su familia tenía en la ciudad de Viana, frente al castillo, se veía su escudo de armas de alianzas, y que las de Goñi, eran: "Dos cintas anchas con cinco corazones, uno en medio y los otros en los remates." Es la cruz de gules, cargada de las cinco panelas de oro. O sea, el mismo escudo del palacio de San Miguel de Goñi, del lugar de Goñi, que también ostentaron otras casas de este linaje en Navarra. Algunos Goñi de Navarra, usaron estas otras: Escudo partido: 1º, de gules, con tres ruedas de oro puestas en palo, y bordura de oro con once sotueres de gules, y 2º, de gules, con una cruz de oro en el jefe, a la cual mira un dragón de sinople atado con cadena de plata, que sale del ángulo diestro superior de este cuartel y que alude a la penitencia del asceta Teodosio de Goñi; medio cortado, también de gules, con una banda de oro, acompañada en lo alto de un castillo de oro, acostado de dos anillos del mismo metal, y en lo bajo de un puente levadizo de plata, surmontado de dos crecientes de oro, adiestrados. Los Goñi de la villa de Pitillas, en el partido de Tafalla, dimanados de la casa de Goñi de la villa de Peralta, trajeron: "una cruz con cinco corazones, una cadena y una serpiente o dragón." O sea, las armas del palacio de San Miguel de Goñi y las contenidas en la partición alta del segundo cuartel del anterior escudo. Según la Nobleza Executoriada de Navarra, hubo también Goñis originarios del solar del lugar de Goñi, que usaron: "un árbol, y arrimado a él un jabali." Pero estas armas que no creemos propias del linaje Goñi, debían pertenecerles sólo por alianza.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El anillo en la antigüedad era símbolo de distinción. Como toda figura redonda y cerrada simboliza continuidad y totalidad. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
