El caserío Gondra que radica, desde hace más de quinientos años en el barrio de Billela, de la jurisdicción de Munguía y partido judicial de Guernica (Vizcaya), tomó su nombre, indudablemente, del Gondramendi, o monte de Gondra, en cuya falda se halla edificado, pues la etimología de Gondra (llano o valle de lo más alto) concuerda bien con la campa de Trobika, que menciona don Luis de Eleizalde (Revista Internacional de Estudios Vascos, tomo XX, página 218). En esa campa hay que encontrar el origen de Gondra que lleva el monte, y que posteriormente se ha trasmitido al caserío Gondra y a sus circunvecinos derivados del mismo, que se hallan en sus proximidades y que se denominan Gondraondo (junto a Gondra), Gondraondotxu (Gondraondo menor o pequeño), Gondra-txikerra (Gondra menor o pequeño), que sólo tendrá una treintena de años, y Gondraondo-etxebarria (la casa nueva de Gondraondo), también de construcción reciente. No es tampoco aventurado asegurar que la familia apellidada Gondra procede del citado caserío, pues no conocemos otro de ese nombre, y es evidente que los Gondra radicaron en Mungía y en Guernica. Luis de Gondra y Arana, natural de Guernica, era Caballero novicio de la Orden de Malta en 1546. I. Domingo de Gondra y Giliz, natural de Munguía, tuvo este hijo II. Juan de Gondra y Beitia, natural de Guernica (existen notas de partidas de nacimiento y bautismo de tres hermanas suyas en 1729, 1738 y 1740), que procreó a III. Domingo de Gondra y Ormaechea, también natural de Guernica (hay nota de la partida de nacimiento de dos hermanos suyos en 1753 y 1757), que fue padre de IV. Juan Antonio de Gondra y Uribarri, bautizado en la parroquia de San Pedro Apóstol de la villa de Guernica y Luno el 6 de Febrero de 1788. Era natural de Forua, que, por lo visto, dependía de Guernica en lo eclesiástico. Aparece citado en la "Geografía del País Vasco Navarro", tomo de Vizcaya, por don Carmelo de Echegaray, por haber sido el artista que construyó la mesa y sillones de nogal de la Casa de Juntas de Guernica, y que aun se conservan. Tuvo este hijo V. Rufino de Gondra y Zabala, nacido el 14 de Julio de 1829, que procreó a VI. Luis de Gondra y Echebarri, nacido el 12 de Diciembre de 1866 y padre de VII. Juan Luis de Gondra y Llona, nacido el 11 de Febrero de 1897, que era Ingeniero de Minas y residía en Bilbao. En América existen Gondras oriundos del solar vasco de este apellido y algunos de ellos desempeñaron cargos importantes en aquellas Repúblicas. Entre ellos figura, en el Paraguay, don Manuel Gondra, Rector del Colegio de la Asunción, autor de historia y de literatura, elevado dos veces a la presidencia de la República de aquel país. Este señor estuvo en Vizcaya hace bastantes años para conocer su casa solar en Munguía, de la que afirmaba ser descendiente. En la Argentina existe una estación de ferrocarril que lleva el nombre de Gondra.
Escudos de Armas del apellido:
Parece que las primitivas fueron: De plata, con dos lobos andantes de azur, uno sobre otro. Bordura de gules con cuatro estrellas de oro puestas en cruz. Después han usado: Partido: 1º, de oro, con un árbol de sinople, y atravesado a su tronco, un lobo andante de sable, y 2º de gules, con una torre de oro asentada sobre ondas de agua de plata y azur. Bordura general de gules con ocho sotueres de oro. Divisa: "Continuemos con pujanza", puesta en letras de oro sobre un volante de gules.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
