De Navarra, con casa en el Valle del Roncal, villa de Lodosa, partido judicial de Estella. Diego Gastón y Crespo y su mujer dona María Santos de Mendijur, vecinos de Lodosa; Francisco Javier Gastón, presbítero; Fausto Gastón y Crespo, natural de Mirafuentes; Francisco Javier Gastón y Crespo, natural y vecino de Mues, por sí, y María Antonia y María Ventura, sus hijas; Santiago Gastón y Crespo, natural del mismo lugar; Juan José Gastón y Luengo, vecino de Zúñiga, por sí, y Rafael y Bernardo, sus hijos; Alejandro Gastón, de igual naturaleza, por sí, y Simón Bernardo, Manuel María y Fausta, sus hijos, comparecieron en 1780 ante la Real Audiencia de Pamplona, manifestando que, como descendientes del solar noble de Gastón, de la villa de Lodosa, Valle del Roncal, se les reconociese su nobleza, lo que se mandó así. Otra casa muy ilustre hubo en el Valle del Baztán, emparentada con los antiguos Reyes de Francia, Navarra y Aragón, por la línea de los Condes de Foix, cuyo tronco fue Mícer Juan Gastón, que probó su procedencia del valeroso caballero Gastón, Vizconde de Bearne, que se halló con el Rey don Alonso de Aragón en la toma de Zaragoza, de cuya ciudad se le dio una parte en premio de sus servicios Los descendientes de este caballero se apellidaron Gastón de Iriarte. Otra casa denominada Gastón de Isaba radicó en la villa de Falces, del partido judicial de Tafalla. De ella procedió Domingo Gastón de Isaba, natural de Falces, que sirvió en Flandes durante 27 años y se distinguió en la expugnación de Amberes, donde, armado de una pica, recobró una pieza de Artillería. En otro encuentro perdió un brazo y recibió diversas heridas, por lo que el Rey don Felipe II le concedió en 1593 privilegio de hidalguía y armas nuevas. Entre los Gastón que se extendieron por Aragón, figura la madre de San José de Calasanz.
Escudos de Armas del apellido:
La casa de Lodosa, Valle del Roncal, traía un escudo que describe, así la Nobleza Executoriada de Navarra: "Tres rocas y sobre ellas un puente y en éste una cabeza coronada." Que son las armas del Valle del Roncal. La casa del Valle del Baztán ostentó, según la misma fuente de información citada: "Cuatro cuarteles, los tres ajedrezados y el cuarto un castillo, y atravesada de arriba a abajo una banda, y sobre el castillo otro ajedrez, y en el mismo cuartel cinco estrellas." No se indican en esta descripción los esmaltes y la situación de las piezas. Los Gastón de Iriarte, usaron: Escudo partido: 1º, de oro, con seis flores de lis de azur, puestas en dos palos, y 2º, de gules, con tres palos de oro. El caballero Domingo Gastón de Isaba, natural de Falces, ostentó, por concesión del Rey don Felipe II, una pieza de artillería, y la persona del ganador, armado con una pica. Una casa de Aragón, trajo: De azur, con un castillo de plata, y debajo de él, dos porras de sinople, en sotuer.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
