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Tuvo su origen y primitivo solar este apellido en la villa de Guernica, en Vizcaya, célebre por conservar el tradicional árbol, símbolo de los fueros vascongados. Otra casa poseyó en la Merindad de Busturia, en el mismo partido. Pasó a Santander, fundando nueva casa en la villa de Bárcena de Pie de Concha, del partido judicial de Torrelavega, y se extendió por Castilla la Vieja y la Rioja. En esta última provincia hubo casa en la ciudad de Alfaro, con línea en Zaragoza. Otra de mucho lustre radicó en la ciudad de Soria, con rama en Madrid. En Navarra hubo también varias casas del apellido que estudiamos: Una en el lugar de Beroiz, del Ayuntamiento de Izagonda y partido judicial de Aoiz; otra en la villa de Dicastillo, del partido de Estella, y otra en el lugar de Grocin, del Ayuntamiento de Yerri, en el mismo partido de Estella.           

Escudos de Armas del apellido:
De oro, con un roble de sinople, sobre ondas de agua de azur y plata, y dos lobos de sable empinantes a su tronco. Bordura de gules con trece sotueres de oro. Baños de Velasco afirma que el campo de la bordura es de plata; pero en tal caso estaría el metal sobre el metal, en contra de las leyes heráldicas. En cambio, Sotomayor manifiesta que dicha bordura es de azur y los sotueres de oro. Otros, usaron: De plata, con el árbol de sinople, arrancado, sobre ondas de agua de azur y plata, y los dos lobos de sable empinantes al tronco. Así las describe Francisco Lozano, suprimiendo la bordura. Juan Francisco de Hita consigna este otro escudo: De sinople, con el roble de su color arrancado y sobre ondas de agua de azur y plata, con los dos lobos de sable empinados al tronco. Bordura de plata con trece sotueres de gules. Labayru señala para la casa de la villa de Guernica estas otras armas: Escudo con el jefe de oro, cargado antiguamente de un castillo y más tarde, por concesión del Emperador Carlos V, de media águila de sable, bicéfala y coronada de oro. El resto del escudo de oro, con un roble de sinople, terrasado de lo mismo y sobre ondas de agua de azur y plata, y dos lobos de sable empinantes al tronco. Al describir la bordura, cae en el mismo error de Baños de Velasco, pues repite que es de plata, con los trece sotueres de oro, o sea el metal sobre el metal. Juan Carlos de Guerra y otros autores manifiestan que la casa titulada Guernica Zarra, en Guernica, ostenta: De oro, con el árbol de sinople, y un lobo de sable empinante al tronco, todo sobre ondas de agua de azur y plata, y bordura de plata solamente. Otra casa de la misma villa de Guernica, trajo: De plata, con el roble de sinople y los dos lobos de sable, andantes y atravesados al pie del tronco. La casa de la Merindad de Busturia, tenía: De plata, con un roble de sinople, y un sólo lobo de sable, andante al pie del tronco. La Nobleza Executoriada de Navarra se limita a decir que las casas de esta región, que hemos citado, usaron escudo con un roble y atravesados los lobos. Son, a no dudarlo, las armas anteriormente descritas.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.