Apellido muy extendido por Vizcaya, donde hay una anteiglesia y tres lugares del mismo nombre. Algunos autores señalan como tronco y origen de una de las familias así apellidadas a Lope Ochoa de Avellaneda, que construyó en la villa de Sopuerta, del partido judicial de Valmaseda, la torre y solar de Garay, durante el tiempo en que fue Prestamero del Señorío. Contrajo matrimonio con doña Juana Pérez de Muñatones, de la que tuvo varios hijos. El tercero de éstos continuó viviendo en el solar fundado en Sopuerta por su padre, donde dejó descendencia con el apellido Garay. Otra casa hubo en Galdames, del mismo partido de Valmaseda, de la que fue José Garay de la Sota y del Castaño, Contador honorario de los Ejércitos y Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó el 26 de Noviembre de 1834. En 30 de Diciembre de 1829, obtuvo Real provisión de hidalguía en la Chancillería de Valladolid. Otra radicó en el lugar de Avellaneda, del Ayuntamiento de Sopuerta, y otra en el Valle de Gordejuela. Además de esas casas de Garay, hubo otras muchas en Vizcaya, siendo las más principales las siguientes: Una muy antigua, sita en el término de la anteiglesia de Cenarruza, del partido judicial de Marquina; otra, dimanada de la anterior, en la propia villa de Marquina; otras dos en las villas de Lequéitio y de Guerricáiz, ambas del partido judicial de Marquina; otra armera y de gran antigüedad en el término y jurisdicción de la anteiglesia de Amorebieta, del partido de Durango, y que se denominó de Garay-Zubiaur; otra en el barrio de Echano, del mismo partido; cuatro en las anteiglesias de San Miguel de Garay, de Bérriz, de Abadiano y de Mañaria, que pertenecen igualmente al partido judicial de Durango; dos en las villas de Baquio y de Bermeo, del partido de Guernica; otra en la villa de Guernica, y otra en la villa de Bilbao. También hubo casas de Garay en Guipúzcoa, Álava y Navarra. Una de Guipúzcoa radicó en la anteiglesia de Galarza, del Valle de Léniz y partido judicial de Vergara. Una de Álava estuvo sita en el lugar de Uncella y otra en el lugar de Uribarri, ambos del Valle y Ayuntamiento de Aramayona y partido judicial de Vitoria. De las casas de Garay, en Navarra, citaremos las fundadas en el Valle de Lana, del partido judicial de Estella, y en la ciudad de Tudela. Esta última existía ya en el siglo XIII, pues Mosén Jaime Febrer dice en sus "Trovas" que desde la ciudad de Tudela, en Navarra, pasó a la guerra de Murcia García Garay, acompañado de sus tres hermanos, los cuales, como racionales langostas, talaron los sembrados de todo aquel reino. Esta acción fue premiada por el Rey don Jaime I de Aragón, dándoles muchos bienes en la ciudad de Orihuela. También el Rey don Alfonso X de Castilla, agradecido a sus servicios, les dio muchas posesiones en Lorca. Se extendió, además, el apellido Garay por Castilla la Vieja, la Rioja, Aragón y Andalucía. De la casa de Marquina procedió, según algún tratadista, una rama que fundó nueva casa en la villa de Villalva de la Losa, del partido judicial de Villarcayo (Burgos), y de la que fue Juan de Garay, fundador de la ciudad de Buenos Aires, el cual, a pesar de haber nacido en la mencionada villa castellana, es llamado siempre en las crónicas el hidalgo vizcaíno, pudiéndose citar, entre otros documentos en que así se le nombra, el despacho de Teniente General Gobernador del Río de la Plata, otorgado por el Adelantado Juan Ortiz de Zárate, el 7 de Junio de 1574. Contrajo matrimonio (según algún autor, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, que había fundado en unión del Capitán Nuño de Chaves), con doña Isabel de Becerra y Mendoza, bautizada en España en la ciudad de Cáceres, hija del Capitán Francisco de Becerra, bautizado en Cáceres, y uno de los jefes de la Armada que llevó a América doña Mencía Calderón en 1550, y de su mujer doña Isabel de Contreras y Mendoza, natural de Medellín, villa española de la provincia de Badajoz, e hija a su vez, de Álvaro Contreras y Carvajal y de su mujer doña Juana Carrillo de Mendoza. Tuvieron la sucesión que puede verse en nuestra "Enciclopedia Heráldica y Genealógica". Los Garay de la villa de Guerricáiz, debieron ser originarios de un barrio llamado Garay. Dicho barrio, que después se llamó Guerrica, tenía una pequeña iglesia denominada de Santa Lucía de Garay, tan antigua, que fue, según Iturriza, una de las primeras de Vizcaya. Dichos Garay, de la casa de Guerricáiz, fueron notorios hijosdalgo y se apellidaron Garay-Torre, nombre vinculado con la huesa y sepultura de la iglesia parroquial de Santa María, de la mencionada villa de Guerricáiz, y con la Torre que, según un documento de mediados del siglo XVII, "estaba sita en la casa jusera" de Guerricáiz. Entroncaron con la noble familia de Amesti, de Vizcaya. Vasco. De la villa de Sopuerta, partido judicial de Valmaseda (Vizcaya), desde donde pasó a Castilla e Indias.
Escudos de Armas del apellido:
Las casas vizcaínas de Avellaneda, Bermeo y Lequeitio: De gules, con un seto, o prado, cercado de palos de oro, entretejidos de espigas de sinople y oro, y dentro de esta empalizada, un ciervo de oro, con la cabeza vuelta a la siniestra, mirando a un águila de sable, posada en sus lomos y picándole en el lado izquierdo del cuello, del que brotan gotas de sangre. Según Francisco Lozano, la casa de Bermeo usó también: Cortado: 1º, con cinco panelas de gules, puestas en sotuer, y 2º, de gules, con un lobo de su color natural, lampasado de gules. Omite el color del campo del primer cuartel. La casa del lugar de Guerricáiz: Partido: 1º, de gules, con ocho estrellas de plata, puestas en dos palos, y 2º, de sinople, con un hórreo de oro. La casa de la villa de Amorebieta, denominada de Garay-Zubiaur: De azur, con una cruz llana de plata, sobre ondas de agua de azur y plata. La casa de la villa de Echano, del partido judicial de Durango: Escudo partido: 1º, de plata, con un roble de sinople, y un lobo de sable al pie del tronco, y 2º, de gules, con una cruz llana de plata. La casa de la anteiglesia de San Miguel de Garay, del partido judicial de Marquina: De oro, con un árbol de sinople, cercada su copa de siete panelas de plata, y dos lobos de sable andantes al pie del tronco. A la siniestra del árbol, una maza de guerra de hierro, puesta en situación de palo. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro. Las casas de la anteiglesia de Bérriz y de Abadiano, ambas del partido judicial de Durango, y de la villa de Guernica, debieron tener igual origen y tronco, puesto que las tres traían las mismas siguientes armas: De plata, con una encina de sinople, frutada de oro, y al pie del tronco un lobo de sable, andante, cebado de un cordero de gules. Bordura de plata, con ocho sotueres de gules. La casa de Bilbao: Escudo partido: 1º, de plata, con una banda de gules, cargada de una flor de lis de oro y acompañada en lo bajo de un árbol de sinople y un jabalí de gules atravesado al tronco, y 2º, de plata, con cinco rosas de gules puestas en sotuer. Bordura general de gules, con ocho flores de lis de oro. Algunos Garay de Vizcaya, ostentaron escudo cortado: 1º, de sinople, con un castillo de oro, y 2º, de plata, con unas retamas de sinople en forma de sembrado sobre ondas de agua de azur y plata. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. Otros, también en Vizcaya: De gules, con un roble de su color, y dos leones de oro, empinantes al tronco, uno a cada lado. Otros, en Vizcaya igualmente: En campo de gules, una banda de oro engolada en bocas de dragones del mismo metal y acompañada en lo bajo de un creciente de plata ranversado. Bordura de oro con ocho sotueres de gules. Los Garay de Galarza y Léniz, en Guipúzcoa, tienen armas parecidas a las de las casas vizcaínas de Avellaneda, Bermeo y Lequéitio, organizadas así: De sinople, con un ciervo de oro comiendo en un campo de trigo espigado y de oro. Bordura cosida, de gules, con ocho sotueres de oro. Los Garay de la casa del Valle de Aramayona, en Álava, traen De azur, con dos llaves de oro afrontadas; entre ellas, tres panelas de plata, puestas en palo, y a los lados seis rosas de oro, tres en cada flanco, puestas también en palo. En el jefe tres flores de lis de oro y dos anillos del mismo metal alternando, y puestas las cinco piezas en situación de faja. La antigua casa de Garay que radicó en la ciudad de Tudela (Navarra), tenía estas armas: De gules, con un león rampante de oro que sostiene con la mano diestra una bandera de plata. Estas armas, según testimonio de Juan Carlos de Guerra, que recogen otros autores, son las mismas que traía Juan de Garay, fundador de Buenos Aires, e hijo de la casa de Garay de la villa de Villalva de la Losa, en la provincia de Burgos, y de la exacta coincidencia de ambos blasones, es lógico sacar la siguiente conclusión: Que la casa y familia de Garay de Villalva de la Losa (a la que perteneció el famoso conquistador), debió dimanar de la antigua casa del mismo apellido de la ciudad navarra de Tudela, puesto que un hijo tan caracterizado de aquélla, como Juan de Garay, tenía el mismo escudo de ésta, si el aludido testimonio es exacto. Ya hemos dicho que algún autor afirma que esa casa burgalesa de Villalva de la Losa, se derivó de la casa de Garay de la villa de Marquina, en Vizcaya; pero ese criterio que el aludido tratadista expone sucintamente, sin agregar en su apoyo la menor prueba, no se opone a la anterior conclusión, porque la casa de Garay de Marquina, pudo tener su origen en la de Tudela, y aunque la casa de Villalva de la Losa procediera de la de Marquina, no por esto dejaba de ser originaria de la de Tudela y corresponderle las mismas armas de esta última. El hecho concreto es que las armas atribuidas (ignoramos con qué fundamento) al fundador de Buenos Aires, son idénticas a las de la noble y pretérita casa de Garay, de Tudela, mucho más antigua que las casas de Marquina y de Villalva de la Losa, por lo que es lógico deducir que el primitivo origen y solar de la familia de Juan de Garay estuvo en la repetida ciudad navarra. En campo de gules, un prado cercano de palos de oro, entretejidos de espigas de sinople, y oro, y dentro de la empalizada, un ciervo de oro con la cabeza vuelta a la izquierda, mirando a un águila de sable posada en sus lomos y picándole en el lado izquierdo del cuello, del que brota sangre. Los de Bilbao traen escudo partido: 1.º, en campo de plata, una banda de gules, cargada de una flor de lis de oro, y acompañada en los bajos de un árbol de sinople y un jabalí de gules, atravesado al tronco, y 2.º, en campo de plata, cinco rosas de gules, puestas en sotuer. Bordura de gules, con ocho flores de lis de oro. Otros de Vizcaya traen: en campo de gules, un roble al natural y dos leones de oro empinados al tronco, uno a cada lado. Otros de Vizcaya traen escudo partido: 1.º, en campo de gules, ocho estrellas de plata, y 2.°, en campo de sinople, un hórreo de oro. Los de Amorebieta traen: en campo de azur, una cruz llana, de plata, sobre ondas de agua de azur y plata. Los de Tudela traen: en campo de gules, un león rampante de oro, que lleva en su garra diestra una bandera de plata. Los de Aragón traen: escudo de oro, con el jefe de azur, y bordura de gules, con ocho aspas de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El anillo en la antigüedad era símbolo de distinción. Como toda figura redonda y cerrada simboliza continuidad y totalidad. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza. El ciervo simboliza ánimo esforzado, que saca y recobra energías aun en las ocasiones más adversas. Representa al soldado experimentado y prudente que aguarda cautamente la llegada de sus adversarios.
