Apellido patronímico derivado del nombre propio Gregorio, y muy extendido por España, Améri ca e Italia. I. José de Gregorio y Maurón, natural de Messina, fue marqués de Valle-Santoro y capitán general del reino de Aragón. Tuvo por esposa a doña Ignacia Paternó, natural de Valencia (hija de Mauro Paternó, natural de Catania, en la isla de Sicilia, y de doña Francisca Pera, natural de la ciudad de Urgel, en la provincia de Lérida) y en ella procreó a 1.º Leopoldo de Gregorio y de Paternó, y 2.º Francisco María de Gregorio y de Paternó, natural de Barcelona, teniente coronel de los reales ejércitos, capitán del regimiento de infantería de América y del hábito de Santiago, que vistió el 22 de abril de 1784. II, Leopoldo de Gregorio y de Paternó, fue tercer marqués de Valle- Santoro, y por real despacho de 10 de diciembre de 1834, se le concedió el título de marqués de Grimaldi. Fue también teniente general del ejército, gobernador de Barcelona y después virrey, gobernador y capitán general del reino de Navarra, geltilhombre de Cámara de Fernando VII y caballero de la Orden de Santiago. Casó con doña María Francisca de Paula de Gracia de Tolva y Mezquita, por su propio derecho baronesa de Claret en Cataluña, naciendo de esa unión III. María del Pilar de Gregorio y de Gracia, que casó en Nuestra Señora del Pino, de Barcelona, el 7 de febrero de 1807, con el general de brigada Ramón de Acuña y Fernández de Miranda.
Escudos de Armas del apellido:
Los Gregorio de Sicilia, con casa en Palermo y rama en España, a la que pertenecieron los marqueses de Grimaldi y de Valle-Santoro, usaban escudo cortado : 1º, partido, almenado de cuatro piezas de plata y sable, y 2º, de azur, con un delfín de plata. Así las describe don Francisco Fernández de Béthencourt, pero es muy confusa esa descripción por lo que respecta al primer cuartel. No entendemos qué es eso de «partido, almenado de cuatro piezas de plata y sable».
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
