Linaje de Cataluña, con solar muy antiguo en la ciudad de Manresa (Barcelona). Otra casa de Gomar hubo en Lérida. De esta fue I. Pablo Gomar, señor de Montoliú, que casó con doña Rafaela Desvalls, y fueron padres de II. Jerónimo Gomar y Desvalls, natural de Lérida, que contrajo matrimonio con doña Jeróeipla Horritinel, y procrearon a III. Rafaela Gomar y Horritinel, nacida en Lérida en 1603. En 1636 era subpriora del convento de señoras de la Orden de San Juan. Falleció el 17 de agosto de 1644. Isabel Gomar vistió también el hábito de la Orden de San Juan, en el Gran Priorato de Cataluña. Fue priora y falleció el 4 de junio de 1646.
Escudos de Armas del apellido:
De la descripción, un poco confusa, que hace Miguel de Salazar de las armas de la casa de la ciudad de Manresa, se colige que debió ostentar : Escudo cortado : 1.º de oro, con una mano de carnación abierta, y 2º, también de oro, con tres fajas, ondeadas de azur. Los Gomar de la ciudad de Lérida, usaron: De oro, con cuatro fajas, ondeadas, de azur.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
