De unas notas, facilitadas por el cronista de Verín, D. Juan Taboada, para quien las dispuso el genealogista de Galicia, D. Antonio Taboada Roca, se deduce la siguiente genealogía de esta distinguida familia verinense: D. LUCAS FOUBELO, escribano de Verín, casó con Dª Josefa Pérez, en Verín, 1731; tuvo por hijo a D. PEDRO FOUBELO, escribano de número de Monterrey, y a los hermanos de éste, D. Francisco Javier, Dª María Bernarda, Dª Josefa de la Cruz y a D. Juan Foubelo. El primero casó con Dª Bernarda Foubelo y tuvo por hija a Dª TERESA LUISA FIDALGO Y FOUBELO, natural de Monterrey (1783- 1843), que casó en las nupcias con D. Francisco Salgado, y de 2as. en Portugal, con D. Antonio Pinto de Fonseca Chaves. Del primer matrimonio tuvo por hijo a D. Javier Salgado Fidalgo, cuya descendencia vive en el Porriño; mientras que del segundo matrimonio tuvo por hijo a D. ANTONIO S. PINTO DA FONSECA (1820-1898), que casó con Dª María Emilia Ferreira Díaz y tuvo por hijo a D. JOSÉ PINTO FERREIRA DÍAZ, nació en Chaves, en 1845, donde aun vivía hace unos años; tuvo por hijo a D. JOSE SILVERIO FERREIRA PINTO, que casó con Dª Lucinda A. Pereira de la Cueva y Viedma, señora de la casa do Ribeiro. D. FRANCISCO JAVIER FOUBELO, uno de los hijos, ya mencionados, de D. Lucas Foubelo, casó con Dª Juana Peres de San Martín y tuvo por hija a Dª JUANA FOUBELO, que casó con D. Alonso Salgado (hijo de D. Tomás Salgado y de Dª Benita Máscareñas); tuvo por hijo al licenciado D. LUIS GONZAGA FOUBELO y al hermano de éste, D. Bonifacio Salgado Foubelo, que casó con Dª Josefa Taboada González. siendo padres de Dª Elisa Salgado Taboada. Otros hermanos de D. Luis Gonzaga fueron: D. Gregorio Foubelo, Dª Angela Juana Foubelo, Dª María Josefa, Dª Joaquina María y Dª Ana Francisca Foubelo. D. JUAN FOUBELO, otro de los hijos del referido D. Lucas Foubelo, casó con Dª Agustina Pérez Machado; tuvo por hijos a Dª María Foubelo; D. Benito Alonso Foubelo, que casó con Dª Melchora Salgado; D. Juan Foubelo, que casó con Dª Rosa Lourenza, y fueron padres de D. Antonio y de D. Vicente; y a Dª María Foubelo. Los FOUBELO dejaron huella de sí en los legajos de la Real Chancillería de Valladolid, en la cual probaron su hidalguía: Álvaro de Foubelo, de Villaza, en 1779; Ignacio de Foubelo, de Sta. María de Tamagos, en 1738; Miguel de Foubelo, de Sta. María de Mandimporiz, en 1795, y Santiago de Foubelo, de Estevesiños, en 1789.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
