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Equivocadamente señalan algunos autores como fundador y tronco de este linaje a Mosén Pierres de Peralta, Condestable de Navarra, porque confunden el linaje Falces con el Marquesado de Falces. Nada tiene que ver, sin embargo, una cosa con otra. Dicho Condestable fue abuelo de Alonso Carrillo de Peralta, primer Marqués de Falces, por merced de Fernando el Católico, y Señor, entre otras villas, de la de Falces, en Navarra. Pero ni él se apellidó Falces, ni ninguno de sus sucesores directos, en los que continuó el Marquesado de Falces y el Señorío de la villa de este nombre, como se verá en la información del apellido Peralta, que es el que llevaron todos ellos. El linaje de Falces procede indudablemente de la repetida villa navarra de Falces, cuyo nombre tomara; mas esto no implica, como queda dicho, que tuviese la menor relación de origen ni de vínculo con la casa de Peralta, de la que dimanaron los Marqueses de Falces. Desechado, pues, ese equivocado arranque del apellido que nos ocupa, añadiremos que también es probable que no procedan de un mismo primitivo solar y tronco todas las familias apellidadas Falces, y que algunas de ellas sean completamente distintas entre sí, aunque coincidieran en tomar por apellido el nombre de la villa de Falces por ser todas originarias de esta. Corrobora esa creencia la variedad de sus escudos de armas y las esenciales diferencias que se descubren en sus primeros ascendientes. Una de las familias de Falces reconoce por tronco al Conde de Ategui, General de las tropas de Navarra, que era originario del solar Cabo de Armería de Ategui en Francia, que poseyó Palacio de Armería en la villa navarra de Falces, del partido judicial de Tafalla. Una rama pasó a la provincia de Almería, estableciéndose en las villas de Vélez-Blanco y de Vélez-Rubio. Otra casa de este apellido radicó en la ciudad de Olite, y otra en la villa de Villafranca, del partido judicial de Tudela, que se apellidó García de Falces. Otros Falces pasaron a la Rioja y Aragón. El linaje de Falces procede indudablemente de la villa navarra de Falces, cuyo nombre tomara. Una rama pasó a Aragón y Valencia. En la conquista de Valencia, ayudó al rey aragonés don Jaime I, Rodrigo de Falces, que yasó de Navarra a Valencia con el citado fin, y realizó valerosas hazañas. Estando sobre Liria (Valencia) ? escribe mosén Jaime Febrer ? fue asombro de los moros y mató a Alí-Bacor. El rey don Jaime le hizo merced del pueblo de Rafalaxat, junto al Puig de Entenza, gracia que le otorgó al pie de un acebuche. Dejó sucesores en Valencia, y usó el mismo escudo de armas de los Falces aragoneses que ya en aquellos tiempos radicaban en Aragón, y de los que fue descendiente Martín de Falces, vecino de Epila (Zaragoza), e inquisidor infanzón en 1583.

Escudos de Armas del apellido:
Los Falces descendientes del palacio de Armería de Ategui, en la villa de Falces: "De azur, con una roca de oro, y en ella siete piedras de sinople, con una gata salvaje de plata, armada de gules, con siete abejas". Así se describen en la Nobleza Executoriada de Navarra. Los Falces de la casa de Olite, en Navarra, descendientes de Mosén García de Falces, Gran Canciller de los Reyes navarros don Juan y doña Blanca, traen escudo cuartelado: 1º, de oro, con tres fajas ondeadas de azur; 2º, de gules, con tres bandas de oro; 3º, de oro, con un león rampante, de gules, y 4º, de gules, con dos rastrillos de oro puestos en palo. Bordura general de oro con ocho sotueres de gules. Algún autor dice que el segundo cuartel de ese escudo es de oro, con tres fajas rojas; que el cuarto cuartel es de oro, también, con un sólo rastrillo de azur, y que lleva una bordura general de plata con once sotueres de gules. El Nobiliario Vascongado, manuscrito y anónimo, modifica los esmaltes de las repetidas armas en la siguiente forma: 1º, de plata, con tres fajas ondeadas de azur; 2º, de oro, con tres fajas de sable; 3º, de oro, con un león rampante, de gules, y 4º, de oro también, con unos puentes levadizos de azur (no dice cuántos). Bordura general de plata con ocho sotueres de oro; pero no debe ser éste el verdadero esmalte de esos sotueres, por estar el metal sobre el metal. Estimamos que el verdadero escudo de los Falces de la casa de Olite es el que primeramente hemos descrito. La familia García de Falces, con casa en Villafranca, de Navarra, y con líneas en otras villas y lugares de la misma provincia, figura en varias documentos de la Nobleza Executoriada de Navarra con el siguiente blasón, que se describe textualmente: "Las armas son: en un fondo campo azul, atravesado un bastón y dos cabezas de lobo y media luna y una estrella y unas calderas avaxo." Con esta descripción tan deficiente no sería posible organizar con acierto dicho escudo, pero en otro documento de la mencionada Nobleza Executoriada, relativo a la misma familia, se aclara algo la anterior descripción con esta otra: "El escudo es dos cabezas de dragones o lobos, y de ambas bocas sale una banda o faxa, y atraviesa todo el escudo, y en la parte superior de él o el lado derecho hay una media luna, y en el inferior al izquierdo está una estrella." Aún no ofrecen suficiente base estos datos para la formación perfecta de tales armas porque no especifican los esmaltes y no mencionan las calderas que en la anterior descripción se nombran. Se colige, sin embargo, de ambas descripciones, que el escudo es este: De azur, con una banda de oro engolada en cabezas de dragones del mismo metal, y acompañada, en lo alto, de un creciente de plata, y en lo bajo, de una estrella de oro y de dos cabezas de lobo, también de oro, con una caldera de igual metal en cada boca. Baños de Velasco da, como propio de los García de Falces, un escudo en el que figura, en el primer cuartel, la hoz de podar de los Falces que pasaron de Navarra a Aragón, y en el segundo, las armas de los García del solar de Larraga. He aquí ese escudo: Partido: 1º, de gules, con una hoz de podar, de plata, con el mango de oro, y 2º, de azur, con un creciente de plata y una estrella de oro (puestos, sin duda, en faja), y bajo ellos dos cabezas de lobo de oro con una caldera del mismo metal, sujeta el asa con la boca. En Valencia: De azur, con cinco hoces de oro puestas en sotuer. Estas eran las armas que ostentaba Rodrigo de Falces, citado por mosén Jaime Febrer, que pasó de Navarra a servir a don Jaime I de Aragón en la conquista de Valencia, siendo heredado por dicho rey en el pueblo de Rafalaxat, junto al Puig de Entenza.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. Luisa Benedictina de Borbon, esposa del duque de Maine fundó en 1705 la Orden de la Abeja, en Escó. Tenía por divisa un medallón de oro, que se llevaba al cuello pendiente de una cadena del mismo metal, con una colmena de relieve y una abeja volando con este mote: "Píccola si, ma fa pure gravi le ferite". De esta Orden de Caballería quedó a sus caballeros la facultad de blasonar sus armas con la colmena o las abejas. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. El bastón simboliza mando militar. El llamado Bastón de Mando es el símbolo de autoridad en alcaldes y funcionarios. Cuatro "bastones" de gules en campo de oro, son las armas de los reyes de Aragón. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.