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D. PEDRO I de Portugal tuvo tres hijos de su esposa Dª Constanza (hija del infante castellano D. Juan Manuel). De su segunda esposa, casada en secreto con él, y antes su favorita, la desgraciada y famosa Dª Inés de Castro (VER CASTRO, Antecesores de los Señores de Monforte, etc.), tuvo otros cuatro hijos. La Enciclopedia de los Carraffa llama equivocadamente a Dª Inés la famosísima Doña Isabel de Castro. De ambas esposas tuvo el Rey de Portugal un hijo, de nombre Juan: el de Dª Inés fue tronco de los EZA. D. JUAN, ya mencionado, hijo de D. Pedro I y de Dª Inés de Castro, casó con Dª María Téllez de Meneses, y tuvo por hijo a D. FERNANDO DE EZA, desposeído de la posesión del reino de Portugal, que le pertenecía, por el Maestre de Avís, luego rey de Portugal con el nombre de Juan I, bastardo del rey D. Pedro I, que lo hubo en una dama llamada Dª Teresa Lorenzo: con lo cual vemos que fueron tres los hijos de D. Pedro, que se llamaron Juan. Una vez en el trono D. Juan I, D. Fernando, su sobrino, huyó o fue desterrado a tierras de Galicia, donde D. Fadrique de Castro, duque de Arjona, y su pariente, le dio la villa de Eza. Pero como quiera que tal topónimo no existió jamás en Galicia, sospechamos que se trata de la antigua jurisdicción de Deza. entre los ríos Deza y Amego, que andando el tiempo fue señorío de los condes de Lemos, y cuya torre fue luego casa municipal y cárcel, en la feligresía de San Martín de Lalín, cabeza del ayuntamiento y partido de su nombre, en tierra de Deza. En Portugal, la descendencia de D. Fernando fue considerada por muchos como la rama legítima y con derecho al trono de aquella nación. En Galicia fundaron un rico mayorazgo, y de su descendencia trató largamente D. Antonio Suárez de Alarcón en su Relación genealógica de la casa de los marqueses de Trocipal, con- des de Torresvedras. Madrid, 1656. Noble y antigua familia navarra, con asiento en la ciudad de Tudela. De ella fue I. Carlos de Eza, natural de Tudela, Señor de Eza en Navarra, Castellano de Pomblín, Maestre de Campo y Caballero de Santiago, que contrajo matrimonio con doña Cipriana de Villalón, también natural de Tudela, naciendo de este enlace II. Leonor de Eza y Villalón, Señora de Eza en Navarra, que casó con Martín de Gaztelu, natural de Tudela, Secretario y Testamentario del Emperador Carlos V, Secretario del Rey don Felipe II y del Príncipe don Carlos. Fue hijo suyo y sucesor. III. José de Eza y Gaztelu, natural de Madrid, bautizado en la parroquia de Santa María en 1577, Familiar de la Inquisición de Logroño y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 19 de Enero de 1609. En su mujer doña Francisca de Roda, natural de Olite, tuvo a IVER Dionisio de Eza y Gaztelu, natural de Tudela y de la misma Orden de Santiago, en la que ingresó el 7 de Enero de 1625. Descendiente de este caballero fue José Araiz Eza y Gaztelu, a quien el Rey don Felipe V concedió en 171'J el titulo de Castilla de Vizconde de Eza. Pasó el linaje a Vizcaya.

Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, cinco dados, en sotuer (que de seguro son las quinas de Portugal, es decir, cinco escuditos de azur, cargado cada uno de cinco roeles de plata, puestos en aspa); bordura formada por un cordón, como el de San Francisco. En Navarra y Vizcaya: De oro, con tres bandas de sable. Así las describe el Doctor Labayru.       

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.