Esta nobilísima familia de la ciudad de Cáceres descendía de Galicia, como demuestra el Memorial de la calidad y servicios de la Casa de don Álvaro Francisco de Ulloa Golfin y Chaves, Madrid, MDCLXXV, conocido bajo el nombre de Memorial de los Ulloa, donde se describen sus Armas, así como sus ascendientes gallegos. D. ARIAS NÚÑEZ, señor de la Casa de Valladares, casó con Dª Exemea Núñez y tuvo por hijos a D. SUERO ARIAS, señor de Valladares, que casó con Dª María Pérez de Fornelos, y tuvo por hijos a D. PAYO SUÁREZ DE VALLADARES, señor de la casa de Valladares, que casó con Dª Elvira Vázquez de Soberosa (Sobroso?); tuvo por hijo a D. RODRIGO PÁEZ DE VALLADARES, señor de Valladares, mayordomo mayor y del Consejo de D. Sancho I de Portugal y su alcaide mayor en Coimbra; casó con Dª María Pérez de Acevedo, y tuvo por hijo a D. LORENZO RODRÍGUEZ ESPADERO, natural de Galicia, según el citado Memorial, y tronco de los Espadero de Cáceres, etc. (Memorial citado, folio 15).
Escudos de Armas del apellido:
Dos espadas de acero, cruzadas, en campo de gules, con las cruces y empuñaduras de oro. Así se aprecian, en viejas labras de piedra en varios edificios blasonados de la ciudad de Cáceres.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
