Los de este linaje de Galicia se apellidaron Ayres (o Arias) de Novoa, Yáñez de Novoa y Pérez de Novoa, o simplemente Novoa, hasta el casamiento de Dª Leonor de Novoa, en segundas nupcias, con D. Fernando Enríquez (o Henríquez), de la familia real de España, que es cuando hacen su aparición los Enríquez de Novoa. Casa solar primitiva fue el castillo de Novoa, en tierras de Ribadavia, de donde tomó el apellido esta célebre familia. Casa solar principal fue considerada posteriormente la fortaleza de Maceda, y solar secundario el castillo de Armariz. Así lo afirmaba en su Memorial, de 1709, para la consecución de la Grandeza de España para su título, el conde de Maceda, D. José Benito Lanzós Noboa y Andrade Castro Enríquez, etc. «Tenía dos solares, el uno era el castillo y peña de Noboa, y el otro la casa fuerte de Maceda, junto al río Limia, a tres leguas de la ciudad de Orense. Esta posee el suplicante, y la tierra de Noboa con el referido solar, es ahora de los condes de Ribadavia; porque habiendo grandes diferencias y encuentros muy reñidos entre Juan de Noboa y Pedro Sarmiento, Adelantado de Galicia, ascendiente de los condes de Ribadavia, sobre aquellas tierras y sus términos, de orden del señor Rey D. Juan el II, se decidieron, permutándose el castillo y tierra de Noboa, por Piñeira de Limia, San Martín de Poedo y otros lugares, y por la Omaya, o portazgo de la Puente de Orense, cuya per- muta confirmó aquella Majestad por su Real Cédula de 1414. Ya en su Historia General reconocía Alfonso X el Sabio que el solar de esta familia estaba en Galicia, afirmando que descendían de una Infanta, hija de un Rey de España. Garibay acepta los dos solares: el castillo de Novoa «y es ahora tierra de los condes de Ribadavia», y el otro era la antigua casa de Maceda, junto al río Limia, de donde proceden los con- des de Maceda y los vizcondes de Layosit (VER ANDRADE: rama del Valle de la Louriña y de la casa de LANZOS). La razón de todo ello estriba en la ya apuntada, que el primer Adelantado de Galicia, D. Pedro Ruiz de Sarmiento, despojó de sus bienes a Juan Pérez de Novoa (que por estar en tierras de Ribadavia, se encontraban en plenos dominios del Adelantado) ; y habiendo acudido al Rey el de Novoa, obtuvo como compensación las tierras y lugares cercanos al castillo de Maceda, que desde entonces quedó por solar de los suyos. (Cf. Gándara, Armas y triunfos de Galicia, folio 320). Otras casas importantes de los Novoa radicaron en Castro Caldelas (partido judicial de Trives); en Quintela (partido judicial de Chantada); y por su unión con los Lanzós, en Louredo (Ayuntamiento de Mos, partido judicial de Redondela); en la villa de Allariz, etcétera. Una rama muy distinguida, descendiente de D. Diego de Noboa y Feijóo, que antes había residido en Lima, se asentó en Guayaquil (Ecuador) y allí continúan todavía, como tendremos ocasión de ver. El Catálogo de Basanta registra los siguientes individuos de este linaje, que hicieron información de nobleza: Andnis Novoa. de Louredo, en 1775; Antolín Novoa, de Valdáliga, jurisdicción de Cea, en 1792; Antonio de Novoa, de Abral (feligresía de San Julián de Mato, jurisdicción de Chantada, en 1783; Benito de Novoa, de la feligresía de Santa Mariña de Esposende, jurisdicción de Roucos, en 1737; Benito de Novoa, de San Julián de Ribela, jurisdicción de Melias, en 1795; Benito Bernardo de Novoa, de. Santa María de Prado, en 1713; Domingo de Novoa, de Alvarín, en 1763, Francisco de Novoa, de Rairiz da Veiga, en 1791; Francisco Javier de Novoa, de Fondones, j. de Chantada, en 1765; Juan Mateo de Novoa, de Sabucedo de Limia, en 1760; Miguel Ramón de Novoa, de O Casal, en 1742; Pedro de Novoa, de Castelans, jurisdicción de Sandiás, en 1723; Vicente de Novoa, de Coto, jurisdicción de Troncoso, en 1825 Juan de Novoa y Araujo, de San Clodio, en 1633; Tomás de Novoa y Conde, de Santiago de las Caldas, jurisdicción de San Miguel de Canedo, en 1793; José de Novoa y Deza, de San Pedro de Villar, jurisdicción de Bande, en 1802; Marcos de Novoa y Deza Mosquera y Andrade, de O Casal, Galicia, en 1742; Benito de Novoa y Enríquez, de Proente, en 1794; José Celedonio de Novoa y Feijóo, de Pumar, jurisdicción de Arnoya, en 1774; Benito Antonio de Novoa Mosquera y Villamarín, de la feligresía de Sta. María de Carballedo, jurisdicción de Chantada, en 1730; Benito de Novoa Pereira y Castro y Francisco Noboa Pereira y Castro, del coto de Mañoy, jurisdicción de Milmanda, en 1748; Hermenegildo de Novoa Pimentel. de Vilela, jurisdicción de Valdeorras, en 1733; Juan de Novoa Pimentel, del mismo lugar y año; Pedro de Novoa Pimentel y Sarmiento, de San Esteban de Valdueza, en 1699; Joaquín de Novoa Villamarín, de Probanza, provincia de Orense, en 1762; Pedro de Novoa Villamarín, de la feligresía de Reiriz, en 1719. Títulos principales recaídos en este linaje fueron: el de conde de Maceda, 30- VIII-1654, a D. Alonso de Lanzós Novoa, Andrade, Sotomayor, Lemus y Ulloa, señor de Maceda, Layosa, Louriña, Lanbos, Villanueva y Taboada, caballero de Santiago. La Grandeza de España aparece otorgado el 8-XII-1709 a D. José Benito de Lanzós Nóvoa Sorred Sotomayor, Montenegro, Córdoba y Ayala, etc., que en su Memorial de petición se intitula conde de Maceda, conde de Taboada, vizconde de Layos; señor de las Casas y solares de Sobrán, de las Torres de Oeste, y de el Barral, con sus linajes; señor de Trabanca, y de las Islas de Ons, en el mar océano, de el valle de la Lauriña, y de la Casa y fortaleza de Santantuiño; señor del Pazo de Mourente y de la tierra de Pontevedra (suponemos diría en la tierra de Pontevedra), solar de los CRUZ; de las de Cela y Sanín: de las torres solares de Señorans; de la fortaleza das Mestas; torre y solar de Villouzas, en la ciudad de Betaiizos, con su jurisdicción c. y cr.; y de los lugares de Medín, Villamorel, San Julián de Vigo, Maroy, y sus agregados; señor de la torre y casa solar de Alemparte; y de las Casas de Villarino del Campo y Piñeira de Arcos; de la fortaleza y casa de Villarín; de la Puebla y jurisdicción de Cereijo, coto de Carnés, San Julián de la Riva; de los solares de Carantoña, Orcellón y Guizamonde; de los cotos de Martin, San Juan de Laje, Aldosende, Villaesteva y sus agregados; alférez mayor de la ciudad de Betanzos y gentilhombre de Cámara de S, M. El mayorazgo de Maceda, con los castillos de Novoa, Alba, Sandiás, Couso, Parada, Roucos, Melias, Ribela, San Juan de Coles, etc., aparece fundado por D. Juan de Nóvoa, Suárez de Parada, Sorred Sotomayor y Saavedra. Los apellidos por los cuales ha pasado la sucesión en el título de condes de Maceda son: Lanzós, Manuel de Lando, Pardo de Figueroa y Losada, habiendo recaído en Dª Beatriz de Losada y Ozores, Torres y Saavedra, desde 1936; casó con D. Fernando Casani y Herreros de Tejada, de quienes hablamos en otras partes. Por su unión con los Enríquez de Castilla, los Novoa emparentaron con los Almirantes de Castilla, condes de Melgar y duques de Medina de Rioseco. Como figuras más interesantes de la misma no podemos menos de mencionar a Pedro Yáñez de Noboa, citado en el Memorial ya mencionado, en tiempo del rey D. Alonso el Magno, a quien sirvió contra los moros, cuando ganó a Coimbra y Viseo, por los años 859. De él se hace memoria en la consagración de la Iglesia de Santiago, a la que asistía el Rey, dándosele cuenta sobre una querella existente sobre los pastos de la tierra de Noboa, en que se dice era señor de ella, y que era caballero rico y andaba en las guerras acompañado al Rey. También dejó memoria de sí otro D. Pedro Yáñez de Novoa, obispo de Orense desde 1286 a 1308. Pertenecía a la casa de Manzaneda de Limia y era ya chantre por l274. Habiendo sido asesinado un sobrino suyo en las rúas orensanas, hizo poner fuego al convento de San Francisco, donde había hallado asilo el asesino. Elegido obispo de la sede auriense en 1276, y viéndose envuelto en censuras de la curia romana y sus bienes confiscados, peregrinó humilde a Roma, y una vez arrepentido de su delito, fue confirmado por Bonifacio VIII, en 1286. Levantó el nuevo convento e iglesia de San Francisco, que en otro tiempo era la corona de la ciudad con «sus claras luces, inspiradas fenestras como llamás, la ronda de arquerías del claustro y la gracia de la fachada», como dijo un autor orensano. (Ramón Otero Pedrayo, Las ciudades gallegas, Buenos Aires, 1951, página 23.) Asistió a la erección del convento de Santa Clara, en Allariz, y mejoró el palacio episcopal. Sostuvo luchas con el Adelantado mayor de Galicia, falleció en 1308. (Cf. Risco, La Provincia de Orense). Dejó también huellas de su paso por la sede de Orense D. Gonzalo III Pérez de Novoa, que la rigió de 1320 a 1332. Juan de Novoa sirvió a los reyes de Portugal D. Juan II y D. Manuel. Mandó la tercera expedición a la India, embarcando en Lislioa con cuatro bajeles, el 5 de marzo de 1501. Descubrió la isla de la Ascensión, que él llamó de la Concepción. Hubo de enfrentarse con una escuadra de más de cien buques, atravesando por medio de ella, y echando a pique 14 barcos indios. A su regreso descubrió la isla de Santa Elena. Falleció en Lisboa en 1S40. Los portugueses le llamaron Joao da Nova. Hablan de esta figura histórica el P. Gándara, Vicente Risco y Pienito F. Alonso, este último en sus Orensanos Ilustres.Rama troncal : Señores, luego condes de Maceda (Para la composición de esta intrincada genealogía se han tenido en cuenta a Luis de Salazar y Castro; a Juan Flórez de Ocáriz; al Nobiliario de D. Pedro, ilustrado por Manuel de Faria y Sousa; a Juan Bautista Labaña; un árbol del archivo de Medinaceli-Camarasa-Sección I, Legajo l.º, n.º 7 y el va citado Memorial que D. José Benito Lanzós Noboa, etc., elevó a S. M. en 1709 para obtener la Grandeza de España y cuya trascripción debo a mi querido amigo y pariente D. Manuel de Rivas Reija.) PEDRO YÁNEZ DE NOBOA aparece en tiempos remotos como señor de esta Casa de Maceda, siguiéndole en ella citro PEDRO YÁNEZ DE NOBOA, II se:ñor de la misma; continuó la línea JUAN YÁNEZ DE NOBOA, el Vicjo, III señor de Maceda, a quien heredó PEDRO YÁNEZ DE NOBOA, IV, señor de Maceda. Heredólo: JUAN ARIAS (o Ayres) DE NOBOA, V serior de ella. Vivió en tiempo de los reyes D. Alonso IX y D. Enrique I; se desposó de por vida con Dª María Fernández de Traba (hija de D. Fernán Pérez de Traha, conde de Trastámara, de la sangre real de los Godos, como afirma Pellicer en el linaje de los SARMIENTO, siguiendo a Gándara; sábese que su madre era de la Casa de Sirgal, y procedía de los condes de Monterroso, aunque no nos hayan transmitido su nombre); tuvo por hijo a1. D. Suero Yáñez de Noboa, que sigue la linea 2. Gonzalo Yáñez de Noboa, heroico caballero y de los que más se señalaron contra los moros en la batalla de las Navas de Tolosa, que mereció ser elegido (por parte de D. Martín Quintana) IX maestre de la Orden de Calatrava, en 1218, gobernándola veinte años, hasta 1238, en que falleció, 3. D. Fernando Yáñez de Noboa, padre de Gonzalo Fernández de Novoa, con sucesión. Según informa Argote de Molina, en su Nobleza de Andalucía, en aquellos tiempos salió de la Casa de Maceda D. Pedro Yáñez de Noboa, electo maestro de la, Orden de Alcántara, por muerte de D. Arias Pérez Gallego; y cuyos heroicos hechos, después de gobernarla por espacio de unos veinte años, le merecieron ser elegido maestre de la Orden de Calatrava, en 1254, por muerte de D. Fernando Ordóñez; falleció en 1267; pero no he visto que se le llame hijo de D. Juan Arias de Noboa. Siguió como primogénito SUERO YÁNEZ DE NOBOA, como VI señor de la Casa de Maceda; se unió en matrimonio con Dª Urraca Pérez (hija de Pedro Pérez, alférez mayor del Reino de León, y de su esposa Elvira Vargas) y tuvo por hijo y sucesor a JUAN PÉREZ DE NOBOA, llamado el Alto, VII señor de la misma Casa. Ignórase el nombre de su esposa, pero sábese que fueron hijos suyos 1. D. Gonzalo Yáñez de Noboa, que sigue la línea 2. D. Pedro Yáñez de Noboa, obispo de Orense, fundador del convento de San Francisco de aquella ciudad, al que ya nos hemos referido. Por eso fueron patronos de dicha fundación los señores de la Casa de Maceda, teniendo en su capilla mayor entierros y sepulcros levantados, con escudos de Armas y demás insignias de su patronato. También hemos referido ya que se le debe la parte antigua románica y bellísima del antes palacio episcopal. D. GONZALO YÁNEZ DE NOBOA, VIII señor de esta Casa, se buscó condigna esposa en Dª Urraca Pérez de Limia (otros afirman, quizá con mayor probabilidad, con Dª Mayor Ruiz Cabeza de Vaca) y tuvo por hijo a D. NUÑO GONZÁLEZ DE NOBOA, que sigue la línea, así como a su hermana Dª Mayor de Noboa, que casó con D. Lope Pérez de Moscoso, siendo padres de Dª Constanza de Moscoso, que casó con Fernán Pérez de Andrade, o Boo., y, una vez viuda de éste, sostuvo pleito contra Ruy Sánchez de Moscoso y su hermano Suero Vázquez (uno llamado de Bergantiños y el otro de Mosquera), ganando Dª Constanza el pleito y entrando en posesión de once feligresías de la Casa de Moscoso, y de trece de la Casa de Noboa. D. Nuño, señor de la Casa de Maceda, hizo su señora y mujer a Dª María Páez de Ambía; después de haber sido el IX señor de Maceda; tuvo por hijo a D. JUAN PÉREZ DE NOBOA (también aparece llamado Páez de Noboa), X señor de la Casa de Maceda; casó en primeras nupcias con Dª Beatriz González de Meneses (nieta del rey D. Sancho el Bravo, por línea bastarda; y el Memorial citado agrega: «Hija de Gonzalo Yáñez de Meneses, nieta de D. Alonso Tello de Meneses, hijo de Dª Teresa, que fue hija del rey D. Sancho de Portugal, del cual tronco vienen los marqueses de Villa Real, Alconchel y otros»); de segundas casó con Dª Mayor Fernández de Biedma, hermana de D. Álvaro Pérez de Biedma (obispo de Mondoñedo de 1329-1343, que luego pasó a la sede orensana). Esta Dª Mayor otorgó testamento en 1348, ordenando le diesen sepultura en San Francisco de Orense (VER BIEDMA). De su primer matrimonio D. Juan tuvo por hijo a 1. D. Pedro Yáñez de Noboa, que sigue la línea 2. D. Juan Alonso de Noboa, caballero de Santiago y comendador de Socobos, de los Bastimentos de León y de Segura; que casó con una hija de D. Juan de Lara, en la villa de Hinojosa, de quien tuvo por hijo a Dª Isabel de Noboa, que casó con D. Juan de Mendoza, señor de Torrequebradilla, doncel del rey D. Juan II, alcaide de los alcáceres de Jaén, y capitán general en las fronteras de Aragón y Portugal, de quien vinieron después los condes de Torralba. 3. Dª Mayor Núñez de Noboa, que casó con D. Pedro Alonso de Sosa, capitán general que era del ejército del rey D. Alonso de Portugal, en la ocasión que vino en los tiempos del rey D. Enrique II sobre la ciudad de Badajoz. Procedía D. Pedro Alonso de la Casa Real de Portugal. De su segunda esposa, Dª Mayor, sábese que tuvo D. Juan Pérez de Noboa otra hija, también del mismo nombre de Mayor, o 4. Dª María Yáñez de Noboa, que casó con D. Fernando Yáñez de Sotomayor, señor de la Casa de Sotomayor, de quienes descienden los duques y señores de ella. D. PEDRO YÁNEZ DE NOBOA, XI señor de esta Casa, fue armado caballero de la Banda en 1330, en que se halló a la coronación del rey D. Alfonso XI; unióse en matrimonio con Dª Elvira González de Saavedra (hija de D. Juan González de Saavedra y de Dª Mayor Alonso, hermana de Ruy Pérez de Biedma); tuvo por hijo a 1. D. Juan de Noboa, que sigue la línea 2. D. Pedro Yáñez de Noboa, que sigue también la línea por haber fallecido su hermano sin sucesión. D. JUAN DE NOBOA, XII señor de esta Casa, casó con Dª Elvira de Parada (hija de Suero Yáñez de Parada, señor del castillo de Parada y del de la Guardia, y de Dª María Sorred de Sotomayor, hija de los señores de Goyanes. D. Juan es considerado también como señor de la Casa y fortaleza de Sandiás, de San Juan de Coles y del castillo de Alba. Acerca de él existe cierta confusión en los autores, pues mientras unos le consideran hijo de D. Pedro Yáñez de Noboa, otros (como el autor del Memorial) dicen que fue hijo de D. Juan Noboa y de Dª Elvira Parada. Ateniéndonos a la mayor parte de los testimonios seguiremos nuestra relación. Se le reconoce como adicto al rey D. Pedro I, habiendo peleado contra D. Enrique de Trastámara y defendido el puente de Orense contra las tropas de Duguesçlin. En 1392 (acaso para congraciarse con D. Enrique III (1390-1406), casó con Dª Leonor de Castro y Castilla (hija de D. Pedro de Castilla, conde de Trastámara y condestable de Castilla, etc., hijo del Infante D. Fadrique, maestre de Santiago, que era hijo ilegítimo de D. Alfonso XI: VER CASTRO, señores de Monforte de Lemos, luego condes de Lemos, donde hablamos de D. Pedro y de su cuarta hija Dª Leonor de Castro). Este D. Juan fue el que permutó, por provisión de D. Enrique II, su castillo y tierras de Novoa, o Noboa, cerca de Ribadavia, por las haciendas de Piñeira de Limia, San Martín de Poedo, Souto Mayor, Tesende, Casasoa, Sobradelo y algunos lugares de la tierra de Ambía, para evitar disgustos entre la Casa de Noboa y D. Pedro Ruiz de Sarmiento, adicto a D. Enrique, en las luchas con su herraano D. Pedro. Tuvo por hijo a Nuño González de Noboa y a Dª Mayor. El primero premurió a su padre, por lo que éste otorgó testamento en favor de su hermano. Sin embargo, después de dicho testamento, aun logró otro hijo, Suero, pero falleció pronto, lo mismo que su hermana Dª Mayor. Su viuda, Dª Leonor, como ya hemos dicho en el lugar citado, casó de segundas con García Díaz de Cadcírniga (también llamado en los documentos Juan Díaz de Cadórniga), perjudicando notablemente a la Casa de Noboa. En virtud del testamento de D. Juan de Noboa, otorgado en 1400; y de otro que con poder suyo hicieron el abad del monasterio de Osera y el chantre de la catedral de Orense, en 20-XI-1406 (en que deja por testamentarios a D. Fadrique Enríquez de Castro, su cuñado, y al hijo de éste, D. Alonso, que falleció en edad temprana), sucedió en el señorío de la Casa de Maceda. D. PEDRO YÁNEZ DE NOBOA, XIV señor de esta Casa, con todos sus cotos y lugares. Sobre él aparecen en varios autores, y en el Memorial, errores garrafales de cronología. En lo que todos están acordes es en afirmar que fue esposo de Dª María Méndez de Ambía, dama de la Reina, que fue también señora de la torre y tierra de Armariz, y que le dio por hija única Dª LEONOR DE NOBOA, XV señora de la Casa, casó con D. Luis de Villamarín, señor de la Casa de Villamarín y dueño de su fortaleza; hijos de este matrimonio fueron: 1. D. Suero de Villamarín, de quien procedieron señores de la Casa de este nombre, que entró también en la de Maceda, como echamos de ver por el Memorial aludido tantas veces; y su hermano 2. D. Juan Novoa de Villamarín, tesorero y canónigo de la catedral de Sevilla. Una vez viuda, Dª Leonor casó de segundas con D. Femando Enríquez de Castilla (hijo de D. Enrique Enríquez, hijo 3. del condestable D. Pedro Enríquez de Castilla), heredado por su tío D. Fadrique Enríquez. duque de Arjona (VER CASTRO, 1. cit.) el castillo y la villa de Allariz, que poseyó desde la muerte del duque donante. Tuvo por hijo a 1. D. Juan Pérez de Noboa, que sigue la línea 2. D. Alonso de Noboa Enríquez, comendador de la Batundeira, en la Orden de Alcántara, señor de la Casa de Armariz, por donación y adjudicación de su medio hermano, Suero de Villamarín, que la poseía. D. JUAN PÉREZ DE NOBOA fue el XVI de la Casa, también por cesión de su medio hermano D. Suero de Villamarín, que era dueño asimismo de Maceda, por lo que debía ser considerado como XVI señor de ella y D. Juan como XVII; aunque sea menudencia de poca monta. Además que de ser exacto lo que dice el mentado Memorial, que fue el fundador de su vínculo y mayorazgo, debiera ser contado como primer señor de la Casa, hablando con rigor y exactitud. De su enlace matrimonial con Dª Mencía López de Mosquera (hija de Galaor Mosquera, señor de la Casa de Payo Muñiz, y de su esposa Dª Ana Docampo y Baamonde) tuvo por hijo primogénito a D. PEDRO YÁNEZ DE NOBOA, cuyos otros hermanos (Fernando Enríquez de Noboa, Galaor Mosquera, Francisco Trivillos, Dª Violante y Dª Teresa Sueiro de Mosquera, así como D, Luis de Mosquera) no aparecen descritos con particular relieve. D. Pedro se unió en matrimonio con Dª Juana Díaz de Cadórniga (hija de D. Alonso Díaz de Cadórniga, regidor de Orense y alcaide del castillo Ramiro); tuvo por hijo a dos señoras. D. Pedro aparece como XVII señor de la Casa de Maceda. Fueron dichas hijas 1. Dª Elvira de Noboa, que sigue la línea 2. Dª Leonor de Noboa, que casó con Álvaro Suárez de Deza, señor de la fortaleza y valle de Tebra (Tuy), sin descendencia Dª ELVIRA DE NOBOA, XVIII señora de la Casa. Esta señora dio su mano de esposa a D. Alonso López de Lemos, señor del coto y tierras de Layosa (hijo 2.º de Diego de Lemos, señor de las fortalezas de Ferreira y de Sober; y de su esposa Dª Leonor de Ulloa: tomo III, página 164, 2.ª col.ª). La suegra de Dª Elvira era hija primera de Lope Sánchez de Ulloa y de Dª Inés de Castro, así como hermana de D. Sancho de Ulloa, I conde de Monterrey, quien la dotó en el año de 1462, bajo condición de que los hijos mayores, sucesores en la Casa de Maceda, llevasen el apellido de Noboa (VER ULLOA, Rama Troncal). Dª Elvira recibió sepultura en la iglesia conventual de San Francisco, de Orense; tuvo por hijo a 1. D. Juan de Noboa y Lemos, que sigue la línea 2. D. Diego de Lemos Noboa. 3. Dª Mayor de Noboa, que casó con D. Álvaro de Taboada, señor de Villasante, coto de Merlán y de la torre de Arcos (solar de los Temes). Dª María Sancha de Ulloa y Noboa, señora de Guamil, que casó con Lope Feixóo de Abreu, dueño de los cotos de Frume, Seixomil y Prado, con descendencia ilustre en Guayaquil (Ecuador). D. JUAN DE NOBOA Y LEMOS, XIX señor de la Casa, ejerció el honorífico cargo de regidor de la ciudad de Orense, así como el de procurador en Cortes, en tiempo del emperador D. Carlos. Eligió por esposa a Dª María de Ulloa (hija de Lope de Taboada, señor de la Casa de Taboada, y de su esposa Dª Aldonza de Mosquera y Deza). Fueron sus hijos 1. D. Antonio Yáñez de Noboa y Lemos, que sigue la línea 2. Dª Aldonza de Noboa Ulloa y Leimos, que sigue la línea por fallecimiento sin sucesión de su hermano. D. ANTONIO YÁNEZ DE NOBOA Y LEMOS contrajo matrimonio tres veces, pero falleció sin descendencia, por lo que sus estados pasaron a su hermana, la mencionada Dª ALDONZA DE NOBOA ULLOA Y LEMOS, heredera de la Casa de Maceda y sus agregadas, que casó con D. Juan de Lanzós y Andrade, señor de las casas y solares de Lanzós, Valle de la Louriña, fortaleza das Mestas y otras linajes, cuya descendencia aparece en MACEDA (condes de). Estas fueron segundas nupcias de Dª Aldonza, pues de primeras había contraído matrimonio con D. Fernando das Seixas y Andrade, señor de la Casa de San Payo de Narla, antiguo solar de los SEIXAS, no lejos de Lugo, en el municipio de Friol. Hija de esta primera unión había sido Dª Brianda das Seixas y Andrade, casó con D. Alonso Ordóñez de Lara, quienes heredaron el mayorazgo de Narla (VER SEIXAS; VER ORDÓÑEZ, etcétera). Dª Aldonza fue la bisabuela del autor del Memorial citado varias veces, en que se suplica la Grandeza de España para la Casa de Maceda y otras poseídas por D. José Benito Lanzós Noboa, etc.Los que pasaron al Nuevo Reino de Granada No debieron de tardar en arribar a las tierras del Nuevo Reino de Granada (lo que hoy es Colombia principalmente) individuos pertenecientes a la familia que vamos reseñando, pues Ocáriz nos habla ya de aquel D. Francisco de Novoa Maldonado, alcalde de Santafé de Bogotá, que pereció en la peste de 1633. Un año antes había fallecido otro de este linaje en la misma ciudad, D. Pedro Enríquez de Novoa. Era éste hijo de Dª ANTONIA ENRÍQUEZ NOVOA, segunda esposa de D. Hernando Álvarez de Belmonte, regidor de Orense, en Galicia, señor de Belmonte y de Pazos de Sangro; tuvo por hijo al referido D. PEDRO ENRÍQUEZ DE NOVOA, nació en Orense, tesorero oficial real de las Cajas de Santafé, de 1590 a 1629; falleció en Santafé el 3-VII-1632; había casó con Dª Sebastiana López de Mera, en Mariquita, población del Nuevo Reino de Granada, en 1594; tuvo por hijo a D. FERNANDO ENRÍQUEZ DE NOVOA, encomendero del Río de las Piedras, que casó con Dª Francisca de Ponce de León, avecindándose en la ciudad de Santafé; tuvo por hija a Dª ISABEL ENRÍQUEZ DE NOVOA, que casó con D. Ambrosio Gómez de la Asprilla, en Santafé, el 14-VIII-1639, y de ellos descendieron los Gómez de la Asprilla. (Cf. Restrepo Sáenz-Rivas, Genealogía de Santafé de Bogotá, n.º 151-bis, manuscrito.) Probablemente descendientes de alguno de los anteriores debieron de ser otros vecinos santafereños de los cuales también nos hablan los dos meritísimos autores que acabamos de citar, en el n.º 101 de su interesantísimo libro. Dª GERTRUDIS NOVOA, que casó con D. Francisco Dávila, tuvo por hijo a Dª MARIA ANTONIA DÁVILA Y NOVOA, nació en Santafé el 8-X1-1791, que casó con D. Bruno Espinosa de los Monteros; y a su hermano D. Pedro Dávila y Novoa, bautizado en Santafé el 1-VIII-1796, hombre de gran entereza y patriotismo, visitador oficial de Cundinamarca en la guerra civil de 1860 a 1861, encargado en este último de la gobernación del Estado, etc.; falleció en la Mesa, el 24-111-1870. Había casó con Dª Josefa Salas, hija del prócer D. Benito Salas y de Dª Josefa Villafañe.De la provincia de Lugo pasan a Cartagena de Indias. (Archivo Nacional de Colombia, años 17S3-1774, Libretas que contienen los méritos de los oficiales del Bon. Pie Fixo de Cartagena de Indias.) D. CLEMENTE DE NOVOA, natural de Sta. Cruz de Viana (Ayuntamiento de Chantada, en la provincia de Lugo), tuvo por hijo a D. MANUEL DE NOVOA, teniente de la Consejo de Artillería del batallón Fijo de Cartagena de Indias; resistió los bombardeos ingleses en 1740 y 1747; había nacido en 1710; tuvo por hijo a D. BERNABÉ NOVOA, nació en Cartagena de Indias, 1736; que en 1754 ya figura en las listas del Archivo Nacional de Colombia, que contienen los méritos de los oficiales del Bon. Fixo de Cartagena de Indias.Los de Santiago de Guayaquil (hoy Ecuador), oriundos de la Rama troncal de los de Galicia (Debemos los siguientes datos a nuestro colega excelente amigo, el ilustre guayaquileño D. Luis de Noboa Icaza, que realizó una verdadera monografía, muy bien documentada, sobre su familia; de ella hemos recogido lo más sobresaliente, deteniéndonos exclusivamente en los sucesores primogénitos de la familia en su rama troncal.) D. PEDRO DE NOBOA Y FEIJOO (I), natural del Reino de Galicia, era caballero de notoria hidalguía como descendiente de la Casa de Noboa, como hijo de Dª Sancha o M.ª de Ulloa y Noboa y de D. Lope Feixoo de Abreu; nieto, por consiguiente, de Dª Elvira de Noboa, XVIII señora de la Casa de Maceda, y de su esposo D. Alonso López de Lemos (VER Rama Troncal, en este mismo estudio sobre los NOBOA). Este origen aparece avalado por las Armas certificadas de D. Diego de Noboa y Feijóo, progenitor de la rama del Ecuador- escudo partido; la partición, un blasón mantelado, con el 1.º de gules, con un águila de oro; 2.º de oro, con un castillo de gules, y 3.º, o manteladura, de plata, con un león rampante de gules (por la alianza con los Enríquez de Castilla), por NOBOA; 2.ª partición, de oro, con una espada alta de plata, acompañada de seis roeles de gules, tres a cada lado, por FEIJOO. D. Pedro contrajo matrimonio con Dª Inés de Castro Sotomayor, y tuvo por hijo a D. DIEGO DE NOBOA Y FEIJOO DE CASTRO Y SOTOMAYOR (II), tronco y fundador de esta familia en la ciudad de Santiago de Guayaquil, en la hoy República del Ecuador. Nació en Santiago de Compostela, fue señor de Negreiros y Constenla, en Galicia, donde obtuvo mayorazgo y regimiento perpetuo y hereditario. Pasó a América en 1632 y sirvió ocho años en Cartagena de Indias y dos en el Callao. En 1640 se incorporó a los Reales Ejércitos, siendo honrado con el título de alférez en 1642; capitán de Infantería en 1647, y nombrado por el virrey para diversos cargos civiles y militares, como juez de Aguas, juez del Hierro, protector de Naturales y comisario general de la Caballería de la provincia de Sara y su jurisdicción. Se ave- cindó en Guayaquil, 1654; y el virrey, D. García de Sarmiento de Sotomayor, conde de Salvatierra, a 25-V-1654, lo nombró comisario general de Caballería del Puerto de Guayaquil y su provincia; y el virrey D. Luis Enríquez de Guzmán, conde de Alba de Liste, alcalde mayor provincial de la Sta. Herrnandad, en 1655. Otorgó poder para testar, en Quito, ante el escribano Juan Cristóbal de Arce, el 30-XII-1686. De primeras nupcias casó con Dª Francisca de Porras (Lima, 9-III-1643), natural de esta ciudad, pero no logró sucesión de este matrimonio. Una vez viudo, volvió a casar, por poderes, y en su nombre lo hizo el general D. Francisco Vázquez de Silva, corregidor y justicia mayor de Guayaquil, casó Dª Josefa de Castro Guzmán y Mestanza, descendiente de nobles hidalgos castellanos, natural de Guayaquil, según consta de la carta de dote que se otorgó ante el escribano José de Bances y León, el 11- II-1654. El matrimonio se celebró mucho antes de la carta dotal mencionada, muy posiblemente en el primer semestre de 1653, pues el general Vázquez de Silva, que intervino como apoderado, falleció el 2-VII-1653. como consta en las Actas del Cabildo Colonial de Guayaquil, Libro 3.º, página 181. Trescientos años han pasado desde entonces y la dilatada descendencia de este matrimonio existe aun en Guayaquil, conservando intactas todas las tradiciones de su estirpe. Dª Josefa perteneció a la ilustre y poderosa Casa de los Castro, que llenó con sus hechos la historia guayaquileña del siglo XVII. Fue encomendera de los indios de los pueblos de Daule, Puná, Baba, Chongón, Jipijapa e Iñanza, así como de otras dependencias de la jurisdicción de Guayaquil, encomienda que heredó de su padre y que transmitió a su nieto D. Juan de Noboa y Téllez de Meneses. Otorgó poder para testar, en Quito, ante el escribano Manuel Ceballos Velasco, el 25-IX-1710, y fue enterrada en el convento de las Mercedes de esa ciudad el 28 de los mismos mes y año. De este matrimonio nacieron varios hijos, siendo el primogénito D. JOSÉ ANTONIO DE NOBOA FEIJOO Y CASTRO (III), que sucedió en el mayorazgo de su Casa, fue capitán de las Milicias Reales, procurador general de la ciudad de Santiago de Guayaquil en 1682, alcalde de primer voto en 1684 y alcalde mayor provincial de la Sta. Hermandad en 1689. Contrajo matrimonio en la villa de San Francisco de Baba con su sobrina Dª María de Castro y Téllez de Meneses (hija de los terceros patronos de Punta Arenas, con nobilísimos ascendientes, que desempeñaron nobles cargos honoríficos). La carta dotal ante el escribano José de Bances Obregón data del 22-X-1680. Dª María falleció en Guayaquil hacia abril de 1734, donde había testado ante el escribano Juan Hipólito Arnao el 18-VI-1731. Diósele cristiana sepultura en la iglesia de Sto. Domingo. Su hijo primogénito fue D. JUAN DE NOBOA-FEIJOO Y TÉLLEZ DE MENESES (IV), que sucedió en el mayorazgo de su Casa, fue IV patrono del vinculo de Punta Arenas, encomendero de los indios de los pueblos que había heredado su abuela, ya que ésta sobrevivió a su hijo D. José Antonio de Noboa. Fue capitán de las Milicias Rles. y alcalde mayor provincial de la Sta. Hermandad, con fecha del 1-I-1721. Testó en Baba, 30-IX-1721, y falleció en esta misma villa el 1-X del mismo año, siendo enterrado en la iglesia parroquial. Se había unido en matrimonio con su deuda Dª Tomása de Almeida-Azambuja y Ruiz de Palma, cuyo abuelo paterno, natural de Talavera de la Reina, había sido maestre de Campo. De sus numerosos hijos siguió la línea, por fallecimiento de su hermano mayor, D. DIEGO TOMÁS CAYETANO DE NOBOA-FEIJOO Y ALMEIDA (V), que sucedió en el mayorazgo de su Casa y en el vínculo mencionado de Punta Arenas. Nacido en la villa de San Francisco de Baba, donde fue bautizado el 7-II-1714; capitán de Milicias Reales, ostentó también el cargo de alcalde del cabildo de Guayaquil. Tomó por esposa en Baba, lugar en que su familia poseyó siempre extensas propiedades, en el oratorio de D. Juan Pacheco, el 10-I-1742, con Dª Francisca Juliana de Unzueta y Álvarez de Avilés, descendiente de distinguida familia de Trujillo (Perú). Testó en Baba, 22-III-1752, y le dieron sepultura en el templo de esta villa, 22-IV-1753. De sus tres hijos, dos hembras y un varón, heredó el mayorazgo de su Casa. D. RAMÓN IGNACIO EGIDIO DE NOBOA-FEIJOO Y UNZUETA, bautizado en la iglesia matriz de Guayaquil, 8-IX-1746, viniendo a ser el (VI) sexto patrono en el vínculo de Punta Arenas. Desempeñó diversos cargos militares y civiles, como sus antepasados. En 1799 el Cabildo Colonial de Guayaquil reconoció y certificó como notorias la nobleza y limpieza de sangre de D. Ignacio. Los restos mortales del mismo yacen sepultados en la iglesia matriz de Guayaquil, donde fue enterrado el 8-XII-1799. De su enlace matrimonial con Dª Ana de Arteta y Lan abeytia (hermana del capitán y Caballero de Alcántara D. Pedro José de Arteta) tuvo quince hijos, heredando D. DIEGO MARIA DE NOBOA Y ARTETA (VII) el vínculo de Punta Arenas, siendo su séptimo y último patrono, no obstante ser el hijo undécimo: nació el 15 y bautizado el 22-IV-1789. Fue rey de Armas en 1808; alcalde de la Sta. Hermandad en 1813; prócer del 9 de octubre de 1820; tesorero de .la provincia de Guayas de 1820 a 1822; elegido para cargos políticos y diplomáticos administrativos, como los de administrador de alcabalas, contador mayor, comisario de Guerra y Marina, intendente por el departamento de Guayaquil, enviado especial y ministro plenipotenciario ante el Gobierno del Perú, presidente de la Cámara de senadores en 1839, etc., e incluso presidente constitucional de la República del Ecuador en 1851. Otorgó su testamento en Guayaquil el 9-VII-1870, falleciendo en la ciudad de su nacimiento, después de una larga vida llena de honestidad y pulcritud ampliamente reconocidas, el 3-XI-1870. Casó dos veces: la primera, el 19-IV-1815 con su prima Dª Manuela Baquerizo y Coto-Noboa, y la segunda con su sobrina Dª María Tomása Carbo y Noboa. De ambas esposas logró el crecido número de 16 hijos, de los cuales sigue la línea (como antecesor directo de D. Luis Alfredo Noboa Icaza) el hijo décimo, D. DIEGO MARIA DE LA CONCEPCIÓN NOBOA Y BAQUERIZO, nacido el 7 y bautizado el 12-XI-1831, que, después de graduarse como abogado ante la Corte Suprema de Justicia de Quito en 1856, falleció en Guayaquil, muy joven aun, el 3-XII- 1866. Después de obtener una interesante dispensa matrimonial, por tres parentescos, el 6-VII-1555, contrajo matrimonio con su deuda DªÁngela Baquerizo y Vera. De sus tres hijos sigue la línea mencionada D. LUIS ALFREDO NOBOA Y BAQUERIZO, nació el 2-VIII-1859 y falleció el 22-I-1907. Doctor en Medicina, profesor de la Universidad de Guayas desde 1902 hasta su muerte, distinguido alienista, etc. El 19-V-1890 casó con Dª Isabel de Icaza y Villamil (hija del distinguido escritor y hombre público guayaquileño, ministro de Estado, varias veces gobernador de Guaya, presidente del M. I. Concejo Cantonal de Guayaquil, D. Francisco Pablo de Icaza y Paredes, y de Dª María Bolivia de Villamil y Garaicoa, casados e1 29-XI-1855), con ilustres y nobles antecesores. De sus once hijos sigue la línea el décimo hijo, D. LUIS ALFREDO NOBOA Y DE ICAZA, nació el 23 de junio y bautizado, como todos sus hermanos, en la iglesia catedral de Guayaquil, el 2-VIII-1903. Consejero de la Embajada Extraordinaria del Ecuador ante la Santa Sede, acreditado en 1950 con motivo de la canonización de la Beata María Ana de Jesús Paredes; miembro del Instituto de Cultura Hispánica de Madrid y fundador y primer presidente del centro correspondiente de Guayaquil; concejal varias veces y vicepresidente del M. I. Concejo Cantonal de Guayaquil en 1942; profesor del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte de 1925 a 1930; de la antigua Escuela de Comercio de 1931 a 1936, y director de la misma de 1933 a 1936; director del Banco Central del Ecuador de 1943 a 1944; tesorero honorario de la Cruz Roja del Guayas y del Comité Patriótico de Guayaquil, miembro fundador y vicepresidente del Instituto Genealógico de Guayaquil y miembro de diversas academias genealógicas americanas. Contrajo matrimonio el 20-V-1934 (parroquia del Sagrado Corazón de Jesús) con su deuda Dª Laura Estela María Francisca Bejarano de Icaza, nació el 24-XI-1907 y bautizado en la catedral de Guayaquil el 5-I-1908 (hija de D. Ulpiano Bejarano y Bejarano, y de Dª Carmen de Icaza y Bustamante, casados el 31-V-1898), con descendencia. El Sr. Noboa y de Icaza ha realizado un documentadísimo estudio sobre sus ascendientes, y tratándose de tan dilatada familia sería de aconsejar la publicación de una extensa monografía, pues sus noticias se basan en documentos de la catedral y diversos templos de Guayaquil, Actas del Cabildo Colonial y Republicano de esta ciudad; en la conocida obra de D. Pedro Robles y Chambers; en el archivo de la iglesia parroquial de Baba; conventos e iglesias de Quito; Corte Suprema y Archivo Histórico de esta ciudad, y diversas notarías de ella; en documentos del Archivo de Indias, de Sevilla (España), así como del Archivo parroquial de Trujillo, en el Perú.
Escudos de Armas del apellido:
Las Armas aparecen en palo: 1.º pugas y calderos con una lis; 2.º águila sobre castillo y un brazo empuñando una espada. Las Armas de los de esta alcuña figuran en un escudo del Museo Arqueológico de Pontevedra, que lleva el n.º 2.315. De nuevo en el escudo n.º 2.317, del mismo Museo, con los blasones de los MOSQUERA, VILLAR, PIMENTEL SOTOMAYOR, CAMBA, SARMIENTO, MOSCOSA, ZÚÑIGA y BERMÚDEZ. En la llamada Casa de Miranda, de la villa de Rianxo, se conserva un blasón en que campean las Armas de este linaje, enlazadas con las de los MARINO y SOTOMAYOR, pues recordemos como se expresaron Castelao y Bouza Brey- «aquella filla desventurada do mariscal Sueiro Gómez, señor de Lantaño, de Sobrán e de Rianxo, Dª María de Mendoza, morta a mans do seu home, D. Enrique Enríquez de Guzmán, fillo do Almirante de Castela e parente do Rey». (Cf. Escudos de Rianxo, separata interesantísima del boletín NOS). Imposible sería un recuento minucioso de los lugares donde se nos ofrecen las Armas de los Novoa, o de los Enríquez y Novoa. Los interesados en la materia pueden releer lo que hemos dejado escrito sobre la materia al hablar de los ENRÍQUEZ, por donde se echará de ver cuán numerosas son las piedras armeras de esta familia, particularmente en la provincia de Orense.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El brazo simboliza la fortaleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. Los calderos servían para el manejo de vituallas. Eran antiguamente la marca de ricohombre en España. Viene su origen del pendón y calderas que entregaban los reyes a aquellos magnates que consideraban Grandes del Reino, teniendo entre sus facultades privativas, la de levantar y sostener tropas a sus expensas. Se asocia siempre a la idea de poder y riqueza. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
