También en Navarra, con casa solar, denominada de Andrecataliñena, en la villa de Goizueta, del partido judicial de Pamplona. De ella fue I. Pedro de Ercazti, natural de Goizueta, que casó con doña Agustina Huici, de la misma naturaleza, y fueron padres de II. Juan Agustín Ercazti y Huici, natural de Goizueta, que contrajo matrimonio con doña María Tecla Lorente, natural de Estella, y procrearon a III. José María de Ercazti y Lorente, natural de Estella, insaculado como hijodalgo notorio en la Bolsa de los Alcaldes Hijosdalgo de dicha ciudad, y Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó el 16 de Enero de 1839. En el año de 1817 obtuvieron sentencia de hidalguía de los Tribunales de Navarra.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
