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Palacio de Cabo de Armería en el lugar de Echagüe (cuyo nombre tomó), del Ayuntamiento de Olóriz y partido judicial de Tafalla (Navarra). De dicho palacio proceden todas las demás casas solariegas del mismo apellido. Una de estas, muy principal y también muy antigua, es la que fundó una rama del palacio del lugar de Echagüe en la villa de Artajona, del mismo partido judicial de Tafalla, casa de piedra de sillería, con escudo de armas en el frontis y enterramiento propio en la iglesia parroquial de dicha villa. Tuvo líneas en Alfaro, en la Argentina, en Chile y en Colombia. Otra rama, descendiente del mismo palacio del lugar de Echagüe, pasó al lugar de Zabalza de Ibargoiti, del partido judicial de Aoiz. Otra se estableció en la villa de Obanos, del partido judicial de Pamplona, y tuvo línea en San Sebastián, que creó nueva casa en esta ciudad, en la calle de Embeltrán, número 7, de la que proceden los Echagüe, Condes del Serrallo y Grandes de España.

Escudos de Armas del apellido:
Las del palacio del lugar de Echagüe, y, por lo tanto, las primitivas y puras del linaje, son estas: De plata, con una cruz llana de gules, que llena todo el campo del escudo, cargada de cinco veneras de plata y cantonada de cuatro roeles de gules. Estas armas constan en el "Nobiliario del Valle de la Valdorba", certificadas en estos términos: "Certifico y doy fe, yo, el escribano infrascrito, que he visto y reconocido un escudo de armas que está puesto en el frontispicio del palacio del lugar de Echagüe, del Valle de la Valdorba, y hallé que contiene por divisas cinco conchas en una cruz y cuatro ruelas o globos a las cuatro partes de la cruz y pertenecen a la familia de Echagüe y Azpilcueta. Y para que conste, di el presente y lo firmé en el dicho lugar de Echagüe a diez y siete de Mayo de mil seiscientos y doce. Firmado: Juan Dionisio Iriat, escribano." El mismo blasón ostentó la casa de Echagüe de la villa de Artajona, según la Nobleza Executoriada de Navarra. La línea de esta casa de Artajona, que pasó a la Argentina y a Chile, usó armas distintas, pues en un Real despacho confirmatorio de blasones, extendido en Madrid el 21 de Octubre de 1695 por el Cronista y Rey de Armas José Alfonso Guerra y Villegas, a favor de Juan Francisco Pascual de Echagüe y Andía, que fue el que fundó dicha línea al pasar a América y establecerse en la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz (Río de la Plata), consta que su escudo era: De gules, con un grifo de oro. La rama de la villa de Obanos (Pamplona) usó las armas puras del linaje, o sea las del palacio del lugar de Echagüe y de la casa de la villa de Artajona, pero con distinto esmalte en el campo y en la cruz y con brisura, pues las organizó así: De oro, con la cruz llana de sable, que ocupa todo el escudo, cargada de cinco veneras de plata y cantonada de cuatro roeles de gules. De estos roeles, los dos altos está cada uno surmontado de un lambel de azur de tres pendientes, como brisura. Así consta en la Nobleza Executoriada de Navarra, figurando también ese mismo escudo en la casa que una línea de dicha rama de la villa de Obanos creó en la ciudad de San Sebastián, en la calle de Embeltrán, número 7, de la que descienden los Echagüe, Condes de Serrallo y Grandes de España, que también traen exactamente las citadas armas. Hemos de advertir que algunos tratadistas dicen que son de oro las cinco veneras de que está cargada la cruz del repetido escudo. En campo de oro, una cruz llana de sable cargada de cinco veneras de plata y cantonada de cuatro roeles de gules; de estos roeles, cada uno de los dos altos va surmontado de un lambel de azur de tres pendientes.   

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.