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Muy antiguo y calificado linaje de Álava, con solar primitivo en el lugar de Arcaya (cuyo nombre tomó), del partido de Vitoria. Se lee que Diego de Arcaya, hijo del mencionado solar, pasó a Aragón a servir al Rey don Jaime I el Conquistador, y regresó a Vizcaya, estableciéndose en la villa de Lequeitio, del partido judicial de Marquina. Creó en dicha villa casa y rama, y ésta emparentó con la casa vizcaína de Aguirre, fundada por un hijo del solar de Arandia. Otra noble rama del solar primitivo, de Álava, se apellido Díaz de Arcaya, y sus líneas se establecieron en los lugares de Betoño, Matauco, Otazu y Zurbano, todos del partido de Vitoria. A la rama troncal perteneció Juan Díaz de Arcaya, que ganó provisión de nobleza en la Chancillería de Valladolid en 1553. Otra ilustre rama pasó a la República de Venezuela, dejando el patronímico Díaz para apellidarse solamente Arcaya, a imitación de los más antiguos varones del linaje. Tuvo por progenitor a I. Ignacio Luis Díaz de Arcaya, nacido en Matauco (Álava). Este caballero obtuvo ejecutoria de nobleza e hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid, el 15 de Enero de 1766, refrendada por Real cédula fechada en Aranjuez, el 5 de Julio del mismo año. Pasó a Indias y casó en la ciudad de Coro, Gobernación de Venezuela, en 1752, con doña María Josefa Pérez de Medina y Oyarvide, de la que tuvo, entre otros hijos, a II. José de Arcaya y Pérez de Medina, natural de Coro, que contrajo matrimonio en la misma ciudad, con doña Mariana Chirino, nacieron de esta unión III. Mariano de Arcaya y Chirino, que casó con doña María de la Presentación Chirino, y fueron padres de IV. Camilo de Arcaya y Chirino, que de su esposa doña Ignacia Madrid, tuvo a V. Pedro Manuel de Arcaya y Madrid, vecino de Caracas, ilustre hombre público de Venezuela, donde ha desempeñado puestos preeminentes y Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Venezuela en Washington. De la rama de Vizcaya, establecida en Bilbao, partió una línea que se estableció en la República de Chile. Vasco. Del lugar de su nombre, partido judicial de Vitoria (Álava). Diego de Arcaya luchó contra los moros al lado de D. Jaime I, regresando después a Vizcaya y fundando nueva casa en Lequitio, partido judicial de Marquina. Luego pasó a América (Venezuela y Chile). (Véase Arcaya). Vasco. Del lugar de su nombre, partido judicial de Vitoria (Álava). Diego de Arcaya luchó contra los moros al lado de D. Jaime I, regresando después a Vizcaya y fundando nueva casa en Lequitio, partido judicial de Marquina. Luego pasó a América (Venezuela y Chile).           

Escudos de Armas del apellido:
Los de Álava: De plata, con un roble de sinople, y dos lobos de sable pasantes al pie del tronco, uno por delante y otro por detrás, atados a él con cuerdas. Estas son las primitivas y propias del linaje y constan en las certificaciones de armas y nobleza que expidieron a la familia Arcaya, en Álava, en 1766, Manuel Antonio y Julián José Brochero, Reyes de Armas. El caballero Diego de Arcaya, que sirvió al Rey don Jaime I de Aragón, usó: Partido: 1º, las armas que hemos descrito, y 2º, de gules, con un castillo de plata, surmontado de tres estrellas de oro. Bordura de azur con ocho bezantes de plata. Estas mismas armas trae la casa de Arcaya de Lequeitio, de la que se considera fundador al mencionado Diego de Arcaya. El Rey de Armas, Ramón Zazo y Rosillo, certificó, en 1780, las armas que usaba a la sazón la rama alavesa de Díaz de Arcaya, de la que provino Ignacio Luis Díaz de Arcaya, progenitor de la rama de Venezuela, en la siguiente forma: Cuartelado: 1º y 4º, de oro, con tres bandas de sable cargada cada una de ellas de una cotiza de plata; sobrecargadas a su vez, la primera y última, de un armiño de sable, y la del centro, de tres, y 2º y 3º, de gules, con cinco panelas de oro, puestas en sotuer. Como estas armas son exactas a las de una rama de Guevara, diferenciándose sólo en un esmalte, presumimos que los Arcaya de Betoño y Matauco, en Álava, usaron indistintamente las antiguas y propias de su linaje y las de la rama del linaje de Guevara, que correspondían a la señora de Beltrán de Guevara, esposa de Juan Díaz de Arcaya, de la rama troncal. Juan Carlos de Guerra dice que los Díaz de Arcaya usaron también estos dos escudos: De plata, con un estandarte de gules, en medio de tres hojas de parra de sinople, puestas, una en el flanco diestro, otra en el flanco siniestro y otra en punta. Bordura de azur con este lema en letras de sable: «Virtutes duce comit Fortuna.» El segundo escudo es: Partido: 1º, con las armas anteriores, sin la bordura, y 2º, de gules, con dos calderas de oro, puestas en palo y cargada cada una de ellas de dos fajas de sable. Bordura general de oro y en su mitad alta, el lema aludido. Los de Álava traen: En campo de plata, un roble de sinople y dos lobos de sable, pasantes al pie del árbol, uno por delante del tronco y otro por detrás, y atados a él con cuerdas. D. Diego de Arcaya, que sirvió a las Orden es del Rey Jaime I, trae: Escudo partido: 1º las descritas armas; y 2º, en campo de gules, un castillo de plata surmontado de tres estrellas de oro. Bordura de azur con ocho bezantes de plata. Los de Venezuela traen: escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, tres bandas de sable cargadas de cotizas de plata y sobrecargadas éstas: la primera y tercera, de un armiño de sable, y la del centro, de tres; y 2º y 3º en campo de gules, cinco panelas de oro puestas en sotuer.             

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El arca en la heráldica se asocia a la idea de tratarse de un linaje poseedor de grandes riquezas. Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar; propensión que se atribuye a los Bretones. También representa la Pureza. El uso de traer los armiños por forros en sus vestidos, los Gobernadores y personas de representación, dió motivo a algunos heraldos para tener los armiños por símbolo de Dignidad. Fernando V, rey de Aragon, cuando echó de Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana, instituyó una Orden  de caballería llamada del Armiño, dando a sus caballeros un collar de oro con un armiño pendiente, y por divisa el epígrafe "Malo mori quam faedari", para mostrar a los caballeros de dicha Orden  que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. El estandarte es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.