D. ALONSO ARES casó con Dª Clara Yáñez y tuvo por hijos a 1. D. Ares Cao, que sigue la línea. 2. D. Gonzalo Ares, que casó con Dª María de Seoane, y tuvo por hijos a a. D. Ruy Díaz de Labrada, que casó con Dª Teresa López y tuvo por hijos a A. D. Alonso de Seoane, vecino de la feligresía de San Pedro de Mor, que en 1550 presentó la ejecutoria de 1548, dada en favor de D. Alonso Díaz de Labrada; tuvo por hijo a D. Rodrigo Díaz de Labrada, que siguió las pruebas en Valladolid, con los documentos dichos. D. ARES CAO casó con Dª Sancha Fernández y tuvo por hijo a D. ALONSO DÍAZ DE LABRADA vecino de la feligresía de Labrada (ayuntamiento de Abadín, partido de Mondoñedo), que obtuvo ejecutoria en Valladolid, a 10-V-1512, y otra sobrecarta en favor suyo dada en 30-I-1548.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
