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Antiguo y noble linaje del barrio de Andra-Mendi, en la anteiglesia de Morga, del partido judicial de Guernica (Vizcaya). En dicho barrio se levantan hoy dos caseríos llamados: Duo- Jaureguia y Duo-Becoa. En 1625 era Síndico Procurador General del Señorío, Santorun de Duo, según consta en el Fuero de Vizcaya, edición de 1704, página 256, impreso en Bilbao por Antonio Zafra. En las judicaturas del Consulado de Bilbao (1550 a 1575, tomo I de la Historia del Consulado de Bilbao, de T. Guiard), figura ya el apellido Duo, que se sostiene hasta 1829, en cuyo período desempeñó el cargo Francisco Duo, como consta en el tomo II de la citada obra. Después han ostentado este apellido distinguidas familias de Bilbao, Bermeo, Morga y Barrica, anteiglesias de Vizcaya. Hoy son varias la que llevan el apellido, residentes en Bilbao y otras localidades.

Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.