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Como ya se indicó en la información del apellido Díaz, este de Díez es también patronímico derivado del nombre propio Diego, y ambos están considerados como uno mismo. Puede añadirse que los descendientes de varias casas solares de estos patronímicos se apellidaron Díaz y Díez, indistintamente. También se observa en las líneas dimanadas de un mismo solar, que unas se apellidaron Díaz, mientas otras, en cambio, usaron el apellido Díez, sin perjuicio de que unas y otras ostentaran idéntico escudo de armas. Tratamos, sin embargo, del apellido Díez, separadamente del de Díaz, porque hay también algunas casas y familias que se apellidaron sólo con el patronímico Díez, sin confundirlo ni alternarlo con el de Díaz y usando armas completamente distintas de las que usaron los de este último. Aconseja, además, esta separación lo que ya se dijo al tratar del apellido Díaz; esto es, que no pueden considerarse como originarias de un mismo solar y tronco, como algunos autores pretenden, todas las casas y familias de un mismo patronímico, porque hay entre muchas de ellas radicales diferencias de cuna y linaje, hasta el punto de que nada tienen que ver unas con otras, ni las une el más lejano vínculo de parentesco. En Vizcaya radicaron algunas familias Díez que eran originarias de Castilla y que llevaron ese patronímico sin unirlo a otro apellido. En cambio, en Navarra fueron bastantes las familias que usaron el patronímico Díez en apellido compuesto con el del linaje de que descendían. La apellidada Díez de Arellano, en Navarra, se formó por entronque de los Díez, de la ciudad de Alfaro (Rioja), con los Arellano navarros. Los Díez de Artacoz proceden de la casa y linaje de Artacoz (véase éste), del lugar de su nombre, en el partido judicial de Pamplona. De los Díez de Aux nos ocupamos por separado. Los Díez de Espinosa, navarros, dimanaron de la casa solar de Espinosa de la aldea de Valdeosera, del partido de Torrecilla de Cameros (Logroño) y radicaron en la villa de Armañanzas, del partido judicial de Estella. Los Díez de Jáuregui tuvieron casa-palacio en el lugar de Eulate, del mismo partido de Estella. Los Díez de Recalde descienden del linaje y casa solar de Recalde, sita en el lugar de Salinas Cabe Pamplona, y tuvieron línea en Puente la Reina. De ella fue Miguel Diez de Recalde y de Orella, natural de Pamplona, Señor de Puente la Reina y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 11 de Agosto de 1654. Los Díez de Ulzarrun dimanaron de la casa solar del linaje Ulzurrun, sita en el lugar de Ulzurrun (cuyo nombre tomó), del Valle y Ayuntamiento de Ollo y partido de Pamplona. Una línea de esta casa se estableció en la ciudad de Tudela, y otra pasó a la villa de Cascante y de ella fue Francisco Díez de Ulzurrun y Onelfa, natural de Cascante y Caballero de la Orden de Santiago, con fecha 20 de Noviembre de 1697. Una tercera línea fundó nueva casa en el lugar de Echarren, y se llamó casa de Miguel Díez de Ulzurrun. Carlos Díez de Ulzurrun, vecino del lugar de Zuazu (partido de Pamplona), y sus hijos Martín y Juan; Miguel Antonio Díez Ulzurrun, vecino del lugar de Saldise (del Ayuntamiento de Ollo y partido de Pamplona), y sus hijos Fernando, Carlos, Francisca y Martín José Díez Ulzurrun; Juan Martín Díez de Ulzurrun, vecino del lugar de Vidaurreta (del partido de Pamplona), y su hijo Joaquín; José Manuel Díez de Ulzurrun, también vecino de Vidaurreta, y su hijo Francisco, y los esposos de varias señoras Díez Ulzurrun, descendientes también de la mencionada casa, probaron su nobleza en 1799. En documentos relativos a estas líneas, aparece alguna vez escrito su apellido Díaz de Ulzurrun. En Tafalla moró otra familia apellidada Díez de Escarón. Ganaron provisión de hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid: D. Alonso Díez, del Cebrero, en 1576; D. Santiago Díez, de Niñodaguia, en 1703; D. Antonio Díez de Alfeirán, de La Coruña, en 1610; D. Joaquín Díez de Bedoya, de Lugo, en 1801; D. Antonio Díez Bolaño, de Sampayo de Abades (Ayuntamiento de Baltar, partido judicial de Ginzo de Limia), en 1704; D. Pedro Díez de Castelo de María, de Navia de Suarna, en 1569; D. Pedro Díez de Freijido, del coto de Toirán (Ayuntamientode Láncara, partido judicial de Sarria), en 1635; D. Antonio de Freijido, de Sanfiz (feligresía de San Jorge de Piquín, Ayuntamiento de Meira, partido judicial de Fonsagrada), en 1792; D. Alonso Díez de Labrada, de la feligresía de Santiago de Adelán (Ayuntamiento de Alfoz de Castrodouro, partido judicial de Mondoñedo), en 1548; D. Rodrigo Díez de Labrada, de Castrodouro (partido judicial de Mondoñedo), en 1623; D. Antonio Díez de Ocorgo, del coto de Toirán, feligresía de San Juan de Trasliste (Ayuntamiento de Láncara, partido judicial de Sarria), en 1635; D. José Esteban, D. Juan de la Cruz y D. Matías Díez Prado, de Vigo, en 1816, y de cuya provisión de hidalguía existe una copia en el Museo de Castrelos. Apellido patronímico, derivado, como el de Díaz, del nombre de Día o Diego. Muy extendido por toda la Península; algunos de sus linajes probaron su nobleza en las Órdenes Militares y en las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada.

Escudos de Armas del apellido:
Los Díez, de Vizcaya, originarios de Castilla: De oro, con tres bandas de gules, y bordura de oro con ocho sotueres de gules. Los Díez de Arellano navarros: De gules, con cinco dados de oro, cargado cada uno de ellos, de cinco puntos de sable, y puestos los dados y los puntos, en sotuer. En punta, una flor de lis de plata. Los Díez de Artacoz, en Navarra: "Un árbol, y atravesado a su tronco un jabalí." Así se describen en la Nobleza Executoriada de Navarra. Los Díez de Espinosa, originarios de Valdeosera (Logroño) y establecidos en la villa de Armañanzas (Navarra), tienen escudo cuartelado por una cruz de oro: 1º, de sinople, con dos castillos de oro con sus torres de homenaje sumadas de una bandera de plata, cargada de una cruz de gules; 2º, de azur, con dos crecientes de plata circundados de trece estrellas de oro; 3º, de plata, con un león rampante de gules, y 4º, también de plata, con un roble de sinople, y atado a su tronco un oso pasante de su color natural. Los Díez Jáuregui: "Dos lobos con lenguas sacadas, y en la orla quince aspas." Así las describe la Nobleza Executoriada de Navarra, pero omite los esmaltes. Los Díez de Ulzurrun: De oro, con una cruz de gules, cargada en el centro de una estrella de oro y cantonada de otras cuatro estrellas de gules. Los Díez de Escarón en Tafalla: De plata, con una banda de sable, y bordura de sable con diez sotueres de plata. Algunos pintan de oro el campo y la bordura de esas armas. Un aspa de oro, en campo de gules, y por orla ocho aspas, también de oro, en el mismo campo. (Cf. H. de G., DÍEZ.) Los de Santander traen: en campo de gules, una torre de oro, y saliendo de su base, un brazo vestido de sinople con una espada desnuda, de plata, en la mano; bordura de plata, con diez cabezas de moro con turbantes de gules. Otros de Castilla traen: en campo de gules, una espada desnuda, de oro, puesta en palo; bordura cosida de gules, con ocho aspas de oro. Otros traen: en campo de azur, diez bezantes de oro, puestos de tres en tres y uno de non. Y otros traen: en campo de azur, un lucero de oro de ocho puntas.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.