Los de San Lorenzo del Bierzo. Entronque con los FLÓREZ DE LOSADA, de la villa de Castro (Barco de Valdeorras). D. ALONSO DE CELIS casó con Dª María Álvarez de Rivera (o Álvarez de Celis; fueron vecinos de la feligresía de San Lorenzo del Bierzo. Don Pedro de Rivera, canónigo de Astorga, pagó la dote a Dª María para que casase con D. Alonso, habiendo pasado la escritura ante Francisco Álvarez, escribano de Astorga, en 1523; tuvo por hijo a 1. Dª Isabel de Celis, que sigue la línea. 2. Dª Inés Álvarez de Rivera, vecino de San Lorenzo; testó en marzo de 1624, ante Francisco Álvarez de Borrenes, notario apostólico de los Barrios. Era prima de D. Diego Arias Boto, cura de San Esteban de Valdueza, de quien era sirviente, y al que dejó por heredero. 3. D. Agustín de Celis, presbítero, falleció en Madrid. 4. Dª Bernardina de Celis, que casó con D. Bartolomé Baltuille. Dª ISABEL DE CELIS. En 1558 pasó la escritura de dotación de D. Fernando Ares (hijo de D. Juan Ares Boto y de Dª María González, vecinos de Cobrana: VER ARES BOTO) para casar con Dª' Isabel de Celis. Uno de sus descendientes, B. José Ares Boto y Sierra, dejó una hija natural, Dª Manuela Arias Boto, que dejó por su heredero a su protector D. Manuel García de las Llarnas. A esta Dª Manuela correspondía el mayorazgo fundado por el bachiller Diego Arias Boto, cura de Fonlevar. Y por el casamiento del caballero de Alcántara D. Manuel Francisco García de las Llamás y Venero con Dª María Luisa Flórez y Moscoso (hija de D. Antonio Tomás Flórez y de Dª Josefa Clara Somoza y Saavedra, señores del Palacio de la villa del Castro, con sus vínculos y mayorazgos: VER FLÓREZ DE LOSADA), el mayorazgo de San Lorenzo del Bierzo vino a recaer en la opulenta casa de los FLÓREZ DE LOSADA. De las montañas de Santander, descendiente ?según la tradición? del linaje de los Celerinos romanos.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, dos osos empinados de sable, puestos en faja.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño.
