El Catálogo de Basanta ofrece datos suficientes para estudiar a esta familia en los distintos lugares de Galicia, de donde se dicen vecinos, para completar los datos que aquí entregamos en breve síntesis. Carneiro, o Carnero, fueron: D. Felipe, de Estevesiños (ayuntamiento de Monterrey, en el partido de Verín), que luchaba por su hidalguía en a Real Chancillería de Valladolid, en 1833; D. García, de Santa Eulalia de Vences (igual ayuntamiento y partido), en 1538; D. Juan, de Arcucelos (feligresía de Santa Mariña de Retorta (ayuntamiento de Laza, partido de Verín), 1807; D. Pedro, de la feligresía de San Martín de Abavides (ayuntamiento de Trasmiras, partido orensano de Ginzo de Limia, en la antigua jurisdicción de la torre y fortaleza de Portela de Limia), en 1773; D. Juan Antonio Carneiro Figueroa, Chaguacedo (feligresía de Santa Tecla de Abeleda, ayuntamiento de Castro Caldelas), en 1731; D. Antonio Carneiro de Souto, de San Martín de Abavides, en 1816; D. Francisco Carneiro de Souto, de igual naturaleza, en 1766. El IV conde de Amarante, D. García Ozores, las describe así: En campo de gules, una barra azul, cargada de tres flores de lis, de oro, y acompañada de dos carneros de su color. Pedro Carneiro, rico banquero de Noya, mandó edificar la capilla de su familia en la iglesia de Santa María de Noya, de aquella villa, donde sus restos yacen bajo estatua yacente y una lápida con el blasón de su linaje.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, un roble de sinople, frutado de oro, y un carnero de sable al pie de su tronco.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. Del carnero se servían los antiguos para declarar la guerra a sus enemigos, y enviandole por un Heraldo, le arrojaban en sus fronteras; y así es símbolo de guerra y de atrevimiento.
