La casa solar la sitúa el manuscrito de O-C ?en tierra de Brigantiños?, aludiendo a la feligresía de San Martín de Carantoña, no lejos de Vimianzo. Andando el tiempo, de aquellos vinieron los condes de Medina Contreras, vizcondes de Peña Parda de Flores, como se descubre por los documentos que obran en poder de los Artaza, de la villa de Muros. En el archivo de la catedral de Santiago existen las pruebas verificadas por D. Juan Carantoña Giance, llamado Carantoña da Costa, para ser canónigo de aquella sede, de 1679. Doña Aldonza de Castro Villamarín, viuda del Conde de Taboada, vende en 1700 la casa de Guizamonde, de la villa de Noya, y al hablar de las piedras armeras de la fachada de la casona, dice que éstas son Armas de los CARANTOÑA. También las hemos visto en la villa de Noya en la fachada oeste de la llamada casa de Rivas, ocupando el cuartel 1º en alianza con los VILLAMARÍN del 2º, CARBALLIDO del 3º, Moscoso del 4º, ISORNA (o SACO) con cinco lises en el 5º, y ULLOA en el 6º. En la calle de Montero Ríos, nº 8, de la misma blasonada villa, existen dos escudos, figurando en uno de ellos estas Armas de los de este linaje en el cuartel 2º, con las de los MONTENEGRO en el 1º, CARBALLIDO en el 2º, PARDINAS en el 4º y BERMÚDEZ en el 5º. Otros traían: En campo de gules, cinco cabezas de moros, cortadas y coronadas. Así constan en el Nobiliario Gallego manuscrito en poder del Sr. Marqués de Valdeterrazo, de Madrid. (Cf. CARANTOÑA-6). Arbol de D. Juan de Carantoña Mendoza, canónigo de Santiago. D. FERNANDO ÁLVAREZ, señor de Carantoña, fue hermano de D. Sancho López de Carantoña, comendador de Herrera, en la Orden de Alcántara; tuvo por hijos a D. JUAN DE SANJURJO MONTENEGRO, señor de Carantoña, que casó con Dª Mencía de Leis y Carantoña, y tuvo por hijo a D. PEDRO ÁLVAREZ DE CARANTOÑA Y MONTENEGRO, señor de las casas y jurisdicciones señoriales de Carantoña, Mugía y Ozón; casó con Dª María de Mendoza (hija de D. Martín de Leis, señor de Lebozán y de Dª Inés de Mendoza); y tuvo por hijo a D. FERNANDO DE CARANTOÑA MENDOZA Y MONTENEGRO, sucesor en las casas de sus mayores, así como en la de Muros; casó con Dª Aldonza da Costa Paz y Caamaño (hija del regidor Domingo Giance da Costa y Caamaño, patrón de la capilla de Ntra. Sra. de las Angustias y protector insigne del oratorio de Ntra. Sra. del Carmen; y de su esposa Dª María Patiño Oanes; nieta de D. Rodrigo de Lojo Giance, descendiente de los primitivos nobles de Muros, casado con Dª Aldonza Paz da Costa y Caamaño, hija de la casa-torre da Costa; y nieta materna de D. Juan Patiño, señor del solar de los Patiño, y de Dª Catalina Canes, natural de Muros), tuvo por hijos a D. JUAN DE CARANTOÑA MENDOZA DE MONTENEGRO, que en 1679 verificaba sus pruebas de limpieza para obtener la canonjía compostelana a la que hemos aludido. Hermano de D. Juan y sucesor en las casas y posesiones de sus padres fue D. PEDRO DE CARANTOÑA GIANCE DE CAAMAÑO, que casó con Dª Melchora de Oca, y tuvo por hijos a D. DIEGO DE CARANTOÑA GIANCE DE CAAMAÑO Y OCA, que casó con Dª María Antonia de Pazos y Pedrosa y tuvo por hijo a D. FERNANDO MARIA DE CARANTOÑA GIANCE DE CAAMAÑO Y PAZOS, que casó con la condesa de Medina de Contreras, de Valladolid. Gallego.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, tres cabezas de reyes, cortadas, mal ordenadas. Variantes: En campo de gules cinco brazos armados, empuñando un puñal de sable, dos de ellos nacientes del flanco diestro, y tres del siniestro. En campo de oro, cortado de gules, y brochante sobre el todo, un roble de sinople, de cuya copa sale un brazo armado, empuñando una espada de plata con la guarnición de oro. En campo de gules, tres manos, en faja, empuñando tres espadas, de plata, puntas arriba. Ligera variante de CARANTOÑA-1, con tres manos abiertas y bien ordenadas, entre tres cabezas coronadas. Escudo de oro, cortado de gules, y brochante sobre el todo, un roble de sinople, de cuya copa sale un brazo armado empuñando una espada de plata con la guarnición de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El brazo simboliza la fortaleza. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento.
