Como solar más antiguo de esta familia suele ser considerada la casa llamada da Pousada (feligresía de Sta. María de Nobela), al menos en la comarca de Mellid. También se llama casa solar en los documentos a la Torre de Trabanca (feligresía de Sta. María de Cela, ayuntamiento de Otero de Rey, en la provincia de Lugo), en tanto que no falta quien llama solar a la del lugar de Cordido, en tierras mindonienses. Porque la mayoría de las casas de los CAO-CORDIDO y de los CORDIDO se hallan, además de la de Mellid, en parroquias de los alrededores de Mondoñedo: San Vicencio, Santiago de Foz, Carballido, San Julián de Nois y San Esteban de Oirán. Y que debió haberlos en Santiago o sus inmediaciones lo prueban suficientemente los enterramientos del tramo oriental del claustro del convento compostelano de Santo Domingo. Álvaro Cao Cordido, en 28-IX-1573, extiende escribano de venta, en favor del arcediano de Montenegro, D. Diego Maldonado de Paz (VER ALDAO, Casas de Roupar, de Mondoñedo, etc.) del terreno llamado das chousas, en la veiga de Vilarmeá (feligresía de Santiago de Fazouro), por ante el escribano Juan do Eixo. Probaron su nobleza en la Real Chancillería de Valladolid en repetidas ocasiones: Don Alonso Cao de S. Vicencio, en 1657, lo mismo que D. Bartolomé y D. Pedro Cao, del mismo lugar y en idéntico año; D. Domingo Cayetano Cao de Cordido, de Santiago de Foz, en 1758; D. Jacobo Cao de Cordido, vecino de Carballido, en el Valle de Oro, en 1709; D. Juan Cao de Cordido, de S. Julián de Nois, en 1805; D. Juan Antonio Cao de Cordido, de Santiago de Foz, en 1758; D. Tomás Antonio Cao de Cordido, de San Esteban de Oirán, en 1756. El citado Don Pedro Cao Cordido hizo venta de varios tarreos, en la de San Pedro de Cangas, a favor de D. DiegMaldonado (VER ALDAO, Los Maldonado de Paz), en el 15-V-1574 (archivo de la Casa de Parga, Legado 7, nº 95). En el tramo oriental del claustro conventual de Sto. Domingo de Santiago de Compostela, se encuentran emplazados los enterramientos de Fernán Cao de Cordido, el Viejo, y de su sobrino de igual nombre, conocido por el Mozo. Vivía el primero por 1377, cuando fundó la capilla del claustro y compr6 a la comunidad un sepulcro que había en un arco antiguo para sí y para su mujer Dominga Parceira; y allí fue también sepultado su sobrino Fernán, que vivía a fines de 1440. El árbol y el cordero pasante de los CAO-CORDIDO, aparecían en la antigua y derruida iglesia de S. Pedro de Mellid, donde la familia gozaba de derecho de enterramiento. Los escudos se hallan ahora arrinconados junto a la capilla que se levantó con la antigua y bellísima fachada románica, a la entrada de la villa. Línea de la Casa da Pousada, en Sta. María Nobela JUAN CAO tuvo por hijo a VASCO CAO-CORDIDO, el Viejo, que tuvo por hijos a 1. Constanza Gil, que casó con Martín Salgado. 2. Teresa Bernáldez, que casó con Gómez de Ventosa. 3. Vasco Cao-Cordido, que sigue la línea VASCO CAO-CORDIDO, el Mozo, que casó con Violante Varela (hija de Fernán López Basadre y Violante Varela), vecino de Basadre; y tuvo por hijo a 1. Diego Cao-Cordido, que casó con Elvira Sánchez. 2. Isabel López Cordido, que casó con Juan Monteiro de Brandeso. 3. Sebastián Cao-Cordido, que sigue la línea. SEBASTIÁN CAO-CORDIDO, que casó con Isabel Sánchez de Caamaño; por testamento ante Pedro Varela Fociños, 18-VIII-1642, fundó mayorazgo del tercio y quinto de sus bienes, entre los que figuraban la casa y el lugar da Pausada. Sucedióle en dicho mayorazgo ANDRÉS CAO-CORDlDO, dueño de dicho mayorazgo y casa da Pausada, en que le sucedió su hijo DIEGO CAO-CORDIDO, padre o abuelo de Dª MARIA VARELA CAO-CORDIDO, que casó con D. Pedro López, dueño de la , casa de Outeiro do Chamuscado de Pezobres, por sus padres (Pedro López y María das Seixas). De éstos fue heredera Dª MARIA ANTON1A VARELA CAO-CORDIDO, que casó con el abogado de la Real Audiencia D. Felipe Varela da Viña, dueño de la casa de Montecelo, de S. Jorge de Aguasnntas. Sucedióles D. FRANCISCO VARELA DA VINA, que casó con Dª Francisca Varela (hija de D. Domingo Antonio Varela Vilariño y de Dª Juana Varela. VER MELLA, dueños de la casa de Atá de Toques). De este matrimonio nacieron: 1. Dª Petra, primera mujer de D. Bernardo Rodríguez, y 2. Dª RAMONA VARELA, que casó con D. José Barcia Vaamonde, vecino de S. Benito do Carballo), que fueron padres de Dª Vicenta, que casó con D. Manuel de la Sierra Dª JESUSA GARCÍA VARELA, casó con el médico D. Eduardo Álvarez, dueña actual de la casa da Pousada. Los CORD1DO de Mondoñedo Por diversas noticias del benemérito D. Eduardo Lence Santar; conocemos a Dª PASCUALA CORDIDO, que costeó la pintura y dorado de los tres altares del santuario del Carmen de Mondoñedo; a D. BERNABE GARCÍA DE CORD1DO, que ejercía las funciones de escribano por 1634 (y las seguía ejerciendo por 1659) en que interviene en una venta del convento de S. Salvador de Villanueva de Lorenzana a Alonso de Cora; había casó con Dª María Pardo Bolaño de Villanueva de Lorenzana; D. JUAN GARCÍA DE CORDIDO sabemos que por 1664 era del concejo Mondoñedo ; y que D. ANTONIO CORDIDO Y VEGA, doctor, era canónigo magistral de la catedral de Mondoñedo. D. SALVADOR CORDIDO PARDO BOLAÑO aparece también nombrado en dichos documentos y sabemos por ellos que el 19-X-1750 fue designado por el concejo de Vivero para arreglar diversos asuntos en Mondoñedo. (VER CERNADAS, con quienes emparentaron).
Escudos de Armas del apellido:
Por más que en su expediente de ingreso en la Orden de Santiago, D. Antonio Varela de Segade, cite como Armas de esta familia ?cinco fajas con cinco cintas jaqueladas, que dicen ser las Armas de los CORDIDO?, juzgamos más seguras las siguientes, basadas en las piedras que figuran en sepulcros blasonados de Mellid y Santiago de Compostela, completadas por obras impresas y manuscritas, como veremos. De sinople, con dos corderos de plata, puestos en palo. De gules, con un árbol de su color natural, y un cordero blanco al pie del tronco. El mensaje de O-C agrega a estas Armas anteriores una ?bordura de gules, con cuatro veneras de plata en los cantones y otras cuatro aspas, de oro, entre ellas. Otros ponen el campo de oro y el cordero y el árbol de su color, como se echa de ver por la nota última.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes.
