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Traemos a estas páginas este apellido, cuya hidalguía no consta, pero que dejó huella en tierras americanas de su estirpe gallega. Y así, D. Luis de Roa y Ursúa, en su obra El Reyno de Chile, nº 3.799, recuerda que MANUEL CANOSA casó con Teresa Rodríguez, tuvo por hijo a DOMINGO DE CANOSA, natural de San Martín de Carantoña (ayuntamiento de Vimianzo, partido de Corcubión) ; pasó a Indias y contrajo matrimonio en Quillota (Chile) con Manuela Arrúe (30-VIII-1757); tuvo por hijos a 1. Domingo de Canosa, bautizado el 15-VIII-1577. 2. Manuel de Canosa, bautizado en febrero de 1760. De él sabemos que en segundas nupcias casó con Pascuala Andía de Tapia, natural de Concepción.               

Escudos de Armas del apellido:
Las desconocemos. El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.