Algunos individuos de este apellido fueron empadronados como nobles en Betanzos. En el Catálogo de Basanta figura D. Manuel Calviño Gil, de Lugo, en 1824, y en la Real Chancillería de Valladolid debe haber constancia de otros datos de esta familia, revisando su expediente. Ya en su tiempo decían los autores del ms, de OCEA-CADAVAL que quedaban pocos y -agregaban inocentemente-, ?mudaron su nombre en el de Calvo y Calviño, por no equivocarlo con el de aquel grande hereje Calvino?. En la provincia de Pontevedra y en tierras del partido de Cambados (Lores, Meaño, etc.), existe abundante el apellido en distinguidas familias pero no hemos visto sus casas con blasón alguno. Se ve que se extendieron por tierras del municipio de Bergondo, como veremos por las notas genealógicas, y su hidalguía se prueba en diferentes solicitudes para el ingreso en la Real Compañía de Guardias Marinas. (VER BENDAÑA, otras noticias sobre los Bendaña). Los de Lubre (municipio de Ares) Dª MARIA IGNACIA CALVIÑO, casó con D. Nicolás Miranda Sanjurjo y tuvo por hijo a Dª ROSA MIRANDA SANJURJO Y CALVIÑO, nacida en Lubre (Ares), en 1722; casó con D. Roque Piñeiro, nacido en Puentedeume en 1717, y tuvo por hijo a D. ANTONIO PIÑEIRO Y MIRANDA, nacido en Lubre, en 1746 (VER PIÑEIRO). Los de Betanzos D. JACOBO CALVIÑO Y BECERRA, empadronado como noble en 1701, casó con Dª Josefa Marcote y Andrade y tuvo por hijo a D. JOSÉ ANTONIO CALVINO Y AVENDAÑO, alcalde noble de Betanzos en 1730; empadronado como noble allí en 1730; casó con Dª María Eugenia de Leis y tuvo por hijo a Dª INOCENCIA CALVIÑO, nacida en S. Salvador de Bergondo (municipio de Bergondo), que casó con D. Ignacio, n. en Santa María de Dejo (municipio de Oleiros) en 1731, y tuvo por hijo a D. JACOBO DE OTERO Y CALVIÑO, nacido en Sta. María de Dejo, 1767, y guardia marina en 1784. Otros de Betanzos de Bergondo D. ANTONIO CALVIÑO casó con Dª Teresa Calviño y Reimóndez; fueron vecinos de Betanzos, y tuvo por hijo a Dª MANUELA CALVIÑO, nacida en 1721, que casó con D. José Ventura Suárez Posse (VER POSSE), y tuvo por hijo a Dª JOAQUINA SUÁREZ POSSE Y CALVIÑO, nacida en San Juan de Ouces (ministerio de Bergondo), en 1741, y casó con D. José-Francisco Sanjurjo Montenegro (VER SANJURJO MONTENEGRO). Otros también de Betanzos y de Ouces D. DOMINGO CALVIÑO, regidor de Betanzos, fue padre de D. ANTONIO CALVIÑO MONTENEGRO NOGUEROL, vecino y regidor de Betanzos; casó con Dª Antonia Reymóndez de Figueroa, y testó a 21-X-1658, por ante Juan Sanjurjo, escribano de la ciudad de Betanzos; tuvo por hijo a 1. D. Andrés Calviño Montenegro Noguerol, bautizado el S-VI-1657. 2. D. Pedro Calviño Montenegro y Noguerol, que sigue la línea. D. PEDRO CALVIÑO MONTENEGRO Y NOGUEROL, bautizado el 24-I-1659, casó con Dª Andrea Reymóndez de Figueroa; fueron vecinos de la ciudad de Betanzos, y tuvo por hijo a D. MANUEL CALVIÑO REYMONDEZ DE FIGUEROA; que casó con Dª Francisca Martínez Barba de Figueroa; vecinos de la misma ciudad, tuvo por hijo a D. JOSÉ CALVIÑO MARTÍNEZ BARBA DE FIGUEROA, que casó con Dª Francisca Gil Taboada Abellón de Andrade (hija de D. José Gil Taboada y de Dª María Ignacia Abellón Castro y Andrade, vecinos de Mosteirón, jurisdicción de Miraflores); fueron vecinos de Ouces, y tuvo por hijo, a D. MANUEL CALVIÑO Y GIL, administrador general y tesorero de la limosna de ventas, de la ciudad de Lugo, y pleiteó por su hidalguía en 1824.
Escudos de Armas del apellido:
Escudo cortado por una faja de plata; la partición alta, de oro, con una flor de lis, de gules; la partición baja, de oro, con tres veneras, de gules.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza.
