Parece que los de esta familia gallega procedían del pueblo de Caldas, del partido de Murias de Paredes, en la provincia de León. Levantaron casas en Monforte de Lemos y en el pueblo de Santa María de Arcos (cerca de la histórica villa de Caldas de Reyes, en la provincia pontevedresa). De estos últimos son los que pasaron al Nuevo Reino de Granada, antecesores de la gran figura colombiana, el doctor D. Francisco José de Caldas y Tenorio, cuyos dos apellidos son enteramente gallegas. Me inclino, a creer que los ascendientes de éste no provenían del pueblo leonés arriba citado, sino de la villa de Caldas de Reyes, inmediata al lugar de su nacimiento, o de Portugal, como algunos de la ciudad de Tuy (VER Pereira). Probaron su hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid en 1544, citando Basanta a D. Benito de Caldas, de la casa de Monforte de Lemos. D. FRANCISCO DE CALDAS BARBOSA, alférez, casó con Dª Magdalena de Santiago, y tuvo por hijo al canónigo D. ENRIQUE DE CALDAS BARBOSA, nacido en Santafé de Bogotá cura de su catedral, en 1669, catedrático del colegio mayor del Rosario, rector del mismo en 1668, canónigo de la metropolitana, donde además desempeñó los honoríficos cargos de tesorero, maestrescuela y chantre. Los ascendientes del célebre Caldas, así como los datos genealógicos de su familia que han llegado a nuestro poder, son los siguientes: D. BENITO DE CALDAS casó con Dª María Vidal y tuvo por hijo a D. MIGUEL DE CALDAS, que casó con Dª Águeda Crestar, y tuvo por hijo a 1. D. Juan de Caldas, que sigue la línea. 2. D. Gregorio de Caldas, que casó con Dª María Gascó, padres de Dª Rosa de Caldas, casó con D. Francisco Soto. Estos tuvo por hijo a D. José Ambrosio de Soto y Caldas, que casó con Dª Isabel Velarde, natural del Perú. D. JUAN DE CALDAS, casó con Dª María de Fentanes, y tuvo por hijo a D. FRANCISCO DE CALDAS, que casó con Dª María de la Peña Reboredo, y tuvo por hijoa 1. D. Pablo de Caldas, que sigue la línea de Colombia. 2. D. Antonio de Caldas, que casó con Dª María Maquieira y fueron padres de a. D. Benito Antonio de Caldas, avecindado primero de Cartagena de Indias, y luego en Lambayeque (en el Perú), donde vivía por 1788. D. PABLO DE CALDAS casó con Dª Francisca Rodríguez de Camba (ambos vecinos de Santa María de Arcos, cerca de Caldas de Reyes, en la provincia de Pontevedra), y tuvo por hijo a D. JOSÉ DE CALDAS Y GARCÍA CAMBA, bautizado en Santa María de Arcos el 20-II-1738; pasó a Indias, y en Santafé desempeñó el cargo de alférez de la compañía de Forasteros de aquella ciudad, por nombramiento del virrey Solís; teniente de milicianos montañeses de Popayán; alcalde ordinario y regidor perpetuo de la ciudad de Popayán, etc., cuyos cargos eran ejercidos siempre por personas de notoria hidalguía; fallecido en Popayán el 24-I-1809; casó con Dª Vicenta Tenorio y Arboleda (VER TENORIO) el 27-XI-1672, y tuvo por hijo a 1. Dª Teresa Caldas y Tenorio, n. en Popayán y casó con D. Antonio Sánchez Ramírez de Arellano, con sucesión. 2. Dª María Manuela Caldas y Tenorio, nacido en Popayán el 7-I-1765 (o mejor, en el 1764). 3. Dª Mª Nicolasa Caldas y Tenorio, monja en la Encarnación nacida el 6-XII- 1765. 4. Dª Gregoria Caldas y Tenorio, que casó con D. Gregorio de Angulo y Ante, sin descendencia. 5. D. Francisco José de Caldas y Tenorio, que sigue la línea 6. D. Camilo de Caldas y Tenorio, nacido en 1770, ?noble? que casó en Quito. 7. Dª Isabel Caldas y Tenorio, nacida el 3-VI de 1771, casó con D. Manuel Ignacio Torres y Tenorio, con descendencia. 8. Dª Rosalía Caldas y Tenorio, que casó con D. José Mª del Campo Larraondo el 18-VIII-1788, sin descendencia. 9. D. Rafael Caldas y Tenorio, que casó con Dª Joaquina Grueso Rodríguez, con descendencia. 10. D. José Caldas y Tenorio, soltero. 11. Dª Gabriela Caldas y Tenorio, que casó con D. Juan Antonio Ibarra. 12. D. Vicente Caldas y Tenorio, que casó con Dª Ana Mª Pacheco. 13. Dª Baltasara Caldas y Tenorio, que casó con el médico inglés, Dr. Jorge Wallis, con descendencia. 14. D. José Joaquín Caldas y Tenorio, que casó con Dª Mª Vicenta Villaquirán, con descendencia. 15. D. José Antonio Caldas y Tenorio, soltero, al parecer. EL DOCTOR D. FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS Y TENORIO fue bautizado en Popayán, el 17-XI de 1768; prócer y mártir de la independencia colombiana y el mayor de sus sabios, gloria de la ciencia americana. Vistió la beca de colegial del mayor del Rosario de Santafé el 21-X de 1788; director del Semanario del Nuevo Reino de Granada; redactor, con D. Joaquín Camacho, del Diario Político de Santafé, en el que se publicó la historia de la primera época de la revolución del 10 de julio de 1810; director del Observatorio Astronómico; decidido adversario del presidente Nariño. Su sangre salpicó la plazuela de San Francisco el 29-X-1816. Había casó con Dª Manuela Barona, con descendencia femenina. Un breve recuerdo merece el dominico P. José de Caldas, que nació y falleció en el siglo XVII; párroco de Chocontá; primer cronista nombrado por su Orden en el Nuevo Reino, pero que no llegó a publicar sus apuntes históricos, creyéndose que el cronista P. Zamora se aprovechó de sus datos.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, un oso al natural, empinado. Parecen ser las más antiguas. Variantes: Escudo cuartelado: lº y 4º, de oro, con un oso empinado, de su color natural; 2º y 3º, de plata, con un águila de sable. En campo de plata, dos caballeros acosando a un oso pardo, que huye a refugiarse en unas peñas. En campo de plata, cinco cipreses de sinople, puestos en sotuer.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servía a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida".
