Léese que este linaje, como el de Cervelló, procede de otro de los nueve capitanes que con Otger Catalón, general de Carlos Martel, pasaron a la conquista de Cataluña en el año de 733. Este capitán fue Galcerán Yolt, que logró apoderarse de la ciudad de Cervera (Lérida), de la que conservó la baronía y el señorío del castillo, por lo que fue llamado Galcerán de Cervera. Fundó allí casa solar que fueron heredando sus descendientes, a los que también se llamó de Cervera, acabando por convertirse el nombre de la mencionada ciudad en apellido de los de este linaje. La filiación de su rama troncal la equivocan algunos tratadistas confundiéndola con la de Corvelló, pues reproducen ésta exactamente, con la sola diferencia de que apellidan Cervera a los que en realidad se apellidaron Cervelló. Uno y otro linaje son distintos, y esa confusión de ambos no es admisible. La filiación de los Cervera que ofrece mayor garantía la referimos en nota, comenzándola en el caballero más antiguo de este linaje de que se tiene noticia. Al segundo en esa sucesión, Guillermo de Cervera, barón de Calaf en Cataluña, lo cita mosén Jaime Febrer y le señala las armas que más adelante describiremos. El mismo tratadista menciona tainbién a Raimundo de Cervera, originario de la casa de Cataluña, con el anterior Guillermo, y dice que á este Raimundo le ordenó el rey don Pedro II de Aragón que guardase a Tortosa, que era de los templarios, y que el rey don Jaime I le dio en señorío el pueblo de Beniajar o Beniatjar (Valencia). En las primeras Cortes celebradas en Barcelona en 1069, tomó parte Dalmacio de Cervera. Juan de Cervera fue inquisidor de Sevilla. Rafael de Cervera y de Armengol, natural de Barcelona, hijo de Rafael de Cervera y de doña Ana de Armengol y nieto de Pedro Cervera y de doña Elena Graell, fue caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó en 8 de julio de 1644. Ea 1782 murió Juan Bautista de Cervera, obispo de Canarias y des- pués de Cádiz. Pascual Jaime de Cervera fue maestrante de Ronda. Otros muchos Cervera brillaron en Cataluña, Mallorca, Aragón y Valencia.
Escudos de Armas del apellido:
Dice mosén Jaime Febrer que Guillermo de Cervera, barón de Calaf, traía: De plata, con un árbol de sinople muy poblado, llamado «cervera» o «servera». Así las usaron en Valencia y Mallorca. Raimundo de Cervera, citado por el mismo autor traía : De oro, con un ciervo de gules. Más tarde, otros Cervera, en Valencia y Mallorca, organizaron los dos anteriores escudos en este otro cuartelado : 1º y 4º, de oro, con un ciervo de gules, y 2º y 3º, de plata, con el árbol de sinople, llamado «cervera», y sobre el todo, un escusón de oro, con un águila de sable, en memoria de que el fundador del linaje, Galcerán de Yolt, procedería de la casa de Saboya. Los barones de Cervera ostentan el mismo escudo que dejamos reseñado. Garma y Durán afirman que los Cervera catalanes de la casa solar de la ciudad de Cervera usaron también y usan : De plata, con un ciervo de gules, ramado de ocho puntas. Estas mismas, quizá las más generalizadas, traen los Cervera de Aragón, según Pedro Vitales. También ostentan algunos de Cataluña las siguientes: De oro, con el árbol de «cervera» de sinople y un ciervo de gules, pasante al pie del tronco. Otros usaron las armas reales de Aragón, y, brochante sobre el todo, un ciervo de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza. El ciervo simboliza ánimo esforzado, que saca y recobra energías aún en las ocasiones más adversas. Representa al soldado experimentado y prudente que aguarda cautamente la llegada de sus adversarios.
