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Según antiguos documentos, el apellido Cebrián trae su origen del nombre propiolatino Ciprianis, en castellano Cipriano, que después se convirtió en Ciprián y más tarde en Cebrián. El documento más antiguo que hace referencia a esta familia es un privilegio de reconocimiento de hidalguía, dado por don Jaime II de Aragón en 1301 a dos hijos de Domingo Cebrián, vecino de Monzón. Jerónimo Zurita, en el libro XVIII, capítulo XVIII de sus Anales, cita a un obispo llamado Cebrián, que vivió en tiempos del rey don Alfonso VI, el de Toledo. LOS CEBRIAN DE JATIVA Primera línea A pesar de las muchas investigaciones realizadas, no se ha podido hallar el entronque de los Cebrián de Játiva (Valencia) con la familia aragonesa ; pero en todos los documentos que les pertenecen se hace mención de esa procedencia. Aunque Febrer no los nombra en sus Trovas, la tradición asegura que fueron los Cebrián con don Jaime a la conquista de Valencia. El árbol genealógico de los Cebrián de Játiva comienza en I. Onofre de Cebrián, que casó eon doña Jacinta Pardo, y fueron padres de II. Francisco Cebrián, esposo de doña Vicenta Olomar, y ambos padres de III. Gaspar Cebrián Olomar, y su esposa doña Catalina Sánchez. En la real audiencia de Valencia, en el libro del real acuerdo, existe un privilegio de hidalguía concedido por el rey don Fernando VI, en el Buen Retiro, a 17 de mayo de 1750, a favor de Mateo Cebrián y Aguilar de Gandía, hijo de Jerónimo Cebrián y de doña Elena Benet, y nieto de Juan Cebrián, casado en Castellón y originario de Aragón, y bisnieto de Pedro Cebrián, señor del lugar de Ipas. En el citado documento se menciona a los Cebrián de Aragón, llamándoles «Cebrianes del Arzobispo».

Escudos de Armas del apellido:
En el expediente de pruebas de nobleza del caballero de Montesa, Tomás Cebrián y Llinás, aparece pintado en vitela el siguiente escudo, como propio de los Cebrián de Játiva : En campo de azur, un brazo armado de plata, moviente del flanco siniestro con la mano de carnación, empuñando un asta de plata con una bandera de gules, y en punta, tres manojos, como de espárragos, de oro, atados con cintas del mismo metal y puestos en triángulo. En Aragón : De gules, con un ciprés de su color y dos leones de oro, o de su color, empinados al tronco. Bordura de plata. Otros, según Juan del Corral : De oro, con un ciprés de sinople y un león de su color empinado al tronco. Otros, de azur, con un ciprés de su color terrasado de sinople y acostado de dos leones de plata afrontados. El arzobispo de Zaragoza, Juan de Cebrián, osteritó : Escudo cuartelado : 1º, de azur, con un ciprés de su color y dos leones de oro empinantes al tronco; 2º, un árbol de sinople, con un león de su color empinante al tronco ; 3º, una banda, y 4º, cinco calderos de sable puestos en sotuer. Ignoramos los esmaltes.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". Los calderos servían para el manejo de vituallas. Eran antiguamente la marca de ricohombre en España. Viene su origen del pendón y calderas que entregaban los reyes a aquellos magnates que consideraban Grandes del Reino, teniendo entre sus facultades privativas, la de levantar y sostener tropas a sus expensas. Se asocia siempre a la idea de poder y riqueza.