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El origen corresponde a La Rioja, aunque muy pronto se extendió por toda la Península. Procede de la casa de los Señores de Vizcaya, y fue su progenitor Sancho López de Haro, nieto de López Díaz de Haro, noveno Señor de Vizcaya. Poseyó en Señorío la villa de Cárdenas, del partido de Nájera (Rioja), y por ello se apellidó Sancho López de Cárdenas. Varias ramas pasaron a América. Enlazó con la primera nobleza española y probó innumerables veces su nobleza en las Órdenes Militares y Reales Maestranzas de Caballería. Casa de Sabariz, en Santa Eugenia de Eiras D. HERNANDO LÓPEZ DE CÁRDENAS, natural de Sevilla y licenciado, ejerció el cargo de corregidor de la ciudad de Orense, en el último tercio del siglo XVI. Su hijo D. GREGORIO LÓPEZ DE CÁRDENAS desempeñó y ejerció el mismo elevado empleo en la misma ciudad. Es su esposa Dª Catalina de Freiría, procreó al también regidor D. JUAN DE CÁRDENAS, que casó con Dª Jacinta Chavarría de Prado (hija de D. Juan Gorizález Chavarría y de Dª Isabel Fernández de Prado, vecinos de Orense), el cual aparece como sucesor en la mencionada Casa de Sabariz y sus regalías, sucediéndole su hijo D. JUAN ANTONIO CÁRDENAS Y CHAVARRIA, cónyuge de Dª María Josefa Montenegro y Mosquera (hija de D. Antonio Montenegro Ojea y de Dª Ángela Mosquera, señores de las casas de Donfreán, en Sabariz, y Trasfontao, Silleda); tuvo por hijo a 1. Dª Isabel de Cárdenas, esposa de D. Silvestre Manuel de Novoa y Puga, dueña de las casas de Cubilledo y de Corredoira (feligresía de San Martín de Alongos, en el ayuntamiento de Toén y partido de Orense). 2. D. Benito José de Cárdenas Montenegro, que sigue la línea. D. BENITO JOSÉ DE CÁRDENAS MONTENEGRO matrimonió con Dª Ignacia Pardo Ribadeneira (hija de D. José Antonio Pardo Ribadeneira y de Dª María Teresa Reymóndez Taboada, señores de Perrelos, Osedo, etc., en Taboada). Fueon sus hijos y herederos 1. Dª María Antonia de la Estrella, que sigue la línea. 2. Dª María Catalina, casó con D. Pedro Telmo Piñeiro, vecino de Tuy. 3. Dª Benita, mujer de D. José Tizón. 4. D. Juan Manuel de Cárdenas, consejero del Supremo de Guerra, y asesor de la Suprema Junta de Caballería de Galicia. Por no haber casado éste, heredó la casa de Sabariz. Dª MARIA ANTONIA DE LA ESTRELLA CÁRDENAS Y PARDO MONTENEGRO, casada en primeras nupcias con D. Juan Francisco Salgado, III conde de Borrajeiros, habiendo sido progenitores del titular actual. Estos señores eran dueños del oficio de escribano de número de la ciudad de Orense, así como del coto de Jestosa, con su jurisdicción civil y criminal; de la capilla de San Idelfonso, de la Trinidad, de Orense; de la Concepción, en Santa María de Astariz de Miño, en la provincia de Orense; y de la Purificación, en la mencionada feligresía de Eiras. Varias ramas pasaron a América. Enlazó con la primera nobleza española y probó innumerables veces su nobleza en las Órdenes Militares y Reales Maestranzas de Caballería.

Escudos de Armas del apellido:
De oro, con dos lobos de sable andantes y puestos en palo. Los Duques de Maqueda añaden una bordura de gules, con ocho veneras de oro y ocho S del mismo metal, alternando. Otros: En campo de oro dos lobos de azur puestos en palo.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.