Este linaje tuvo su origen en la villa de Carballo (La Coruña), extendiéndose a Asturias y Portugal. Tuvo línea en Vizcaya. El primer Señor de Carballo fue don Pedro Alvarez de Carballo, Capitán General de Alcázar. Doña Mencía Carvallo casó con Juan de la Guerra Leguizamón, Patrono de Begoña, que murió en Tarifa. El Nobiliario mensaje de O-C les atribuye el mismo origen que a los Carballido; pero no faltan quienes les den por casa solar que poseían en la villa del mismo nombre, cabeza del partido de Carballo, en la provincia de La Coruña, con antiguo señorío. En 1560, D. Bartolomé Carballo, natural de San Martiño (ayuntamiento de Viana do Bolo, en la provincia de Orense ) pleiteaba por su hidalguía en la Real Chancilleria de Valladolid. Los de Monforte de Lemos y los de San Verísimo de Arcos de Furcos (ayuntamiento de Cuntis, partido de Caldas de Reyes) pasaron a Chile. Pasan a Chile Francisco Antonio Carballo, natural de Monforte de Lemos, soltero, pasó como criado del gobernador Valdivia, 11-V-1728, al reino de Chile. Acaso es el Francisco Carballo que casó con Dª María Calderón, de quienes procedió Antonio Carballo, que casó en Valparaíso (11-IX-1757) con Josefa Carballo, natural de Valparaíso. FRANCISCO CARBALLO casó con Dominga de Sueiro y Do Coto, tuvo por hijo a ALBERTO CARBALLO, bautizado en San Verísimo de Arcos de Furcos, 11-IX- 1692; capitán de Infantería eh Chile; fr. del Santo Oficio en Santiago de Chile en 1720; casó con María Josefa de Caamaño, nacida en la ciudad de Santiago y feligresía en 1766 (hija de Mateo Caamaño y de Luisa de Cañaveral y Abarca); tuvo por hijos, entre otros a FRANCISCO CARBALLO, que casó con Juana Jiménez de Goyeneche (hija de Esteban Goyeneche, veedor de la plaza militar de Valdivia en 1749, y de María de Lope) ; tuvo por hijos, entre otros., a VICENTE CARBALLO, nació en Valdivia, 1737; sentó plaza de cadete en VI- 1750; capitán de Dragones de la Frontera; desertó y casó sin licencia en Chile; pasó a Buenos Aires y allí fue agregado a dicho regimiento; se distinguió como historiador veraz; casó con Josefa de Valentín; fue hermano de Ventura Carballo, nacido en Valdivia, en 1740, teniente coronel en aquella ciudad por 1795; así como de Pedro Carballo, nacido en Valdivia, 1753; deportado de Chile, siendo novicio, al ser suprimida la Compañía de Jesús. Regresó a Chile como particular en 1770 y fue capellán castrense de Ancud. CARBALLO (Marqueses de ) Concedido por D. Carlos III, por Real Decreto de 10-XII-1765 (233) a D. Antonio Pardo Sánchez Taibo, así por sus servicios, como por los de su tío, D. Antonio Pardo de Figueroa, caballero de Santiago, cuyos servicios rememora el Rey al otorgar el Real Dcho. en 27-II-1766; con el vizcondado previo de San Juan. En 1791 era marquesa Dª María Celestina Pardo de Ulloa Taibo y Rodríguez, hija del I marqués.
Escudos de Armas del apellido:
En lo que respecta al escudo de este noble linaje, existen dos versiones del mismo: La familia gallega trae como armas: En campo de oro un árbol de sinople y pendientes de sus ramas dos cadenas de hierro, una a cada lado y un lobo pardo al pie del tronco atado a este con una cadena de sable. Algunos cambian el color del campo a gules. Otros traen, en campo de oro un árbol de sinople arrancado y un brazo armado de sable, con espada de plata en la mano, que sale de su copa. Otros: De oro, con un árbol de sinople arrancado, puesto al lado diestro, y un brazo armado, de sable, con una espada en la mano, moviente del flanco siniestro. Por su parte los del linaje Carvallo asturianos traen: Escudo cuartelado: lº y 4º; en campo de plata, tres fajas de gules y 2º y 3º; en campo de plata, un lobo andante de sable.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El brazo simboliza la fortaleza. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes.
