En realidad tiene este apellido origen vasco, porque procede del de Salcedo, y fue su progenitor un hijo bastardo de Fortún Sánchez de Salcedo, llamado Fortún Ortiz Calderón. Este último apellido se lo asignaron porque es tradición que nació como muerto y fue arrojado a un caldero, hasta que su llanto advirtió a los padres que vivía. Fue Privado del Señor de Vizcaya y Ricohombre de Castilla. Hizo las casas de Nograro y Gurendes, lugares del Ayuntamiento de Amurrio (Álava) y las de Oteo y Quincoces, del partido de Villarcayo (Burgos). Tuvo tres hijos y una hija. El segundogénito de los varones, llamado Sancho Ortiz Calderón, pasó a media legua de Santillana del Mar (Santander), donde fundó, sobre una eminencia, una casa fuerte que se llamó casa de la Barca, y de la que proceden los apellidados Calderón de la Barca. La hermana de ese Sancho Ortiz Calderón, Ana Calderón, heredó de su padre la casa fuerte de Nograro y casó con Lope García de Salazar. Las genealogías detalladas de esas casas de Calderón y de otras que fundaron sus ramas, pueden verse en la "Enciclopedia Heráldica y Genealógica". Omitiendo lo anterior, que probablemente no sean otra cosa que meras conjeturas, este apellido tal vez explique su origen en la semejanza de las palabras "caldera" y "calderón", aumentativo de la misma, pero nada tiene que ver tal cosa con las citadas versiones de la niñez del personaje a que nos hemos venido refiriendo. Es indudable que don Fortún Ortiz ya, desde niño, llevó este apellido, pasando a denominarse don Fortún Calderón, lo que más tarde le confirmó el rey don Alfonso, al mismo tiempo que le daba como blasón las armas que luego quedarán descritas. En el siglo XIII, fue uno de los primeros ricoshombres a quien el rey don Alfonso señaló "heredamientos" en Sevilla. Su primitivo solar estuvo en el valle de Ayala pero sus descendientes fueron esparciéndose por toda la extensión de la Península, por lo que actualmente este apellido se encuentra representado en todo el territorio nacional. Lo que es muy cierto, es que dichos descendientes se hicieron notar, siempre, por la fidelidad y bravura con que sirvieron a sus reyes y que además, por sucesivos entronques, fueron enlazando con las principales familias de la nobleza española. Célebre es el miembro de esta familia don Rodrigo Calderón que obtuvo el título de Marqués de Siete Iglesias y Conde la Oliva, que víctima de la envidia, acabó sus días en el cadalso, pero habrá que decir que, ni aun sometido a tormento, admitió las culpas de que fue acusado y subió al patíbulo con tal gallardía y arrogancia que despertó la admiración incluso entre sus más enconados enemigos. Desde muy antiguo existe en Galicia este apellido, puesto que ya el Catálogo de Basanta recoge el nombre de D. Juan Calderón de Castroverde, que en 1541 sostenía sus derechos de hidalgo ante la Real Chancillería de Valladolid. También figuran en Bolaños, de donde era aquel D. Ignacio Calderón, que en 1756 también defendía idénticos derechos. Los CALDERÓN-TORRADO de la villa de Muros ostentaban cargos reservados a los nobles. De los de Reinosa procedieron los que emparentaron con los HERCE VARELA, de la casa de Figueiras (feligresía de San Pedro de Folladela, ayuntamiento de Mellid, partido de Arzúa), que fueron creados marqueses de Algara de Gres. En Santa María de Oín (ayuntamiento de Rois, partido de Padrón) levantaron su pazo de Antequeira los que, procedentes de la casa de los de Santillana del Mar (provincia de Santander), emparentaron en La Coruña con los PARDO DE ANDRADE y que poco después de aparecer en Galicia vieron premiados sus servicios a la patria con el condado de San Juan. (V. también ARCE). Los de la villa de Muros D. ANTONIO CALDERÓN TORRADO, familiar del Santo Oficio y procurador general de la villa de Muros, casó primero con Dª Lorenza de Montes Otero; de segundas con D. María Antonia Arredondo Pardiñas y Villardefrancos; de su primer matnmonio, tuvo por hijo a 1. Dª Juana Calderón de Montes, que casó con D. Domingo A. Giance de Caamaño y fueron padres de D. Juan Antonio Giance de Caamaño Calderón, que sigue la línea. De su segundo matrimonio tuvo por hijo D. Antonio a 2. Dª María Calderón Arredondo, que casó con D. Bartolomé Patiño de Caamaño, regidor y administrador de Rentas; tuvo por hijo a Dª Juana Patiño Calderón, del solar de lo Patiño, que casó con su pariente D. Juan Antonio Giance de Caamaño Calderón, como veremos. D. JUAN ANTONIO GIANCE DE CAAMAÑO CALDERÓN aparece en 1792 como sucesor en los vínculos y mayorazgos de su casa; casó con su próxima parienta Dª Juana Patiño Calderón, del solar de los Patiño de Muros; aparecen como parientes de los condes de Medina de Contreras y vizcondes de Peña Parda de Flores; tuvo por hijo a D. JUANA GIANCE PATINO DE CAAMANO CALDERÓN, que casó con D. Tomás de Artaza Neira, noble vascongado (1805); tuvo por hijo a D. RAMÓN DE ARTAZA GIANCE DF. CAAMAÑO, que casó con Dª María Malvárez Gómez de Reloba, y tuvo por hijo a D. RAMÓN ARTAZA MALVÁREZ, que casó primero con la llma. Sra. Dª María Luisa Elices y Gasset; y de segundas con la Ilma. Sra. Dª Mercedes Blázquez Jiménez-Arenas y Bernaldo de Quirós. Don Ramón es bien conocido en Galicia por sus obras de carácter histórico sobre Muros, de cuya marinera e histórica villa es cronista oficial; es también académico numerario de la Real Academia Gallega, y a él debo éstas y otras muchas notas genealógicas sobre Muros, en cuyo archivo de la antigua y bellísima Colegiata ha recogido tantas interesantísimas noticias. De su segundo matrimonio tuvo por hijo a D. Ramón y D. Antonio de Artaza. Línea de los Marqueses de Algara de Gres D. SATURNINO CALDERÓN COLLANTES (hijo de D. Manuel Santiago Calderón y de Dª Saturnina Collantes, naturales de Reinosa), casó con Dª Petra Herce Varela, de la casa das Figueiras (V. Herce), de San Pedro de Folladela; tuvo por hijo a D. MANUEL CALDERÓN HERCE, I marques de Algara de Gres (23-XII1875), a quien D. Alfonso XII concedió el Título en atención a los méritos de su padre D. Saturnino Calderón y Collantes procurador y diputado a Cortes, senador vitalicio, ministro de la Gobernación y Estado, presidente del Tribunal Supremo de Justicia durante el reinado de Dª Isabel II. Don Manuel casó con Dª Antonia Ramona Suárez de Deza (hija de D. Apolinar Suárez de Deza y de Dª Josefa Tineo Ulloa, señores de las casas de Láncara, Noceda, Bergondo, etc.). No habiendo logrado sucesión, pasaron los derechos al sobrino de D. Manuel. D. PEDRO CALDERÓN CERUELO, II marques de Algara de Gres, diputado a Cortes, gobernador civil, etc. Desde 1941 D. PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA Y MELIDA, CERUELO Y LABAIG es el III marqués de Algara de Gres, que casó con Dª Josefina Sobrino y Martínez Argos. Línea de los Condes de San Juan D. PEDRO CALDERÓN Y HERRERA (descendiente de los Calderón de la casa de San Vicente de Barquera) pasó a Galicia, donde ejerció el cargo de sargento mayor de las Milicias de La Coruña, donde casó con Dª Mariana Ponte y Andrade; tuvo por hijo a D. FRANCISCO CALDERÓN DE ANDRADE, natural de La Coruña y vecino de Santiago; fue el I conde de San Juan y vizconde de San Vicente; casó con Dª Juana García de Valdés y Radillo (natural del Real de San José del Parral, en Indias); el Real Despacho del nombramiento del conde de San Juan es de 24-IX-1737. Don Francisco mandó levantar la casapazo de Antequeira, cerca del Padrón, y de ahí que su escudo ostente las Armas de los Calderón y de los Valdés; tuvo por hijo a D. Francisco Pedro; a Dª María Francisca, que casó con D. Fernando Porras Gayoso y al mayor, que fue D. VICENTE FÉLIX CALDERÓN Y VALDÉS, que cumplió el encargo de sus padres, de levantar la casa-pazo de Antequeira; nacido en la ciudad de México (Nueva España), regidor perpetuo de la ciudad de Santiago y alcalde más antiguo de ella; II conde de San Juan y vizconde de San Vicente; cabo de la Orden de Santiago; casó con D. Rosa Losada Garza Gayoso y Sarmiento (hija de D. Juan Alonso Losa dicha de Antequeira, en cuya capilla, dedicada, señor de Pol y de Friol). Levantó la casa a San Juan Nepomuceno, campea un gran escudo, con fecha del año de 1737; tuvo por hijo a D. JOSÉ MARIA DE LAS ANIMAS CALDERÓN Y LOSODA, natural de Santiago, III conde de San Juan y vizconde de San Vicente, maestrante de Ronda; casó con Dª María Socorro Oreiro Basadre; tuvo por hijo a 1. D. Vicente Calderón Oreiro, que sigue la línea. 2. Dª Vicenta Calderón Oreiro, que casó con D. Juan José Viñas Valdivielso, diputado a Cortes y senador rector de la universidad de Santiago y director de la Sociedad Económica. D. VICENTE CALDERÓN OREIRO, IV conde de San Juan y vizconde de San Vicente, diputado por Lugo y La Coruña, senador y gobernador civil, etc.; contrajo primeras nupcias con Dª Luisa Roffignac, de la que no logró sucesión; de segundas casó con Dª Carmen Ozores y Mosquera (hija del señor de Rubianes, marqués de Aranda y de Guimarey), dama noble de la reina Dª María Luisa, y tuvo por hijo (aunque ignoramos el orden exacto de filiación) a 1. D. Benito Calderón Ozores, que sigue la línea 2. D. Vicente Calderón Ozores, que casó con Dª Concepción Gaztelu, y tuvo por hijo a D. Félix Calderón Gaztelu, que casó con Dª Dolores Espinosa de los Monteros; D. Angel, Dª Luisa, Dª Carmen, Dª Concha y D. Jesús. 3. D. Angel Calderón, que casó con Dª Rosa Espinosa. 4. D. Juan Calderón. 5. Dª Carmen Calderón, que casó con D. José Riestra, I marqués de Riestra, y tuvo por hijo a D. Raimundo II, marqués de Riestra; a D. Vicente; a D. Francisco y a D. Ignacio Riestra Calderón. 6. D. José Calderón, que casó con Dª Ermitas Novoa Puga. 7. D. Joaquín Calderón, que casó con Dª Dolores Bárcena, y tuvo por hijos a D. Joaquín, D. Maximiliano, D. Gonzalo, D. Carlos, Dª Rosario, Dª Beatriz y Dª Dolores. 8. Dª Jacoba Calderón, que casó con D. N. Torres y tuvo por hijo a a. D. Fernando Calderón Torres. b. D.ª Julia Calderón Torres, que casó con D. Pedro Sangro y Ros de Olano, marqués de GuadalJelú y conde de la Almina (V. SANGRO). Con Dª Carmen Calderón Torres, que casó con D. Alfredo Moreno Osorio, conde de Santa Marta de Babío. D. BENITO CALDERÓN OZORES casó con D. Eugenia Montero Ríos, y tuvo por hijo a D. VICENTE CALDERÓN MONTERO-RÍOS, diputado a Cortes, del Arma de Caballería; V conde de San Juan y vizconde de San Vicente, que casó con Dª Dolores Valcárcel Gómez del Arroyo; y a D. Engenio Calderón Montero-Ríos, notable hombre de empresa de nuestros días. Es uno de los linajes de más antigüedad y abolengo de Cantabria, nacido a las orillas del Besaya donde aún se conserva la torre de los Calderón de la Barca en el pueblo de Viveda, aunque quizá la primitiva cuna de la estirpe fuera el llamado Puerto Calderón en el vecino lugar de Oreña. De todas formas, es aquí la zona de más influencia de este apellido y desde aquí pasaron a Santillana del Mar y Torrelavega, de donde se extendieron a Campoo, Reinosa, Trasmiera, Toranzo, Cabuérniga, etc. y al resto de España para posteriormente llegar a las Indias. No todos los genealogistas ceden el honor de la paternidad del linaje a Cantabria. Lope García de Salazar, en sus Bienandanzas e Fortunas les da un legendario origen en el lugar de Nograro, basándose en la fábula del niño recién nacido, J. de Atienza dice que es castellano, "descendiente del Infante Don Vela de Aragón" al parecer basándose en Argote de Molina. El Agustino Fray Phelipe de la Cándara, Cronista General del Reino de Galicia, publicó un libro en 1661 que concluyó Fray Joseph del Río, fraile benito Abad de San Martín de Madrid que póstumamente se publicó en 1753, en el que se trata de la genealogía de la casa de Calderón de la Barca, de cuyo origen dice "Media legua distante de la villa de Santillana, Metrópoli de sus Asturias, en las Montañas de Burgos, está la casa de Calderón en lo llano de vistosa eminencia". Aún hoy día se conserva esta torre, en el lugar de Viveda, "Sirvenla de límite las apacibles riberas del río, que allí toma este nombre de La Barca, compuesto de los ríos llamados Saja y Besaya, navegable, caudaloso y muy abundante de salmones etc". A la casa pertenecía el paso o barca del río, que llevaba a los peregrinos que viajaban a Santiago de Compostela y a los viajeros que tomaban camino de las Asturias de Santillana. En esta casa, dice la tradición que se hospedó San Francisco de Asís a su paso por el camino jacobeo de la ruta del mar. De la antigüedad de este solar es una muestra el Becerro de las Behetrías de Castilla, mandado hacer por Pedro 1° en el año de 1352, en donde se dan por naturales de la behetría de los lugares de Reocín, Ibio, Villaescusa, Queveda: ("Este logar es de ruy Sánchez calderón"), Aguilar de Campoo, Matamorosa, etc. al linaje de los Calderón. Es imposible citar a las destacadas personalidades de esta estirpe, pero no podemos dejar de nombrar a Don Pedro Calderón de la Barca el famosísimo poeta y escritor, Caballero de Santiago y capellán de Honor de S.M. que descendía del solar de la Barca situado en Sotillo, en Campoo. Hubo ramas de Calderón muy importantes en el Valle de Toranzo, de donde era el Caballero de Santiago Don Ángel Ventura de Calderón y Ceballos y el de Calatrava su hijo Don Ángel Calderón Santibáñez, Don Ángel Ventura fue primer Marqués de Casa-Calderón en 1734. Hubo numerosísimos Caballeros de distintas órdenes, títulos nobiliarios, religiosos ilustres, etc. pero como ya hemos dicho es imposible dar noticia de todos en estas líneas.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, cinco calderas de sable, puestas en sotuer; bordura de gules, con ocho aspas de oro. Esta bordura recuerda que el progenitor del linaje fue uno de los pobladores de la ciudad de Baeza. Variantes: En campo de oro (que a veces también es de plata), cinco calderos de sable, puestos en sotuer, de los cuales salen otras tantas banderitas de gules. Otros: En campo de oro, dos calderas de sable, en palo; bordura de gules, con ocho sotueres de oro. Otros: En campo de azur, un caldero escacado de oro y gules; bordura en dos órdenes con jaqueles de oro y gules. También traen los Calderón estas otras armas: Escudo partido: 1º, de oro, con los cinco calderos de sable puestos en sotuer, con las banderas de gules, y 2º, de azur, con un castillo de plata, de cuya torre del homenaje sale un brazo, con armadura del mismo metal, empuñando una espada desnuda, también de plata. En el jefe, este lema en letras de sable: "Por la fe moriré". El segundo cuartel de esas armas lo pusieron en recuerdo de haber muerto en Marruecos, por no querer renegar de su fe cristiana, Sancho Ortiz Calderón, primer Señor de la casa de la Barca. Algunos pintan el castillo de ese mismo cuartel sobre aguas de azur y plata, y en éstas, una barca con un remo, amarrada al castillo. Esos tres escudos son los propios del linaje, y los que traen todas las casas y ramas de Calderón, si bien muchas de ellas los modifican y acrecientan con armas de otros linajes con los que entroncaron. Los de Toledo y los de Trujillo traen: en campo de oro, dos calderones de sable un poco cerrados hacia la boca y puestos en situación de palo. Son sus armas según Leopoldo de Barreda: En campo de oro, cinco calderas de sable con banderas de gules y bordura de gules con ocho aspas de oro. Los P.P. Gándara y Ríos dan escudo partido: 1.º, En campo de oro, cinco calderas de sable con banderas de gules; partido de azur, con una torre de plata; de las almenas sale un brazo armado de una espada desnuda, al pie de la torre una barca de dos remos sobre aguas, y en jefe una leyenda que dice "Por la fe moriré"; bordura general de gules con ocho sotueres. Hay variantes de estas armas que interpolan estrellas entre las calderas etc.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. La armadura es símbolo de defensa y seguridad. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La barca simboliza la seguridad que permite atravesar indemne los peligros de la vida. La barca se emplea también como atributo de los santos Andrés, Tadeo, Adelaida y Julián el Hospitalario. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. Los calderos servían para el manejo de vituallas. Eran antiguamente la marca de ricohombre en España. Viene su origen del pendón y calderas que entregaban los reyes a aquellos magnates que consideraban Grandes del Reino, teniendo entre sus facultades privativas, la de levantar y sostener tropas a sus expensas. Se asocia siempre a la idea de poder y riqueza. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza. /var/www/vhosts/39681725.servicioonline.net/priv/c/Calderon.jpg
