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El más antiguo ascendiente de los Castellá, del que hacen alusión las crónicas, era natural de Bilbao, de donde pasó a Aragón, hallándose en el sitio y toma de Huesca en el año de 1096 y quedando allí heredado con el señorío de varias tierras y de la torre de Castellá, solar de sus descendientes. Uno de éstos, y quizá el más inmediato del aludido guerrero fue Ramón del Castellá, señor de la torre de Castellá, en Huesca, que se puso al, servicio del rey don Jaime I de Aragón y pasó con él a la conquista del reino de Valencia, según consta en documentos del archivo de San Juan de la Peña. El citado monarca pagó sus servicios dándole en heredamiento los lugares de Catí y Beniarjó, unas casas cerca de las puertas Ferrizas, de Valencia, el censo enfitéutico de todas las tierras y casas que había desde la puerta de la Boatella hasta la casa de San Vicente mártir y otras. Ramón de Castellá casó en Valencia con una hija de Miguel Pérez Zapata, conquistador también de dicha ciudad y señor de Santa Engracia, cerca de Jaca. Los de este linaje pasaron también a Cataluña. Mosén Jaime Febrer, el Doctor Labayru y otros tratadistas, manifiestan que este antiguo linaje es originario de Bilbao, y que sus caballeros ganaron tierras en Aragón y Valencia, llevando el apellido a estas regiones. Vasco. De Bilbao.             

Escudos de Armas del apellido:
En campo de gules, un castillo de oro aclarado de azur.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.