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La familia Cárroz, de la nobleza feudal valenciana, se atribuye como tronco a I. El conde sajón Cárroz, que procedía de la alta Alemania, donde tuvo mando militar en el mar. Dicho conde vino con una nave a servir al rey don Jaime I de Aragón y acompañó a éste en la conquista de Mallorca y en otras de Valencia, por lo que el citado monarca le premió largamente. Fue gobernador de Mallorca en 1233 y señor, con jurisdicción civil y criminal, de la villa y término de Felanitx (Mallorca), fijando su domicilio en dicha villa, como aparece por la inscripción del sepulcro de su madre y demás familia, que existió muchos años en la capilla de San Vicente de la parroquia de Felanitx. Hijo del mencionado conde Cárroz fue II. El magnate Pedro Ximén Cárroz, pues así consta en el Llibre del Repartiment, de Valencia, donde se le llama el «noble Carrozius filius cómitis alamandis», que también sirvió al rey conquistador, por lo que éste le distinguió con premios y heredamientos. Ganó Pedro Ximén Cárroz el castillo de Rebollet y el pueblo de la Fuente, en el valle de Cayren, huerta de Gandía, por lo que se llamó dicho pueblo desde entonces Fuente de Encarroz, siendo señor de él y quedando agraciado con otros heredamientos en la ciudad de Valencia, en compañía de Ladrón de Cárroz, según lo atestiguan Diago en su Historia, libro VII, capítulo XXXI, página 325, y Escolano en la suya. También asistió a la conquista de Denia. LA RAMA DE BALEARES A la casa de la villa de Felanitx (Mallorca), fundada por el conde Cártoz, progenitor del linaje, pertenecían: en 1333, Ramón Cárroz, presbítero y rector de la iglesia de Felanitx, y en 1463, Nicolás Cárroz, que peleó contra los catalanes que se habían apoderado de Mahon, Después se domicilió en Alcudia la familia Cárroz, y por sus servicios fue declarada franca de derechos en virtud de reaI privilegio de 14 de octubre de 1525. EN ARAGON Y CATALUÑA Otras casas y ramas de Cárroz hubo en Aragón y Cataluña, originarias de los primitivos solares del linaje. Una de ellas, en Aragón, entroncó con la familia Arvea.  

Escudos de Armas del apellido:
Las que traía el conde Cárroz, fundador del linaje, y las que ostentan las ramas que de él proceden en Valencia, son éstas: De plata, y bordura de oro, con cuatro escudetes de plata con tres fajas de gules. Algunos interpretan ese escudo en esta otra forma: De oro, con cinco escudetes puestos en sotuer: el del centro, de plata, liso y más grande que los otros, y los de los cantones, también de plata, con tres fajas de gules. Los de la casa de Alcudia, en Mallorca, tienen escudo cuartelado: 1º y 4º, de oro, con dos fajas de gules, y 2º y 3º, de oro, sin figuras. Otros, en Cataluña y Valencia, usan: Cuartelado: lº y 4º, cuartelados a su vez con los cuarteles primero y cuarto de oro, sin figuras, y con los cuarteles segundo y tercero fajados de tres piezas de oro y tres de gules (algunos pintan esas piezas de oro y sable), y 2º y 3º, de plata, con un león rampante de gules.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El carro simboliza la victoria y el triunfo. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.